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iProfesional | Salud

Alerta por la diabetes en América Latina: miles de personas podrían tenerla sin saberlo

La detección temprana y el control médico en la región son clave para reducir complicaciones como daño renal, ocular o cardiovascular asociado

04/11/2026
Actualizado 12:52hs

En vísperas del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora cada 14 de noviembre, especialistas de América Latina advirtieron sobre la necesidad de ampliar los controles médicos y mejorar la detección temprana de esta enfermedad. El objetivo es identificar los casos antes de que aparezcan complicaciones e iniciar el tratamiento adecuado según las características de cada paciente.

Aunque la diabetes tipo 1 y la tipo 2 tienen causas, mecanismos de desarrollo y formas de evolución diferentes, ambas requieren atención médica y seguimiento. En ese sentido, los profesionales destacan que reconocer las señales de alerta, identificar los factores de riesgo y realizar controles periódicos puede contribuir a modificar el curso de la enfermedad y reducir sus consecuencias.

Los principales desafíos sanitarios de la región fueron analizados durante un encuentro virtual organizado por Sanofi, del que participaron especialistas de Argentina, Colombia y México. Durante la reunión, los profesionales abordaron las dificultades que enfrenta América Latina en materia de prevención, diagnóstico y acceso a los tratamientos.

Uno de los puntos centrales fue la importancia de la consulta médica regular. Los especialistas señalaron que los análisis de rutina permiten detectar alteraciones en los niveles de glucosa en sangre y reconocer otras enfermedades que pueden requerir atención. La evaluación profesional también permite identificar a las personas con mayor riesgo y determinar cuándo es necesario realizar estudios adicionales.

Diabetes en América Latina: el desafío de detectar la enfermedad a tiempo

La diabetes constituye uno de los principales problemas de salud pública de América Latina. Una de las dificultades es que una parte de las personas que conviven con la enfermedad desconoce su diagnóstico, especialmente en los primeros años de evolución de la diabetes tipo 2.

La falta de síntomas evidentes puede retrasar la consulta y, en consecuencia, el inicio del tratamiento. Cuando la enfermedad permanece sin control durante períodos prolongados, aumenta la posibilidad de desarrollar complicaciones que afectan distintos órganos y sistemas del organismo.

Entre las consecuencias asociadas a la diabetes se encuentran las enfermedades cardiovasculares, el daño renal y las alteraciones de la visión. También pueden presentarse lesiones en los nervios y problemas circulatorios, que requieren seguimiento y atención médica.

El doctor Alejandro Marín, médico endocrinólogo y líder de opinión de diabetes en Colombia, explicó que muchas personas conviven con la enfermedad sin conocer su situación.

"La diabetes representa uno de los grandes desafíos sanitarios de América Latina, especialmente porque muchas personas conviven con la enfermedad sin saberlo. Cuando el diagnóstico llega tarde, aumenta el riesgo de complicaciones que pueden afectar al corazón, a los riñones y a la vista, entre otros. Por eso, es fundamental promover hábitos saludables, reconocer los factores de riesgo y facilitar el acceso a controles médicos que permitan actuar a tiempo", señaló.

En este contexto, los especialistas plantearon la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y facilitar el acceso a los estudios de detección. La identificación de la enfermedad en etapas iniciales permite establecer un plan de atención y evaluar las medidas necesarias para controlar los niveles de glucosa.

Diabetes tipo 2: cuáles son los factores de riesgo y por qué puede pasar inadvertida

La diabetes tipo 2 representa la mayoría de los diagnósticos de esta enfermedad. Se desarrolla cuando el organismo no utiliza correctamente la insulina, una hormona producida por el páncreas que permite que la glucosa ingrese en las células para ser utilizada como fuente de energía.

Esta alteración, conocida como resistencia a la insulina, puede combinarse con una producción insuficiente de la hormona. Como consecuencia, la glucosa se acumula en la sangre y los niveles de azúcar superan los valores recomendados.

Entre los principales factores asociados con el desarrollo de diabetes tipo 2 se encuentran:

  • Exceso de peso: especialmente cuando existe acumulación de grasa abdominal
  • Sedentarismo: la falta de actividad física puede favorecer la resistencia a la insulina
  • Antecedentes familiares: tener familiares con diabetes tipo 2 incrementa la probabilidad de desarrollar la enfermedad
  • Edad: el riesgo aumenta con el paso de los años, aunque también puede aparecer en personas jóvenes
  • Alteraciones metabólicas: determinados problemas relacionados con la presión arterial y los niveles de colesterol y triglicéridos pueden acompañar el riesgo de diabetes

Una de las particularidades de esta enfermedad es que puede avanzar durante años sin manifestaciones clínicas claras. Algunas personas no presentan síntomas y descubren que tienen diabetes a partir de un análisis de sangre solicitado durante un control médico de rutina.

Cuando aparecen señales de alerta, pueden incluir sed excesiva, necesidad de orinar con mayor frecuencia, cansancio persistente, aumento del apetito y pérdida de peso sin una causa aparente. Sin embargo, la ausencia de estos síntomas no descarta la presencia de la enfermedad.

Por ese motivo, los profesionales recomiendan que las personas con factores de riesgo consulten con su médico para evaluar la necesidad de realizar controles de glucemia. La frecuencia y el tipo de estudios dependen de la edad, los antecedentes y las condiciones clínicas de cada paciente.

Alimentación y actividad física: cómo prevenir o retrasar la diabetes tipo 2

La prevención de la diabetes tipo 2 incluye medidas relacionadas con la alimentación, la actividad física y el control del peso corporal.

Una alimentación equilibrada, que contemple el consumo de frutas, verduras, legumbres y alimentos con fibra, puede contribuir al control de la glucemia. También se recomienda moderar el consumo de bebidas azucaradas y productos con cantidades elevadas de azúcares agregados.

La actividad física regular es otra de las herramientas que forman parte de las estrategias preventivas. El ejercicio favorece el aprovechamiento de la glucosa por parte de los músculos y puede mejorar la sensibilidad del organismo a la insulina.

El control del peso también puede reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad en personas con sobrepeso u obesidad. Estas medidas deben adaptarse a las condiciones de cada individuo y, cuando corresponde, contar con el acompañamiento de profesionales de la salud.

Los controles médicos permiten complementar estas acciones. La medición de glucemia y otros estudios de laboratorio ayudan a identificar alteraciones metabólicas antes de que se manifiesten complicaciones.

Diabetes tipo 1: los avances que permiten detectar la enfermedad antes de los síntomas

A diferencia de la diabetes tipo 2, la diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune. Se produce cuando el sistema inmunitario ataca y destruye progresivamente las células beta del páncreas, responsables de producir insulina.

Como consecuencia, el organismo pierde la capacidad de generar la cantidad de insulina necesaria para regular los niveles de glucosa en sangre. Por esa razón, las personas con diabetes tipo 1 necesitan recibir insulina mediante un tratamiento de reemplazo para sobrevivir.

La enfermedad puede aparecer a cualquier edad y no está relacionada con los hábitos alimentarios, el exceso de peso o la falta de actividad física. Aunque suele diagnosticarse durante la infancia y la adolescencia, también puede comenzar en la edad adulta.

Tradicionalmente, el diagnóstico se produce cuando aparecen síntomas como sed intensa, aumento de la frecuencia urinaria, cansancio y pérdida de peso. Sin embargo, en algunos casos la primera manifestación puede ser una cetoacidosis diabética, una complicación aguda que requiere atención médica inmediata.

La cetoacidosis se produce cuando la falta de insulina impide que las células utilicen adecuadamente la glucosa y el organismo comienza a descomponer grasas para obtener energía. Este proceso genera sustancias llamadas cuerpos cetónicos, cuya acumulación puede provocar una alteración grave del equilibrio químico de la sangre.

Los avances científicos permiten actualmente identificar determinadas etapas de la diabetes tipo 1 antes de que aparezcan los síntomas. Para ello se utilizan estudios específicos que detectan autoanticuerpos relacionados con el proceso autoinmune.

Estos análisis permiten reconocer a personas que presentan señales de autoinmunidad contra las células productoras de insulina, incluso cuando todavía no tienen manifestaciones clínicas. La evaluación puede resultar especialmente relevante para quienes tienen familiares de primer grado con diabetes tipo 1.

Sin embargo, los antecedentes familiares no son una condición necesaria para desarrollar la enfermedad. La mayoría de las personas diagnosticadas no tiene familiares cercanos con diabetes tipo 1.

Autoanticuerpos y diagnóstico presintomático: qué aportan los nuevos estudios

La detección de autoanticuerpos representa una herramienta para identificar etapas tempranas de la diabetes tipo 1. A partir de estos resultados, los equipos médicos pueden evaluar el estado de la enfermedad y establecer un seguimiento acorde con cada situación.

La doctora Laura Pomares, médica del Servicio de Endocrinología y Diabetes del Hospital Juan Pablo II y coordinadora médica de la Unidad Diabetológica de CEGYM, en Corrientes, explicó que las estrategias de detección deben diferenciarse según el tipo de diabetes.

"En ambos tipos, el tiempo es un factor determinante, aunque las estrategias de detección son diferentes. En tipo 2, debemos identificar los factores de riesgo y promover controles oportunos. En tipo 1, la evaluación de autoanticuerpos en personas seleccionadas permite reconocer etapas anteriores a los síntomas. Lo importante es que el diagnóstico deje de ser necesariamente una respuesta tardía y se convierta, siempre que sea posible, en una oportunidad de actuar antes", sostuvo Pomares.

La especialista destacó así la necesidad de incorporar herramientas de detección que permitan identificar la enfermedad en momentos anteriores a su manifestación clínica.

En el caso de la diabetes tipo 2, la estrategia se concentra en evaluar los factores de riesgo y realizar controles periódicos de glucemia. Para la tipo 1, en cambio, los estudios de autoanticuerpos permiten identificar procesos autoinmunes en personas seleccionadas.

Insulina y tratamientos: por qué es necesario adaptar las indicaciones a cada paciente

El tratamiento de la diabetes depende del tipo de enfermedad, la evolución clínica y las necesidades de cada persona. El objetivo general es mantener los niveles de glucosa dentro de los valores establecidos por el equipo médico y reducir el riesgo de complicaciones.

En la diabetes tipo 1, la administración de insulina es indispensable, debido a que el organismo deja de producir la hormona en cantidades suficientes. En la diabetes tipo 2, el tratamiento puede incluir cambios en el estilo de vida, medicamentos y, en determinadas circunstancias, insulina.

La incorporación de esta hormona al tratamiento de la diabetes modificó la evolución de la enfermedad. Desde su descubrimiento hace más de un siglo, permitió prolongar la vida de millones de personas y continúa siendo una herramienta central para el control de la glucemia.

En la actualidad existen diferentes formulaciones, entre ellas los análogos de insulina, que permiten adaptar las pautas de administración a las necesidades de cada paciente. También se incorporaron herramientas de seguimiento que ayudan a controlar los niveles de glucosa y ajustar las indicaciones médicas.

La maestra Gisela Ayala, directora ejecutiva de la Federación Mexicana de Diabetes, se refirió a la evolución de los tratamientos y a la necesidad de garantizar su disponibilidad.

"Desde su descubrimiento hace más de un siglo, la insulina ha permitido salvar millones de vidas y continúa siendo una herramienta esencial para el tratamiento de la diabetes. Hoy contamos con distintas alternativas, incluidos los análogos de insulina, y herramientas de seguimiento que permiten adaptar los tratamientos a cada persona. El desafío es que estos avances lleguen oportunamente a quienes los necesitan", expresó.

Ayala también remarcó que las indicaciones deben contemplar las características clínicas, las necesidades y las posibilidades de cada paciente para sostener el tratamiento a largo plazo.

El seguimiento médico permite evaluar la respuesta a las indicaciones, realizar modificaciones cuando son necesarias y controlar posibles complicaciones. La continuidad del tratamiento es un aspecto central para evitar períodos prolongados de glucemia elevada.

Día Mundial de la Diabetes: los desafíos pendientes para América Latina

El Día Mundial de la Diabetes se conmemora cada 14 de noviembre y constituye una oportunidad para difundir información sobre la enfermedad, sus factores de riesgo y las alternativas de prevención y tratamiento.

En América Latina, los especialistas identificaron varios desafíos vinculados con el acceso a los controles médicos, la detección temprana y la disponibilidad de tratamientos. También señalaron la necesidad de mejorar la información para que las personas puedan reconocer los síntomas y consultar ante posibles señales de alerta.

La diabetes tipo 1 y la tipo 2 requieren estrategias diferentes, pero comparten la necesidad de un diagnóstico oportuno y un seguimiento sostenido. En un caso, los controles de glucemia y la evaluación de factores de riesgo permiten identificar alteraciones metabólicas. En el otro, los estudios de autoanticuerpos abren la posibilidad de reconocer etapas presintomáticas en determinados grupos.

Los especialistas coincidieron en que ampliar el acceso a los análisis, facilitar las consultas médicas y garantizar los tratamientos son medidas necesarias para reducir las complicaciones asociadas con la enfermedad.

La detección temprana permite iniciar antes las intervenciones correspondientes y establecer un seguimiento adaptado a cada paciente. Por eso, los controles periódicos y el acompañamiento profesional forman parte de las principales herramientas para mejorar la atención de las personas con diabetes en la región.