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ALERTA

Nivea, L'Oréal, Axe y Rexona, en la mira por químicos que pueden ser nocivos para la salud

Expertos y entidades del sector sanitario advierten sobre el peligro de compuestos químicos presentes en artículos cosméticos populares
01/05/2026 - 07:50hs
Nivea, L'Oréal, Axe y Rexona, en la mira por químicos que pueden ser nocivos para la salud

En Argentina, la presencia de sustancias con potencial acción como disruptores endocrinos en productos de uso cotidiano se incorporó en los últimos años a la agenda de salud pública. Se trata de compuestos químicos capaces de interferir en el sistema hormonal, con efectos que dependen de la dosis, la duración de la exposición y el momento del ciclo vital en que ocurre el contacto.

Dentro del mercado de cuidado personal y cosmética, distintas investigaciones identificaron ingredientes bajo análisis en productos de uso frecuente. Entre ellos se encuentran los parabenos, los ftalatos y determinados filtros solares químicos, presentes en desodorantes, protectores solares, cremas y artículos de higiene diaria. 

Tal como señala el periodista Leonardo Coscia en el sitio EconomiaSustentable.com, la preocupación se vincula con la exposición continua y acumulativa, especialmente en etapas sensibles como la infancia y el embarazo.

En este contexto, diversas marcas de alcance masivo fueron mencionadas en estudios y reportes por incluir estos ingredientes en algunas de sus formulaciones. Entre ellas se destacan Nivea, Axe, Rexona, Biotherm, L'Oréal y Lancôme. La identificación de estos componentes no implica necesariamente incumplimientos normativos, sino que refiere a la presencia de sustancias que se encuentran bajo evaluación científica por su posible actividad endocrina.

En el caso de los protectores solares, productos como Lancaster Sun Beauty y Nivea Protección Solar contienen filtros químicos como el salicilato de etilhexilo, un compuesto que integra el grupo de sustancias investigadas por su interacción con el sistema hormonal. En desodorantes, marcas como Axe, Rexona, L'Oréal y Lancôme pueden incluir fragancias o conservantes, entre ellos parabenos. En muchos casos, los ftalatos no figuran de forma explícita en el etiquetado, ya que pueden estar contenidos bajo denominaciones genéricas como "fragancia" o "perfume".

Qué son los disruptores endocrinos y dónde están presentes

Según publicó EconomiaSustentable.com, los disruptores endocrinos son sustancias químicas capaces de imitar, bloquear o modificar la acción de las hormonas. Entre los principales compuestos identificados se encuentran ciertos plaguicidas, metales, bisfenol A (BPA), ftalatos y parabenos. Su presencia no se limita a la cosmética, sino que también se extiende a:

  • Envases plásticos y botellas
  • Recubrimientos antiadherentes
  • Textiles tratados químicamente
  • Detergentes y productos de limpieza
  • Pesticidas utilizados en alimentos
  • Contaminantes ambientales presentes en el aire

La exposición a estos compuestos puede producirse por ingestión, inhalación o contacto con la piel, lo que implica que el contacto puede ser constante y acumulativo a lo largo del tiempo. En ese sentido, el endocrinólogo Osvaldo Ponzo, del Hospital Alemán y miembro del área de Disruptores Endocrinos de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo (SAEM), advirtió: "Mientras más temprano es la exposición, más grave es. Por eso es necesario poder regular a nivel sanitario el uso de estos disruptores que se almacenan en el ecosistema y el organismo".

En Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) establece límites y condiciones para el uso de sustancias en productos de consumo. Sin embargo, no existe una normativa integral específica que regule de manera transversal a los disruptores endocrinos en todos los sectores. A nivel internacional, especialmente en Europa, se avanzó en regulaciones más estrictas que limitan el uso de ciertos compuestos en cosméticos y productos industriales, agregó el sitio EconomiaSustentable.com.

El propio Ponzo señaló que "idealmente, a nivel gubernamental, debería haber organismos con comités de vigilancia de estos productos, que pongan límites de dosis a usar y de retirar del mercado cuando sea necesario", y agregó: "Como se ve que dosis bajas tienen efectos, lo que se suele exigir es cada vez una menor cantidad, o directamente eliminarlos".

Desde el punto de vista clínico, un disruptor endocrino se define por su capacidad de generar efectos adversos sobre el sistema hormonal. Estas sustancias pueden intervenir en distintas etapas del funcionamiento endocrino, como la síntesis, secreción, transporte y eliminación de hormonas. La evidencia científica indica que algunos compuestos pueden actuar a dosis bajas y presentar relaciones no lineales entre dosis y respuesta, por lo que los efectos no siempre son proporcionales a la cantidad de exposición y pueden manifestarse tiempo después del contacto inicial.

Estudios experimentales indicaron que ciertos filtros ultravioletas de uso frecuente, como el octil-metoxicinamato (OMC) y el 4-metilbencilideno alcanfor (4-MBC), "pueden comportarse como disruptores endocrinos, es decir, sustancias capaces de interferir con la acción normal de las hormonas". Estas investigaciones forman parte de un campo en desarrollo en el que el impacto acumulativo de la exposición continúa bajo análisis.

Por qué la infancia y el embarazo son etapas de máximo riesgo

La infancia y la adolescencia son consideradas etapas de alta sensibilidad frente a la exposición a estas sustancias. Durante estos períodos se desarrollan procesos clave como el crecimiento, la maduración reproductiva y la regulación hormonal. En palabras de Ponzo: "Desde el punto de vista biológico, la infancia y la adolescencia no son simplemente 'versiones más jóvenes' de la adultez. Son períodos de intensa reorganización hormonal y neurológica".

La evidencia indica que la exposición temprana puede tener efectos duraderos, incluso cuando ocurre antes del nacimiento. Durante el embarazo, la exposición adquiere particular relevancia por su posible impacto en el desarrollo fetal. Algunos compuestos, como los ftalatos, parabenos, bisfenoles y sustancias perfluoroalquiladas (PFAS), pueden atravesar la placenta y, en ciertos casos, detectarse también en la leche materna.

En relación con los efectos en la salud, el sitio EconomiaSustentable.com señala que distintos estudios analizaron posibles vínculos entre la exposición a disruptores endocrinos y diversas condiciones. Entre ellas se incluyen trastornos del sistema reproductivo, como infertilidad, pubertad precoz y menopausia anticipada. Asimismo, se investigan asociaciones con determinados tipos de cáncer en tejidos sensibles a hormonas, como mama, ovario y tiroides, además de posibles relaciones con enfermedades metabólicas y neurológicas.

Desde un enfoque preventivo, especialistas recomiendan prestar atención a la composición de los productos. La lectura de etiquetas permite identificar ingredientes como parabenos, ftalatos —frecuentemente incluidos bajo la denominación "fragancia"—, filtros UV químicos y conservantes como el fenoxietanol.

Entre las estrategias para reducir la exposición cotidiana se incluyen:

  • Evitar calentar alimentos en recipientes plásticos
  • Priorizar envases de vidrio o acero inoxidable
  • Reducir el uso de productos con fragancias sintéticas
  • Lavar frutas y verduras para disminuir residuos de pesticidas

ANMAT prohibió cosméticos infantiles sin registro y alertan sobre rutinas de adultos en niños

En febrero de 2026, la ANMAT publicó la Disposición N° 221/2026, que establece la prohibición del uso, comercialización y distribución de una serie de cosméticos infantiles sin inscripción sanitaria. La medida alcanza a todas las presentaciones e incluye productos de marcas como Bebés Llorones, Disney Princesses, My Little Pony y Piku.

Según el organismo, la decisión se adoptó tras constatar la ausencia de registro sanitario, lo que impide verificar el cumplimiento de las condiciones de elaboración y la utilización de ingredientes permitidos.

En este contexto, la pediatra y neonatóloga Tania Piedrasanta advirtió que el uso de múltiples productos cosméticos en niños "no solo es innecesario, sino que puede provocar irritaciones, alergias y dermatitis". Además, señaló: "Muchos cosméticos —especialmente aquellos no regulados— pueden contener disruptores endocrinos, sustancias químicas capaces de interferir con el sistema hormonal".

Sobre el uso de maquillaje en la infancia, la especialista indicó: "No está indicado para uso habitual en niños. El maquillaje de adultos no debe utilizarse en la infancia, y aun los productos comercializados como infantiles deben contar siempre con la correspondiente aprobación sanitaria".

Piedrasanta también explicó que "la piel del niño no es igual a la del adulto: es más fina, más permeable y más sensible", lo que incrementa la absorción de sustancias. En ese sentido, recomendó que el cuidado de la piel infantil se limite a prácticas básicas: higiene adecuada, hidratación cuando es necesaria y protección solar acorde a la edad.

Asimismo, la especialista advirtió sobre la influencia de redes sociales en los hábitos de consumo: "En los últimos años, y especialmente a través de redes sociales como TikTok e Instagram, se observa una creciente exposición de niños a rutinas de cuidado de la piel pensadas para adultos".

En conjunto, la evidencia científica disponible indica que la exposición a disruptores endocrinos es un fenómeno extendido debido a su presencia en múltiples productos y entornos. Las investigaciones continúan enfocadas en el análisis de sus mecanismos de acción, los niveles de exposición y sus efectos a lo largo del ciclo de vida, en un contexto donde el desarrollo de nueva evidencia resulta clave para la actualización de marcos regulatorios y estrategias de prevención.

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