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ALERTA

Un inesperado hallazgo sobre la yerba mate abre una esperanza frente al Parkinson

Tras diez años de trabajo, investigadores de la UBA encontraron que compuestos de la yerba mate ayudan a proteger neuronas vinculadas al Parkinson
Por L.A.
12/07/2026 - 07:09hs
Qué descubrieron científicos argentinos sobre el mate y el Parkinson

¿Puede una costumbre como tomar mate contribuir a proteger el cerebro? Esa es la pregunta que desde hace casi una década intenta responder un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Los resultados obtenidos hasta ahora son prometedores. En experimentos de laboratorio, los extractos de yerba mate lograron proteger neuronas afectadas por mecanismos vinculados con la enfermedad de Parkinson.

El trabajo está liderado por el biólogo e investigador Juan Ferrario, quien estudia desde hace más de 25 años estrategias de neuroprotección y, en los últimos diez, concentró buena parte de sus investigaciones en los efectos de la yerba mate sobre las neuronas dopaminérgicas, las primeras que se deterioran en quienes desarrollan Parkinson.

La enfermedad de Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente después del Alzheimer y afecta a millones de personas en todo el mundo. Se produce por la muerte progresiva de las neuronas dopaminérgicas, responsables de producir dopamina, un neurotransmisor fundamental para controlar el movimiento. El problema es que los síntomas más característicos —como los temblores, la rigidez muscular y la lentitud para moverse— recién aparecen cuando ya murió entre el 60% y el 80% de esas neuronas. Para entonces, el daño es irreversible. Aunque los tratamientos disponibles permiten aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida, ninguno consigue detener el avance de la enfermedad. Por eso, encontrar estrategias que protejan las neuronas antes de que mueran se convirtió en uno de los principales objetivos de la investigación científica.

En 2014, un estudio realizado en Argentina observó que las personas que consumían mate de manera habitual tenían un menor riesgo de desarrollar Parkinson. Sin embargo, esa investigación mostraba una asociación, pero no podía explicar cuál era el mecanismo biológico detrás de ese efecto. Esa incógnita fue el punto de partida para que Ferrario iniciara una nueva línea de investigación que continúa hasta la actualidad.

Durante los últimos años, su equipo se dedicó a estudiar qué ocurre dentro de las neuronas cuando entran en contacto con compuestos presentes en la yerba mate. Analizaron extractos de yerba mate en cultivos celulares y comprobaron que las neuronas sobrevivían durante más tiempo.

¿Qué componente de la yerba mate podría ayudar frente al Parkinson?

El foco se centró especialmente en el ácido clorogénico, uno de los más de 150 compuestos químicos presentes en la planta. Según los experimentos, esta molécula activa una proteína conocida como AMPK, relacionada con la regulación de la energía celular y con la autofagia, el mecanismo mediante el cual las células eliminan residuos y reciclan componentes dañados.

La autofagia despierta un interés creciente entre los investigadores porque se considera uno de los procesos biológicos capaces de retrasar el deterioro neuronal. En el Parkinson, justamente, este sistema de "limpieza" pierde eficiencia y favorece la acumulación de proteínas y otros desechos que terminan afectando la supervivencia de las neuronas.

El ácido clorogénico no es exclusivo del mate, también está presente en el café. Sin embargo, según Ferrario, los consumidores habituales de mate incorporan entre tres y cinco veces más cantidad que quienes toman café, por la forma en que se consume la infusión. Según explicó, los principios activos de la yerba mate son más potentes al inicio de la infusión, "en un mate mediano tenés los principios activos en las primeras 15 cebadas, después empiezan a caer".

"Junto con la Dra. Irene Taravini estamos viendo que en ratones la protección es de un 12 por ciento; eso es difícil de extrapolar a humanos, pero tal vez significa retrasar la llegada de la enfermedad, por ejemplo", explicó Ferrario en un artículo publicado por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Aunque todavía falta recorrer un largo camino antes de pensar en aplicaciones clínicas, la investigación suma nuevas pistas sobre cómo algunos compuestos presentes en la yerba mate podrían intervenir en procesos relacionados con la supervivencia neuronal. Si esos resultados logran confirmarse en estudios con personas, podrían abrir nuevas alternativas para retrasar la aparición o la progresión de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.