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Salud

Tratamientos para la degeneración macular con seguimiento y aplicaciones en un solo lugar

El nuevo espacio permite un abordaje integral de patologías visuales en menos de una hora y explora terapias innovadoras menos invasivas

23/09/2026
Actualizado 08:26hs

El aumento de las enfermedades maculares asociadas al envejecimiento de la población plantea nuevos desafíos para los sistemas de salud, especialmente por la necesidad de sostener tratamientos intraoculares durante períodos prolongados. La atención de estos pacientes requiere controles frecuentes, estudios diagnósticos y aplicaciones periódicas de medicamentos para controlar la progresión de determinadas patologías de la retina.

En este contexto, Charles Centro Oftalmológico desarrolló un Centro de Mácula destinado específicamente a la atención de pacientes que requieren tratamientos intravítreos. El espacio concentra en un mismo circuito las distintas etapas vinculadas con el diagnóstico, la evaluación médica, la aplicación intraocular y la planificación del seguimiento.

El modelo busca organizar los procedimientos dentro de un ámbito preparado específicamente para este tipo de atención, con protocolos estandarizados y herramientas digitales destinadas a registrar cada instancia del recorrido asistencial. Según la institución, el tiempo promedio desde el ingreso del paciente hasta la finalización del circuito es de aproximadamente 45 minutos.

El desarrollo apunta además a responder a las características de una población que en buena parte está integrada por personas mayores de 65 años. La organización del espacio permite reducir desplazamientos y concentrar las distintas instancias del tratamiento en un recorrido acotado.

Un centro dedicado a los tratamientos intravítreos

Las aplicaciones intraoculares suelen formar parte del tratamiento de distintas enfermedades de la retina y, en determinados casos, deben repetirse de manera periódica. El nuevo Centro de Mácula fue diseñado específicamente para este tipo de procedimientos y propone concentrar las diferentes etapas de atención en un único circuito.

La estructura incluye estudios para el diagnóstico y seguimiento de patologías maculares, evaluación médica y aplicación del tratamiento. Entre las tecnologías disponibles se encuentran:

  • La tomografía de coherencia óptica (OCT), que permite obtener imágenes de las diferentes capas de la retina
  • Daytona, un sistema de retinografía digital de campo amplio que permite obtener imágenes panorámicas de la retina sin necesidad de dilatar la pupila

El funcionamiento del centro incorpora además herramientas digitales para el seguimiento de los procesos. Cada etapa del recorrido queda registrada mediante pulseras con código QR, un sistema que permite identificar al paciente y monitorear las distintas instancias de atención.

"El Centro de Mácula representa una evolución del modelo asistencial: no es solo una nueva área, sino una forma distinta de organizar un tratamiento cada vez más demandado", explica el doctor Martín Charles, codirector de Charles Centro Oftalmológico.

La propuesta se estructura sobre protocolos destinados a ordenar el flujo de pacientes y mantener criterios uniformes durante las diferentes etapas del tratamiento. El objetivo es integrar en un mismo circuito las instancias que habitualmente pueden desarrollarse en distintos espacios asistenciales.

Qué es la degeneración macular húmeda

La degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad que afecta la mácula, una zona ubicada en el centro de la retina que participa de la visión central y permite realizar actividades que requieren precisión visual.

"La degeneración macular húmeda es una patología que afecta el centro de la retina, el punto de máxima precisión visual, e impide ver correctamente. La persona ve todo como borroso y esto genera dificultades para leer, reconocer números. Incluso impide elegir la ropa que te querés poner o identificar alimentos, entre otras actividades cotidianas que requieren visión fina", explica el doctor Martín Charles.

La enfermedad se presenta con mayor frecuencia en personas de edad avanzada. Según explica Charles, puede comenzar en un ojo y posteriormente comprometer el otro. La pérdida de visión central puede afectar actividades cotidianas que requieren una percepción detallada de las imágenes.

La degeneración macular tiene distintos factores asociados. Entre ellos se encuentra una predisposición familiar, aunque esto no significa que se trate de una enfermedad hereditaria en sentido estricto. Los hábitos vinculados con la salud general también forman parte de las recomendaciones para reducir factores de riesgo.

Hábitos vinculados con la prevención

El especialista señala la importancia de mantener hábitos saludables como parte del cuidado general de la salud ocular. Entre las recomendaciones menciona:

  • Descansar adecuadamente
  • Realizar actividad física
  • Mantener una alimentación equilibrada
  • Evitar el tabaquismo

La alimentación es otro de los aspectos considerados. Dentro de los patrones alimentarios que pueden formar parte de una alimentación saludable se encuentra la dieta mediterránea, caracterizada por el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado y aceite de oliva, entre otros alimentos.

La actividad física también forma parte de las medidas relacionadas con el cuidado de la salud general. A esto se suma la importancia de no fumar, debido a la relación existente entre el tabaquismo y distintas enfermedades.

La detección y el seguimiento oftalmológico adquieren relevancia especialmente a partir de determinadas edades. Los controles permiten evaluar el estado de la retina y detectar modificaciones que pueden requerir estudios adicionales o tratamiento.

El impacto de la pérdida de visión central

La degeneración macular puede modificar la autonomía de las personas cuando afecta actividades que requieren visión fina. Leer, identificar números, reconocer objetos o realizar determinadas tareas cotidianas pueden convertirse en actividades más difíciles a medida que avanza la pérdida de visión central.

"En general, cuando uno escucha a los pacientes añosos, hablan de la necesidad de disfrutar del tiempo que les queda. Son personas que han vivido una vida activa y han llegado a jubilarse y quieren tener su tiempo libre con tranquilidad y sin depender de otros permanentemente. Esta es una enfermedad muy disruptiva, porque genera una pérdida de autonomía y esto trae consecuencias emocionales", señala Charles.

La necesidad de asistir periódicamente a los centros de atención también puede representar una dificultad para pacientes que necesitan concurrir acompañados. En enfermedades que requieren tratamientos prolongados, la continuidad de las aplicaciones y de los controles constituye una parte central del seguimiento.

Cómo se trata actualmente la degeneración macular

Uno de los tratamientos utilizados para la degeneración macular húmeda consiste en la aplicación intraocular de medicamentos destinados a controlar la actividad de la enfermedad y reducir la progresión de la pérdida visual.

Estas aplicaciones pueden requerir una frecuencia elevada durante determinados períodos. En muchos casos, las inyecciones deben realizarse cada uno o dos meses, aunque la frecuencia depende de la evolución de cada paciente y de la indicación médica.

La necesidad de repetir las aplicaciones durante períodos prolongados genera una carga terapéutica que requiere controles y asistencia periódica. La continuidad del tratamiento resulta relevante para mantener bajo control la actividad de la enfermedad.

"Una de las preguntas que más se escucha en el consultorio por parte de los pacientes es hasta cuándo. Muchas veces es difícil asistir al tratamiento, necesitan hacerlo acompañados y dependen de otros", explica Charles.

La investigación clínica busca desarrollar alternativas que permitan modificar esta dinámica y reducir la frecuencia de las aplicaciones. En ese proceso se encuentran diferentes estrategias terapéuticas, entre ellas las relacionadas con la terapia génica.

Un modelo orientado a pacientes que requieren seguimiento

La creación del Centro de Mácula se vincula con este escenario de aumento de la demanda de tratamientos intraoculares. Charles Centro Oftalmológico concentró en un mismo espacio los estudios, la evaluación médica, la aplicación del tratamiento y la planificación del seguimiento.

El centro fue diseñado considerando también las características de los pacientes que concurren a tratamientos periódicos. La reducción de desplazamientos dentro de la institución y la organización del circuito buscan facilitar el recorrido de personas que, en muchos casos, deben repetir el procedimiento varias veces durante el año.

La utilización de sistemas digitales permite registrar las diferentes etapas del proceso y disponer de información sobre el recorrido de cada paciente. Las pulseras con código QR forman parte de esta estructura de seguimiento y organización.

Charles Centro Oftalmológico fue fundado en 1998 por el doctor Daniel Charles junto con los doctores Martín y Nicolás Charles. Desde entonces desarrolla actividad asistencial, quirúrgica, académica y de investigación en el área de oftalmología.

El desarrollo del Centro de Mácula se incorpora a esa estructura con un modelo específico para pacientes que requieren tratamientos intravítreos. La propuesta combina estudios diagnósticos, evaluación médica, aplicaciones intraoculares y seguimiento dentro de un circuito diseñado para concentrar las distintas etapas de atención.

La evolución de los tratamientos para enfermedades maculares continúa vinculada tanto con la organización de los servicios de salud como con la investigación de nuevas alternativas terapéuticas. Mientras las aplicaciones intraoculares siguen siendo parte del tratamiento de determinados pacientes, las investigaciones en terapia génica buscan extender la duración del efecto terapéutico y reducir la frecuencia de las intervenciones.