De semanal a quincenal, el giro en el tratamiento de uno de los cánceres de sangre más frecuentes del país
Para un paciente con mieloma múltiple que vive en el interior del país, cada visita al centro de referencia hematológico no es un trámite menor: puede significar un viaje de varias horas, un día de trabajo perdido, un acompañante, un hospedaje. Elranatamab, la nueva droga de la clase de las inmunoterapias de Pfizer para el tratamiento de pacientes adultos con mieloma múltiple en recaída y refractario (MMRR), permite a los pacientes que responden al tratamiento, pasar de una frecuencia de aplicación semanal a una quincenal a partir de la semana 24, sin pérdida de eficacia¹â°.
La nueva droga, un anticuerpo biespecífico, demostró obtener respuestas profundas y duraderas, con un perfil de tolerabilidad manejable y una dosificación subcutánea conveniente. Está indicada para pacientes que ya recibieron:
- Un inhibidor del proteasoma
- Un agente inmunomodulador
- Un anticuerpo anti-CD38
Todos ellos deben haber progresado con el último tratamiento y recibido al menos tres terapias previas.
Qué es el mieloma múltiple y por qué concentra el tratamiento en pocos centros
El mieloma múltiple (MM) es una enfermedad oncohematológica poco frecuente que se desarrolla en la médula ósea a partir de las células plasmáticas, encargadas de producir anticuerpos. Cuando estas células se vuelven malignas, proliferan de manera descontrolada, generan proteínas anormales y alteran la producción habitual de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, lo que puede derivar en anemia, daño renal, fracturas óseas, niveles elevados de calcio en sangre e infecciones recurrentes.
Es el segundo tipo de cáncer de sangre más común, con 176.000 casos nuevos diagnosticados por año a nivel mundialâ¶. En la Argentina se estima que cada año se diagnostican aproximadamente 1.300 nuevos casos, lo que representa un promedio cercano a 3,5 diagnósticos diarios, con mayor incidencia entre los 50 y los 70 años²,³. El tratamiento especializado de esta enfermedad está fuertemente concentrado en un puñado de centros de alta complejidad, en su mayoría en grandes ciudades, mientras que los pacientes se distribuyen en todo el territorio nacional.
"Hoy, un número creciente de pacientes logra alcanzar y mantener remisiones duraderas tras el tratamiento de primera línea. Sin embargo, la recaída continúa siendo uno de los principales desafíos en el manejo de la enfermedad", afirmó la Dra. Paola Ochoa, médica especialista en Clínica Médica y Hematología, miembro del Servicio de Hematología y Trasplante Hematopoyético del Instituto Alexander Fleming.
Las recaídas son prácticamente inevitablesâ·, y la mayoría de los pacientes recibirá cuatro o más líneas de tratamiento a lo largo de la enfermedad.⸠Eso implica, en la práctica, años de controles y aplicaciones periódicas, muchas veces itinerantes entre el lugar de residencia del paciente y el centro de tratamiento.
El avance que transforma la sobrevida y la calidad de vida
"Aunque hasta el día de hoy es considerada una enfermedad incurable, el desarrollo de nuevos tratamientos en las últimas décadas ha logrado que la sobrevida (y la calidad de vida) aumenten marcadamente y es posible que un porcentaje de pacientes logre la cura funcional", sostuvo por su parte la Dra. Guillermina Remaggi, médica especialista en Medicina Interna y Oncohematología, Subjefe de la Unidad de Trasplante e Investigadora Principal de los Ensayos Clínicos de Mieloma Múltiple de FUNDALEU.
La autorización de elranatamab en la Argentina se basó en datos de la cohorte A del estudio de fase 2 MagnetisMM-3¹â°, que mostraron respuestas significativas entre pacientes con MMRR con tratamiento previo intensivo que recibieron la nueva droga como su primera terapia dirigida a BCMA (antígeno de maduración de células B). En ese análisis, la tasa de respuesta objetiva fue del 61%, con una probabilidad del 71% de mantener la respuesta a los 15 meses. A su vez, el estudio permitió establecer que después de 24 semanas de terapia semanal, todos los pacientes que respondieron pudieron pasar a una administración cada dos semanas.
"Uno de los hallazgos más importantes de MagnetisMM-3 fue demostrar que, en los pacientes que alcanzaron una buena respuesta tras seis meses de tratamiento, fue posible espaciar la administración de elranatamab de una vez por semana a una vez cada dos semanas sin perder eficacia. El 80% mantuvo o incluso mejoró su respuesta y disminuyó la incidencia de eventos adversos graves, especialmente las infecciones que requieren hospitalización", señaló la Dra. Ochoa.
El impacto concreto para pacientes del interior del país
Menos aplicaciones significan, para un paciente de una provincia sin centro de hematología de alta complejidad, menos viajes al año, menos días de trabajo o de vida familiar interrumpidos, y menos exposición a infecciones asociadas a la circulación por centros de salud. Es un beneficio clínico (menor toxicidad) que se traduce directamente en un beneficio de acceso real en un país con la distribución geográfica y de infraestructura sanitaria que tiene la Argentina.
"Los pacientes que han recaído a varios tratamientos previos, en especial si ya han recibido fármacos de las tres familias de drogas clásicamente utilizadas y son resistentes a uno o varios de sus mecanismos de acción, plantean un desafío terapéutico. El advenimiento de tratamientos dirigidos contra la proteína BCMA, en particular los anticuerpos biespecíficos como el elranatamab, suman un arma muy útil y rápidamente disponible en el tratamiento de esta enfermedad", indicó la Dra. Remaggi. "La posibilidad de disponer de elranatamab en Argentina le da a los pacientes una opción de tratamiento eficiente, de fácil aplicación y con un perfil de seguridad ya conocido, predecible y manejable", completó.
"La aprobación de Elranatamab en Argentina constituye un avance muy importante. Además de ampliar las opciones terapéuticas, la incorporación de nuevas alternativas dentro de una misma clase favorece un acceso más amplio a estas tecnologías de alto impacto y contribuye a que un mayor número de pacientes pueda beneficiarse de tratamientos innovadores", sostuvo la Dra. Ochoa.
"Estos resultados demuestran que es posible individualizar la intensidad del tratamiento según la respuesta obtenida, preservando su eficacia y mejorando la calidad de vida de los pacientes", concluyó la Dra. Ochoa.