El bizcochuelo Exquisita pone en alerta a expertos en salud por un ingrediente neurotóxico
El bizcochuelo Exquisita está en las góndolas argentinas desde 1959. Hoy domina la categoría de premezclas para tortas y se posiciona como el atajo perfecto para cumpleaños infantiles: rápido, barato y seguro.
Pero debajo de ese marketing hay una realidad menos promocionable. La premezcla contiene ingredientes cuestionados por especialistas en salud. Entre ellos, un aditivo considerado neurotóxico, según informa la periodista Natalia Kiako del sitio EconomiaSustentable.com.
Además, todas sus versiones suman sellos negros por exceso de azúcares y sodio. Y las variantes que muchas familias eligen creyendo que son más sanas resultan, en los hechos, las más problemáticas de la línea.
Ana María Caballero, pediatra con formación en puericultura y nutrición, explica que estos productos priorizan la estabilidad industrial por sobre la calidad nutricional. El objetivo de la formulación no es alimentar mejor, sino garantizar un resultado homogéneo siempre igual.
La marca detrás del bizcochuelo más vendido del país
Exquisita pertenece a Molinos Río de la Plata. Es una de las mayores compañías alimenticias de Argentina. Tiene 14 plantas productivas y marcas como La Salteña, Cocinero y Matarazzo bajo el mismo paraguas.
Ese peso comercial se nota en góndolas. También en redes sociales, donde circula como base para tortas infantiles rellenas con dulce de leche o decoradas con golosinas.
Gran volumen de contenido en TikTok, Instagram y Cookpad presenta la premezcla como el "atajo casero" perfecto. Barato, rápido y que "sale bien seguro".
El relato de marketing funciona. Para muchas familias, Exquisita significa practicidad sin complicaciones. Pero esa supuesta practicidad tiene un costo invisible.
Qué ingredientes cuestionados contiene el bizcochuelo Exquisita
Todas las variantes comparten una base ultraprocesada. Harinas refinadas, azúcares añadidos y grasas animales de baja calidad encabezan la lista.
Después vienen los aditivos: leudantes químicos, conservantes, emulsionantes y aromatizantes. Su función es garantizar estabilidad industrial, no valor nutricional.
"El perfil de sabor de estos productos es homogéneo y siempre igual", explica Ana Maria Caballero a EconomiaSustentable.com. "Muy distinto de lo que ocurre con una preparación casera, donde el resultado cambia de una torta a otra según los ingredientes que se usen."
La preparación seca que trae el paquete requiere el agregado de huevos y leche. Sorprende, en ese contexto, el precio de góndola. Arranca en $3.700 y alcanza los $5.500 para la versión sin gluten.
Lo único que reemplaza la premezcla respecto de una receta convencional serían harina, leudantes y azúcar. A lo sumo, vainilla y una pizca de sal. Los ingredientes más económicos de cualquier torta casera.
El costo por paquete resulta inédito. Los 470 g de Exquisita valen más del doble que el precio por kilo de esos ingredientes sueltos. Sin embargo, en el imaginario popular se mantiene como opción accesible.
El aditivo neurotóxico que preocupa a especialistas en salud
Las versiones relevadas en supermercados comparten un mismo leudante cuestionado. Se trata del fosfato ácido de aluminio y sodio (INS 541i).
Este aditivo forma parte de la exposición dietaria acumulada a aluminio, informa EconomiaSustentable.com. Organismos como la EFSA lo monitorean desde 2008, cuando redujo la ingesta semanal tolerable de este metal.
El sitio Aditivos Alimentarios lo considera de nivel de toxicidad "Alto". Se lo considera neurotóxico.
Todas las versiones llevan sellos negros por exceso de azúcares y de sodio. En el bizcochuelo de vainilla y en el de coco, la harina de trigo encabeza la lista de ingredientes.
Las versiones de chocolate y sin gluten son las más cuestionables. Ambas contienen más azúcar que harina. El primer ingrediente declarado es el azúcar.
Para Caballero, esto invierte una proporción básica que cualquier familia respetaría en casa. "Una receta de torta básica en general tiene el doble de harina que de azúcar."
En el chocolate y el sin gluten, la proporción es al revés. "Es extremadamente difícil que una familia note esto en la góndola", advierte la pediatra.
Frases como "Meren-dar" o "extra esponjoso" desvían la atención. La lista de ingredientes queda fuera del foco.
Por qué la versión sin gluten resulta la más problemática
Las versiones sin TACC reemplazan el trigo por una combinación de almidón de maíz y fécula de mandioca. Pero agregan un "agente de batido" sin especificar.
También suman tres emulsionantes distintos (INS 466, 322 y 415) y sulfitos declarados. Esta última sustancia puede desencadenar reacciones en personas sensibles, sobre todo asmáticas, advierte el sitio EconomiaSustentable.com.
La opción que muchas familias compran suponiendo que es "más sana" resulta la que acumula más aditivos de toda la línea. Y la que contiene más azúcar.
Caballero coincide con el diagnóstico. Advierte que muchas personas eligen productos sin gluten "por considerarlos más saludables".
"La calidad nutricional de esos productos no tiene los mejores perfiles", aclara.
Qué efecto tiene el bizcochuelo ultraprocesado en el paladar infantil
Más allá de la composición puntual, la pediatra pone el foco en un efecto a mediano plazo. El consumo reiterado de productos ultraprocesados hiperpalatables recalibra el umbral de dulzor.
Los niños necesitan cada vez dosis más altas de azúcar para sentir satisfacción. Frutas, verduras y preparaciones caseras terminan percibiéndose como "sosas".
El resultado es una dieta cada vez menos variada y basada en ultraprocesados. Estos productos están formulados industrialmente para alcanzar el llamado bliss point: el punto exacto de azúcar, grasa y aditivos que maximiza el deseo de seguir comiendo.
"Al llamar a estos productos 'caseros', se rompe la conexión del niño con el proceso de elaboración", explica Caballero. Se pierde la oportunidad pedagógica de entender qué ingredientes componen un alimento. Se perpetúa la idea de que la comida "aparece" lista para consumir.
Y se instala como estándar un nivel de sabor artificial que dificulta el regreso a preparaciones reales.
Qué alternativa proponen los especialistas frente a Exquisita
Consultada sobre qué responder a las familias que apelan a Exquisita por comodidad, Caballero es clara. "La única practicidad que reporta es que ya están pesadas y mezcladas harina y azúcar."
El batido y el horneado hay que hacerlos de todos modos. No hay atajo real.
Su sugerencia, si se desea ganar tiempo, es armar en casa el equivalente a un kit propio. Mezclar de antemano los ingredientes secos en un frasco.
Y compartir recetarios sencillos con las familias. El éxito de una torta depende de los ingredientes, la técnica y la cocción. No de la cantidad de aditivos que lleve.