El fundador de Megaupload se presenta ante el juez para evitar su extradición a EE.UU.
Dotcom y otros tres ejecutivos de Megaupload están acusados de generar pérdidas a las empresas cinematográficas más de 500 millones de dólares
El emprendedor tecnológico alemán Kim Dotcom se presentó en los tribunales de Nueva Zelanda este lunes, tras casi cuatro de disputas legales, en una audiencia para determinar si se enfrenta a una infracción de los derechos de autor y otros cargos en Estados Unidos.
El caso resolverá si Dotcom, fundador de la web de intercambio de archivos Megaupload, y otros tres ejecutivos pueden ser extraditados a Estados Unidos. Otras acusaciones incluyen el crimen organizado y el blanqueo de dinero.
"El caso no es sólo sobre mí. El caso es sobre el control que permitimos tener a las empresas y al Gobierno de EEUU sobre Internet", dijo Dotcom en Twitter antes de aparecer en la audiencia, informó la agencia Efe.
Ataviado con una gorra y gafas de sol, Dotcom estacionó fuera del juzgado su Mercedes con matrícula "KIM.COM". Decenas de policías vestidos de negro, trabajando en cooperación con el FBI, registraron su mansión en 2012 y desde entonces las disputas legales han continuado.
Las autoridades de EEUU dicen que Dotcom y otros tres ejecutivos de Megaupload costaron a las empresas cinematográficas y a los estudios más de 500 millones de dólares y generaron más de 175 millones de dólares al alentar a los usuarios a almacenar y compartir material con derechos de autor, como películas y series de televisión.
Dotcom saludó a sus seguidores en la galería pero se sentó apartado de los otros acusados en un sillón de cuero que llevó a la corte desde su mansión.
La semana pasada, había dicho a la radio de Nueva Zelanda que necesitaba una silla especial por sus problemas de espalda.
El caso está siendo vigilado de cerca por la industria de medios y los desarrolladores en el negocio de intercambio de archivos para buscar muestras de hasta donde están dispuestos a llegar Washington para proteger los derechos de propiedad intelectual en EEUU.
Se espera que la audiencia se prolongue durante dos semanas. La sesión del lunes es en gran parte procesal y el caso se reanudará el jueves.