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Salud

Endoscopías: prevención, tecnología y formación para cuidar la salud digestiva

Las nuevas técnicas en prevención y diagnóstico transforman el abordaje de las enfermedades digestivas y mejoran la calidad de vida de miles

05/09/2026
Actualizado 07:00hs

La endoscopía en Argentina alcanzó un hito histórico. Gedyt realizó 75.000 procedimientos durante 2025, un récord que refleja tanto el crecimiento sostenido de la institución como la importancia creciente de estos estudios en la prevención de enfermedades digestivas.

El Día del Endoscopista es la ocasión ideal para poner en valor una especialidad que cambió radicalmente en las últimas décadas. A lo largo de su trayectoria, Gedyt superó el millón de colonoscopías realizadas, una cifra que habla de experiencia acumulada y compromiso con la salud pública.

Lo que antes era una técnica complementaria para observar y tomar biopsias, hoy es una especialidad médica con alcance terapéutico. La endoscopía moderna no solo diagnostica: en el mismo procedimiento puede remover pólipos que podrían evolucionar a cáncer, lo que le otorga un rol central en la prevención de enfermedades digestivas.

De técnica a especialidad: cómo cambió el rol del endoscopista

La doctora Marcela González, especialista en Gastroenterología y Endoscopía (MP 330432/MN 95685), Jefa del Servicio de Gastroenterología y Endoscopía del Hospital Gandulfo y Directora del programa de mujeres en Gastro y Endo de Fundación Gedyt, lo explica con claridad.

"Antiguamente ser endoscopista era algo complementario a una especialidad médica. Era simplemente ser alguien que tenía una técnica para observar, tomar una biopsia e intentar llegar a un diagnóstico".

Hoy el panorama es completamente distinto. "Ser endoscopista en sí es una especialidad. Su rol ha cambiado muchísimo y eso tiene mucho que ver con el desarrollo de procedimientos terapéuticos".

El profesional participa en distintas instancias del cuidado: evalúa a cada paciente, define la estrategia más adecuada, realiza el procedimiento, interpreta hallazgos y, cuando corresponde, interviene durante el mismo estudio.

En una colonoscopía, por ejemplo, el especialista puede identificar lesiones, caracterizarlas, tomar muestras y remover pólipos en el momento. Conocimiento médico, experiencia, formación continua y tecnología se integran así en un mismo proceso de atención.

Tecnología que permite ver lo invisible y actuar a tiempo

La incorporación de nuevas tecnologías amplió las posibilidades de la endoscopía. Los sistemas de alta definición, la magnificación y las herramientas de realce de imagen favorecen una visualización más detallada.

"La tecnología permite ver y hacer cosas que antes realmente no podíamos", explica la doctora González. "Antes solo veíamos con luz blanca. Hoy tenemos, por ejemplo, la magnificación que es una gran lupa en la mucosa, por lo cual puedo hacer casi un diagnóstico histológico, como si fuera un anatomopatólogo en vivo."

Esa capacidad cambia todo. Permite obtener una definición más precisa de si lo que se está observando es benigno o maligno, y tomar decisiones en el momento.

Otro adelanto clave es la ecoendoscopía. Se trata de un endoscopio que en la punta tiene un ecógrafo. "Nos permite no solo ver el interior, sino ver el espesor de una pared y detectar problemas que antes quedaban ocultos".

En Gedyt, este desarrollo se acompaña de inversión constante en tecnología e infraestructura. Actualmente, la institución cuenta con 8 sedes de procedimientos y 3 sedes de consultorios, donde se realizan distintas prácticas para diagnóstico, seguimiento y tratamiento.

Entre los estudios disponibles se encuentran:

  • Video Endoscopía Digestiva Alta
  • Videocolonoscopía
  • Ecoendoscopía (combina endoscopía con ultrasonido para obtener imágenes detalladas de estructuras más allá de la pared del tubo digestivo)

La ecoendoscopía, según la indicación, también permite realizar procedimientos como la toma de muestras de tejidos profundos.

"La tecnología no solo nos dio nuevas herramientas, sino que también nos redefinió como especialistas", enfatiza González. "Hoy son todas técnicas mínimamente invasivas".

La inteligencia artificial es el próximo escalón. "Realmente nos permite mejorar muchísimo el diagnóstico de áreas sospechosas. Es magnífico y nos ayuda a aumentar nuestra capacidad de detección".

Pero la tecnología requiere profesionales capacitados para interpretarla. Por eso, la evolución tecnológica va necesariamente acompañada de experiencia y formación especializada.

Formación continua: el pilar que sostiene la calidad

Las nuevas técnicas y herramientas requieren profesionales preparados para incorporarlas a la práctica. La actualización permanente constituye uno de los pilares de la endoscopía moderna.

"La formación continua, la adhesión a guías y estándares de calidad internacionales que incorporamos en nuestro país, son la mejor herramienta para garantizar que cada estudio valga la pena", reflexiona la doctora González.

En Gedyt, esta mirada se traduce en un equipo de más de 300 profesionales, entre ellos más de 50 endoscopistas, y en una estrategia de formación que contempla tanto la incorporación de nuevos especialistas como la actualización continua.

A través del Comité de Docencia, Educación e Investigación (CODEI), la institución participa en la formación de nuevos especialistas y desarrolla propuestas de capacitación para profesionales de Argentina y otros países.

La Carrera de Médico Especialista cuenta con 10 años de trayectoria y actualmente dispone de nueve sedes habilitadas para su cursada, distribuidas entre hospitales de Buenos Aires y Rosario.

Se trata de un posgrado intensivo de dos años, con importante carga teórico-práctica y esquema de supervisión personalizada. La Coordinación General de la carrera y la Dirección de la sede Gedyt están a cargo del Dr. Luis Caro, Director General en Gedyt.

La propuesta se complementa con Fellowships de seis meses y rotaciones intensivas para médicos gastroenterólogos que buscan profundizar conocimientos en procedimientos de alta complejidad.

El foco está puesto en áreas como la Ecoendoscopía y la Colangiopancreatografía Retrógrada Endoscópica (CPRE).

La formación continúa una vez finalizada la etapa académica. Los profesionales participan de congresos y jornadas nacionales e internacionales, entre ellos Digestive Disease Week (DDW), en Estados Unidos, y Gastroendo, en Argentina.

A esto se suman los ateneos clínicos virtuales mensuales, que funcionan como espacios de intercambio y análisis de casos entre especialistas.

Prevención: el cuidado empieza antes del procedimiento

La prevención de las enfermedades digestivas no comienza en la sala de endoscopía. Los hábitos saludables, la alimentación, la actividad física y las consultas médicas forman parte de un abordaje integral.

"Los controles endoscópicos en nuestro país se sugieren para todas las personas a partir de los 45 años de edad", explica la doctora González. "Mientras que hay un grupo de pacientes de alto riesgo que sí es necesario vigilarlos antes".

Las personas con enfermedades inflamatorias intestinales requieren seguimiento más temprano y frecuente. También están en mayor riesgo quienes presentan antecedentes familiares vinculados con síndromes hereditarios, como el síndrome de Lynch.

Estos casos requieren estrategias de vigilancia más específicas y personalizadas.

"Recordemos que la mejor endoscopía es la que se hace en el paciente asintomático, que nos da la oportunidad de hacer una detección temprana de lesiones antes de que den síntomas", indica la doctora González. La realización oportuna de los controles constituye una herramienta fundamental dentro de las estrategias de prevención.

Esta mirada también forma parte del trabajo de la Fundación Gedyt, que impulsa iniciativas destinadas a generar conciencia sobre el cuidado de la salud digestiva.

Entre ellas se encuentra La Noche Azul, un encuentro que reúne a referentes del ámbito de la salud, empresas, líderes de opinión y otros actores. El objetivo es generar conciencia y recaudar fondos para impulsar acciones vinculadas con la prevención y el acceso a la atención.

En el Día del Endoscopista, Gedyt destaca así una especialidad que continúa en evolución y el rol de los profesionales que la desarrollan.

Más de 1 millón de colonoscopías realizadas, un récord de 75.000 procedimientos en 2025, una red de sedes especializadas y un equipo de más de 300 profesionales reflejan una trayectoria construida sobre cuatro pilares.

Conocimiento, experiencia, tecnología y formación continua al servicio de una atención cada vez más precisa. Y de una mirada cada vez más preventiva de la salud digestiva.