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ALERTA

Alerta por altas temperaturas: cómo prevenir un golpe de calor

Las altas temperaturas obligan a extremar cuidados en la salud, especialmente para niños y personas mayores. Las claves para un verano sin sobresaltos
Por P.L.
26/01/2026 - 10:44hs
Alerta por altas temperaturas: cómo prevenir un golpe de calor

La permanencia de una masa de aire cálido sobre el territorio nacional tiene en alerta a gran parte de las provincias argentinas. Con térmicas que superan los 35 grados, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió diversas advertencias que obligan a la población a repensar sus hábitos diarios este veranoNo se trata solo de una cuestión de comodidad térmica, sino de una necesidad sanitaria para evitar complicaciones que pueden derivar en cuadros graves de deshidratación.

El fenómeno, que afecta tanto a los centros urbanos como a las zonas rurales, genera un estrés térmico sobre el organismo que muchas veces pasa desapercibido hasta que aparecen los primeros síntomas. En las ciudades, el efecto "isla de calor" potencia el impacto del sol, lo que hace que las temperaturas nocturnas no desciendan lo suficiente para permitir el descanso del cuerpo. Por este motivo, los especialistas insisten en que la prevención debe ser constante, incluso cuando no estamos expuestos directamente a la radiación solar.

Ante este escenario de alerta amarilla y naranja en diversas regiones, es fundamental entender que el golpe de calor es un cuadro médico que se produce cuando el cuerpo no puede regular su propia temperatura. A continuación, detallamos las claves para transitar estas jornadas agobiantes sin poner en riesgo la integridad física.

Recomendaciones clave para evitar complicaciones por la ola de calor

La hidratación es, sin lugar a dudas, el pilar fundamental de la prevención. Los médicos recomiendan aumentar el consumo de agua sin esperar a tener sed, ya que la sensación de sed es, en realidad, una señal de que el cuerpo ya comenzó su proceso de deshidratación. Es vital evitar las bebidas con cafeína, exceso de azúcar o alcohol, ya que actúan como diuréticos y aceleran la pérdida de líquidos. Para los más pequeños, en especial los lactantes, se sugiere ofrecer el pecho o mamadera con mayor frecuencia para asegurar su bienestar.

En cuanto a la alimentación, la consigna es la liviandad. Se deben priorizar frutas y verduras de estación, que además de nutrientes aportan una cuota extra de agua. Las comidas copiosas o muy calientes exigen un esfuerzo digestivo que aumenta la temperatura interna, algo totalmente contraproducente en días de calor extremo. Asimismo, la vestimenta juega un rol social y sanitario: el uso de ropa de colores claros, telas ligeras como el algodón y el uso de gorros o sombreros es esencial si se debe circular por la vía pública.

Por otro lado, la exposición al sol debe reducirse al mínimo indispensable, especialmente en el rango horario que va desde las 10 de la mañana hasta las 16 horas. En caso de realizar actividad física, es preferible postergarla para las primeras horas de la mañana o bien para después del atardecer, cuando la radiación disminuye. Mantener los ambientes ventilados y, de ser posible, refrigerados con ventiladores o aire acondicionado completa el esquema básico de cuidados en el hogar.

Cómo identificar y actuar ante los síntomas de alerta por un golpe de calor

Es crucial saber reconocer cuándo una persona está sufriendo los efectos del calor para actuar con rapidez. Los signos más comunes incluyen piel roja y caliente, pulso rápido y fuerte, dolor de cabeza intenso, mareos, náuseas y, en casos más severos, confusión o pérdida del conocimiento. Ante la presencia de cualquiera de estos indicadores, es fundamental trasladar a la persona a un lugar fresco y a la sombra, intentar bajarle la temperatura con paños fríos o agua, y buscar asistencia médica de manera inmediata a través de los números de emergencia locales.

Para las personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas, el seguimiento debe ser aún más estricto. Muchas veces, la percepción del calor en los adultos mayores está disminuida, por lo que familiares y allegados deben monitorear su hidratación de forma proactiva. Un golpe de calor no tratado a tiempo puede tener consecuencias severas, pero con información y medidas preventivas simples, es posible mitigar los riesgos de esta temporada estival.

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