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iProfesional | Tecnología

Las ciudades apuestan a la tecnologí­a para enfrentar las demandas de los ciudadanos "hiperconectados"

La figura de los “digizen”, ciudadanos que interactúan con su ciudad a través de las TIC, obliga a los municipios a mejorar sus servicios informáticos

07/10/2014
Actualizado 11:00hs

Las manifestaciones prodemocráticas que sacuden estos días a Hong Kong tienen en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) un articulador que permite a los ciudadanos de esa ex colonia inglesa saltarse la censura del régimen chino y organizarse y movilizarse.

El caso hongkonés es una consecuencia de una explosión de la conectividad en los últimos años. 

Por ejemplo, la cantidad de usuarios de Internet se multiplicó por 87 en los últimos 15 años en América Latina.

Y cada vez más millones de personas se conectan más tiempo a la Red desde su teléfono móvil o tableta que desde una PC de escritorio.

¿Dónde pasan la mayor parte de tiempos estos ciudadanos “hiperconectados”? En las redes sociales, en gigantescos espacios virtuales como Facebook o Twitter, que tienen centenares de millones de miembros que pasan gran parte del día contando lo que piensan o lo que les sucede en sus perfiles y líneas de tiempo.

Emerge así la figura de los “digizen”, ciudadanos que interactúan con su ciudad a través de las TIC y con otras personas en los espacios urbanos a través de la “inteligencia colectiva”. 

La construcción de “smart cities” que atiendan las necesidades y reclamos de estos “digizen” fue uno de los principales temas que se trataron en el XV Encuentro Iberoamericano de Ciudades Inteligentes.

Más de 3.800 profesionales se dieron cita el 2 y el 3 de octubre en la ciudad española de Málaga para escuchar a 242 ponentes, representantes los gobiernos municipales de 60 ciudades de 18 países, además de recorrer una muestra con servicios y productos de unas 600 empresas.

La integración de estos nuevos actores sociales define el crecimiento de una ciudad inteligente, a través de la participación ciudadana como fuente de creación, emprendimiento y activismo. 

“Los ciudadanos queremos vivir mejor. Vivir en ciudades más seguras, más amables. Queremos mejor educación para nuestros hijos, mejor atención de salud, un transporte público de calidad. Queremos más transparencia de nuestros gobernantes, participar en la solución de nuestros problemas comunes, ser consultados, opinar. Queremos más oportunidades de progreso y un futuro más promisorio para todos”, afirmó Pablo Bello, el secretario general de la Asociación Iberoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones (Ahciet), organizadora del encuentro. 

“La respuesta a nuestro anhelo compartido de vivir mejor son las ciudades digitales inteligentes. La integración de tecnologías de la información en procesos eficientes, transparentes y abiertos, que integren a la ciudadanía y la empoderen para ser parte de la solución es el camino que permitirá construir soluciones que se traduzcan en una mejor calidad de vida”, sostuvo Bello.

“Para que existan este tipo de soluciones es fundamental el desarrollo de redes e infraestructura que propicien la implementación de las 'ciudades digitales' y trabajar en una política pública y privada de largo plazo que permita el desarrollo de servicios digitales y que fomente la rápida adopción por parte de los usuarios”, explicó.

Ejemplos de “smart cities”Un panorama de ejemplos de “ciudades inteligentes” los brindó la propia Ahciet con sus galardones que reconocen las iniciativas digitales de diferentes ciudades españolas y latinoamericanas.

La ciudad española de Alzira recibió el premio en la categoría de “urbanismo y TIC” por su iniciativa de implantación de una solución de detección automática de incendios forestales, que se enmarca dentro del proyecto “Alzira inteligente”. 

El proyecto supone la puesta en marcha de los servicios de extinción con unos minutos de adelanto que son vitales para minimizar el impacto ambiental del fuego.

Otra ciudad española, Santander, fue galardonada por su gestión ambiental inteligente de los residuos, de la energía y del agua. 

El proyecto permite establecer estándares de calidades medibles y analizables que están posibilitando que haya una gran optimización y la mejora en la calidad.

En el caso de la ciudad española de Oviedo, el premio atendió a la categoría de “participación ciudadana” por su proyecto “Xperta”, definido como “un puente inmediato y permanente entre los ciudadanos y la administración para conseguir que nuestro municipio sea más habitable, más cómodo y con mayor calidad de vida”.

Montevideo, la capital uruguaya, recibió el premio en la categoría de “gobierno abierto”, al que los responsables del proyecto destacaron por estar basado en "una política que va más allá de lo tecnológico, que apunta a la transparencia, al hecho de poner a la institución más cerca de la ciudadanía haciéndola partícipe de la gestión de la ciudad".

Montevideo Abierto propone el uso de la tecnología para facilitar el desarrollo de nuevos servicios desde y hacia la comunidad. 

En la ciudad chilena de Lo Prado, el proyecto galardonado en “e-salud” avanza en la solución de un problema de la atención de salud en Chile, que se refiere a la existencia de filas, afuera de los centros de salud a muy tempranas horas con el fin de obtener una hora médica. 

Este sistema de entrega telefónica optimiza su uso, y permite una mayor comunicación con los usuarios.

La Plata, la capital de la provincia de Buenos Aires, obtuvo el premio en la categoría de servicios por su proyecto de prevención y seguridad ciudadana. 

"Hace ya seis años que nos venimos esforzando en incorporar tecnología y servicios en el marco del concepto de smart cities. Este premio nos llega justo en el punto de inflexión de profundizar la incorporación de servicios que vayan mejorando la calidad de los ciudadanos", aseguró Juan José Rivademar, del municipio platense. 

Una ciudad digital para 2020Uno de los proyectos expuestos fue el de “I D Ciudad 2020”, que se desarrolla en Málaga, Santander y Zaragoza con una inversión de 16,3 millones de euros impulsado por un consorcio liderado por el grupo español Indra. 

Esta iniciativa se construyó durante los últimos tres años con nuevas tecnologías para facilitar la gestión de los recursos de las ciudades y el desarrollo de nuevos servicios que permitan a los ciudadanos participar de esa gestión y disfrutar de las ventajas que ofrece una “smart city”.

Este nuevo modelo de ciudad inteligente y sostenible se realiza en estas ciudades, donde se prueban diferentes herramientas y servicios dirigidos tanto a los gestores como a los ciudadanos. 

Sobre una plataforma basada en Internet, se integraron las nuevas herramientas desarrolladas en el proyecto para facilitar la gestión energética en edificios y espacios públicos, la gestión del transporte y la movilidad, y la sostenibilidad medioambiental, los tres aspectos que más impacto tienen en la calidad de vida del ciudadano.

Gracias a las nuevas soluciones de gestión diseñadas, los responsables de la ciudad disponen de información integrada en tiempo real sobre la ciudad y sus diferentes recursos, que pueden ver sobre el propio mapa de la localidad. De esta forma, pueden tomar decisiones con una mayor agilidad y eficacia. 

Por ejemplo, pueden detectar situaciones anómalas o reuniones deportivas, culturales o sociales, y alertar a los ciudadanos, recomendarles rutas alternativas para evitar la concentración, gestionar el transporte público en el área o tomar medidas para controlar el consumo energético o la contaminación en la zona. 

Mediante el uso de herramientas predictivas, los gestores también pueden anticiparse a situaciones como congestiones de tráfico, picos de consumo energético y contaminación acústica o atmosférica y tomar medidas preventivas para paliar sus efectos.

El proyecto también desarrolló una aplicación para dispositivos móviles desde la que los ciudadanos pueden acceder de forma sencilla e intuitiva a las diferentes herramientas que ofrece Ciudad 2020, así como a otras externas relacionadas con la ciudad en ámbitos como ocio, turismo, educación, sanidad, etc.