Piratas informáticos se aprovechan de la muerte de Amy Winehouse en las redes sociales
Al igual que sucedió cuando falleció el ícono del pop Michael Jackson, la muerte de la princesa del soul Amy Winehouse se convirtió en una oportunidad para nada desaprovechada por los hackers.
Unas horas después de que el cuerpo de la cantante fuera descubierto en su casa de Londres el pasado sábado, la URL de malware (software malicioso) más detectada por la firma antivirus Panda era una que anunciaba fotos del cuerpo divulgadas por la policía, que evidentemente son falsas.
En realidad, se trata de un virus troyano que, una vez ejecutado, se instala en el ordenador con el nombre de "googlepad.exe" y modifica ficheros para redirigir la navegación de los usuarios en webs de bancos hacia páginas controladas por ciberdelincuentes y hacia una web falsa de Hotmail pensada para robar el usuario y la contraseña del internauta, explicó el sitio LaVanguardia.com.
En Facebook y Twitter también corren falsos vídeos que buscan aprovecharse de la curiosidad de los usuarios.
No son virus propiamente dichos sino "scams" o estafas con las que se pretende ganar dinero. El método es sencillo: el usuario hace clic en el vídeo que anuncia los últimos minutos de Winehouse, o imágenes del festín de drogas que precedió a su muerte, convenientemente etiquetado con la palabra "shocking" (chocante, horrible). No piensa si es o no es posible que existan esas imágenes. Sólo hace clic, lo que lo lleva a un formulario que tiene que rellenar con sus datos. Por cada formulario, el scammer se lleva una comisión y el anuncio del video se replica en la página de la víctima, lo que lo viraliza aún más.
De hecho, según la firma de seguridad Websense, las falsas encuestas vía Facebook han aumentado de forma considerable en los últimos tiempos.
Cualquier noticia, sea o no trágica, es susceptible de convertirse en scam por obra y milagro de aplicaciones que sólo cuestan u$s25 y se venden con guías paso a paso que hacen innecesario ser desarrollador o tener conocimientos de programación.
Para evitar los scams, basta con dejarse guiar por el sentido común y no hacer clic en enlaces que prometan exclusivas dudosas, recomendaron desde LaVanguardia.com.
Aunque, por si acaso, las empresas de antivirus también aprovecharon la oportunidad para desarrollar herramientas 2.0 que teóricamente protegen a los usuarios de las amenazas en las redes sociales.