Menos colectivos en AMBA: los motivos y cuándo se soluciona
El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una semana compleja para los millones de usuarios que dependen del transporte público. En los últimos días, muchas paradas de colectivos lucen abarrotadas y las esperas se prolongan más de lo habitual. No se trata de una medida de fuerza gremial ni de un paro total de actividades, sino de una decisión de las cámaras empresarias de reducir la frecuencia de las unidades en la calle. Esta "racionalización" del servicio afecta a la gran mayoría de las líneas que circulan entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense.
La situación actual es el resultado de un conflicto de larga data que escaló en las últimas horas debido al desfasaje financiero que denuncian las compañías prestadoras. Mientras los pasajeros intentan descifrar cuándo pasará el próximo interno para llegar a sus puestos de trabajo o volver a casa, el clima de tensión crece. Las empresas aseguran que no tienen fondos suficientes para cubrir la totalidad de los recorridos previstos, lo que generó una reducción que, en algunos casos, alcanza el 30% del parque automotor habitual para un día hábil.
Este escenario se da en un contexto de constantes aumentos en los costos operativos, donde el precio del combustible y los repuestos marcan una hoja de ruta difícil de seguir para las transportistas. A continuación, los detalles detrás de este conflicto y las proyecciones sobre su resolución.
Por qué hay menos colectivos en la calle
El motivo principal que esgrimen las cámaras empresarias (CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA) es la falta de actualización de los subsidios estatales frente a la inflación de costos. Según explican desde el sector, existe una brecha insostenible entre lo que el Estado reconoce como costo de operación y el valor real que deben pagar por insumos básicos. El gasoil, elemento vital para el movimiento de las unidades, sufrió incrementos que no fueron compensados en las últimas partidas de subsidios, lo que dejó a muchas empresas al borde del colapso financiero.
Otro punto crítico es la demora en el pago de las compensaciones tarifarias. Las empresas denuncian que el flujo de fondos que llega desde la Secretaría de Transporte de la Nación no se realiza en tiempo y forma, lo que impide cumplir con los cronogramas de mantenimiento y el pago de salarios de manera previsible. Al no contar con el capital de trabajo necesario, las líneas optaron por guardar unidades en los playones para ahorrar combustible y estirar la operatividad de los recursos disponibles.
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Desfasaje de costos: El precio de los repuestos y el mantenimiento de las unidades creció muy por encima de los ingresos.
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Subsidios atrasados: Las cámaras reclaman deudas acumuladas que dificultan la operatividad diaria.
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Precio del gasoil: El aumento del combustible mayorista impacta directamente en la caja de las compañías.
Cuándo se normalizará el servicio en el AMBA
La resolución del conflicto depende de las negociaciones que se llevan adelante entre los representantes empresarios y los funcionarios del Gobierno nacional. En principio hay pautada una reunión entre las partes para este jueves 9 de abril, fecha en la que finalizaría esta modalidad de reducción de las frecuencias, aunque esto último todavía no fue confirmado por las cámaras. De hecho, desde el sector advierten que, si no hay un refuerzo en las partidas de subsidios o una actualización tarifaria, la reducción de servicios podría mantenerse o incluso profundizarse en los próximos días.
Por su parte, el Gobierno intenta destrabar la situación analizando los números presentados por las cámaras, aunque el objetivo oficial es mantener el control sobre el gasto público. Mientras tanto, los usuarios deben armarse de paciencia, ya que se espera que durante lo que resta de la semana las demoras continúen, especialmente en las horas pico.