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Dos argentinas revolucionan el diagnóstico de cáncer: su IA detecta mutaciones en 5 minutos

Dos bioingenieras crearon un una herramienta basada en inteligencia artificial que agiliza la identificación de biomarcadores de manera accesible
01/07/2026 - 16:24hs
Dos argentinas revolucionan el diagnóstico de cáncer: su IA detecta mutaciones en 5 minutos

Cada año, 20 millones de personas reciben un diagnóstico de cáncer, y una de cada dos no recibe el tratamiento adecuado en el tiempo óptimo. Para mejorar la precisión de los diagnósticos y el acceso a un tratamiento eficaz y personalizado, dos bioingenieras argentinas crearon una herramienta de inteligencia artificial (IA) capaz de detectar mutaciones genéticas asociadas a tumores oncológicos en apenas cinco minutos y a una fracción del costo de los métodos tradicionales.

La historia de este avance comenzó en las aulas del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). Ana Gorodisch y Martina Belluomini cursaron juntas la carrera de Bioingeniería en esta institución y se recibieron en 2023 con una tesis de detección de biomarcadores de cáncer.

Lo que empezó como un proyecto académico se consolidó en 2025 con el nacimiento de Kuvia, una startup de base tecnológica que ya cuenta con proyección internacional tras presentarse en el congreso de ASCO, la Asociación Americana de Oncología Clínica, que se llevó a cabo el año pasado en Chicago, Estados Unidos.

Fue justamente la participación en este evento internacional lo que llevó a las jóvenes bioingenieras a transformar su tesis académica en un emprendimiento. "Nosotras no venimos del lado emprendedor, pero vimos que en Argentina y en la región había poco acceso y una necesidad muy grande de tener diagnósticos más rápidos y económicos, adaptados a la realidad local", comentó Ana Gorodisch al presentar su caso en Endeavor, el evento que reunió a emprendedores de impacto de todo el país a mediados de junio en Buenos Aires.

Cómo funciona la detección con inteligencia artificial

"Desarrollamos herramientas basadas en IA para detectar las características de un tumor y orientar las decisiones terapéuticas de forma rápida y económica. Nuestro objetivo es ayudar a encontrar el mejor tratamiento personalizado para cada paciente", contó Gorodisch, en diálogo con iProfesional.

Hoy, la startup está enfocada en identificar un biomarcador genético específico llamado "inestabilidad microsatelital", clave en el cáncer de colon y de endometrio.

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Lo que empezó como un proyecto académico se consolidó con el nacimiento de Kuvia, una startup que ya cuenta con proyección internacional tras presentarse en ASCO

En presencia de este marcador biológico, los pacientes son aptos para recibir inmunoterapia, un tratamiento menos invasivo que la quimioterapia y con mejor pronóstico para estos casos.

El sistema utiliza IA para analizar imágenes digitales de biopsias tumorales —estudios que ya se les realizan habitualmente a los pacientes— y detecta biomarcadores invisibles al ojo humano. En la actualidad, determinar estas mutaciones mediante secuenciación genética o PCR puede demorar entre uno y tres meses, además de requerir insumos costosos que no están disponibles en todos los centros de diagnóstico del país.

"Para eso digitalizamos miles de imágenes de las biopsias y entrenamos a una IA para que, en 5 minutos y sin necesidad de estudios adicionales, pueda identificar la presencia de determinados biomarcadores, gracias a la capacidad de cómputo que tiene la posibilidad de cruzar millones de datos para asociarlos a patrones morfológicos determinados", explicó la bioingeniera.

Por qué los datos locales marcan la diferencia

Si bien hoy existen a nivel global tecnologías que permiten identificar biomarcadores en tumores oncológicos, el gran diferencial de Kuvia es que fue desarrollado en Argentina y sus algoritmos se entrenan con datos de la población local. Esto otorga a los resultados una precisión diagnóstica superior y adaptada a la región.

Aunque el desarrollo está siendo probado para cáncer de colon (el tercero en incidencia y segundo en mortalidad en el país) y endometrio (el segundo tumor ginecológico más frecuente, según Lalcec), la tecnología es escalable para otros tipos de tumores.

Las fundadoras firmaron un acuerdo con el Hospital Garrahan para abordar cánceres pediátricos (trabajando en una nueva IA a través de la iniciativa Transformar Salud junto al laboratorio Roche) y con un laboratorio de Estados Unidos para el área de Hematología.

A pesar de haber recibido reconocimientos internacionales y locales —como una mención del Ministerio de Salud que les abrió las puertas a hospitales de todo el país—, la financiación del proyecto proviene únicamente de aportes privados y del exterior, dada la falta de financiamiento a la ciencia local por parte de la actual gestión nacional, que redujo el presupuesto en Ciencia y Tecnología del 0,3% del PBI a menos del 0,15% en los últimos dos años y medio.

Qué falta para que llegue a los hospitales de todo el país

Actualmente, la herramienta de Kuvia está siendo validada en 10 centros de salud tanto públicos como privados. El plan de las bioingenieras es tener el algoritmo consolidado y aprobado por las autoridades regulatorias (ANMAT) para comienzos del año que viene, momento en el que esperan incorporarlo formalmente a la práctica clínica diaria.

"Para el sistema de salud es una alternativa que reduce los costos, y para el paciente, es tener los resultados en el mismo día, en lugar de esperar angustiosamente un mes, ganando tiempo para empezar a tratarse", destacó la fundadora de Kuvia.

"La detección primaria del cáncer la sigue haciendo el patólogo con el microscopio -aclaró Gorodisch-. Y a partir de ahí nuestro algoritmo identifica los subtipos de cáncer y mutaciones específicas sin necesidad de recurrir a otros estudios moleculares".

Una de las claves para el funcionamiento de esta herramienta es digitalizar las biopsias, cuyas imágenes y datos siguen siendo en gran parte analógicos.

"Queremos que nuestra tecnología genere diagnósticos más rápidos y económicos, y escalar esta solución a otros tipos de cáncer. La realidad es que, ante un diagnóstico oncológico, las personas y sus familiares deben aguardar cerca de un mes para saber qué tipo de tratamiento será el más adecuado y comenzar a hacerlo", señaló la científica y emprendedora.

"Si algo aprendimos en este camino es que detrás de cada dato y cada diagnóstico hay personas que aguardan con angustia una solución. Hoy existen gracias a los avances de la ciencia, muchísimas drogas y tratamientos. Encontrar rápidamente el más adecuado para cada paciente puede hacer la diferencia", destacó.