• 16/1/2026
ALERTA

Toyota reacciona ante el desafí­o de Google y apuesta por Silicon Valley

Las automotrices tradicionales temen que los productores de software, como Google, Microsoft y Apple, roben el alma del auto y su rentabilidad
19/01/2016 - 11:12hs
Toyota reacciona ante el desafí­o de Google y apuesta por Silicon Valley

La industria automotriz vive una convulsión, pese a que con gasolina barata y ventas récord en Estados Unidos, los negocios marchan bien para las grandes marcas globales.

Sin embargo, estas empresas están acechadas por el cambio tecnológico.

En la batalla por la preeminencia global, las automotrices tradicionales temen que los productores de software roben el alma del auto y su rentabilidad, y pongan a las compañías dominantes en una posición similar a la de las fábricas chinas que hacen "smartphones" para marcas globales.

Alphabet, la matriz de Google, desarrolla software para vehículos de conducción autónoma, y Apple trabaja en un vehículo eléctrico.

Esas empresas y "startups" como la proveedora de servicios de taxis Uber Technologies están presionando hacia un futuro en el que la potencia de los autos aumentará con el ancho de banda.

El ascenso de los coches eléctricos fabricados por compañías como Tesla Motors podría reducir las barreras de entrada en el sector, al eludir el motor de combustión interna y su siglo de ingeniería acumulada.

Algunas grandes automotrices construyen puentes hacia los nuevos protagonistas.

General Motors, por ejemplo, acaba de anunciar una inversión de 500 millones de dólares en Lyft, competidora de Uber.

Ford Motor está a la búsqueda de un acuerdo con Google para fabricar vehículos autoconducidos, según fuentes cercanas a la compañía.

Nada ilustra mejor el desafío que el caso de Toyota, el mayor fabricante de coches del mundo por beneficios y ventas, con más de 10 millones de unidades al año.

Las previsiones apuntan a que el año fiscal que termina en marzo cierre con un beneficio neto de 19.000 millones de dólares.

Sin embargo, dentro de Toyota cobró fuerza la preocupación por la transformación que la llevará a competir fuera de su tradicional dominio, su fiabilidad y su destreza manufacturera, dijeron ejecutivos y ex ejecutivos de Toyota al diario estadounidense The Wall Street Journal.

"Eres fuerte siempre y cuando juegues en tu propia cancha", dice Hiroyoshi Yoshiki, un ex ejecutivo de Toyota que el año pasado se cambió a Futaba Industrial, un proveedor de sistemas de escape.

"Pero si un actor inesperado entra desde un campo diferente, y las reglas del juego que usted pensó que eran sólidas cambian completamente, entonces el jugador que era el más fuerte bajo las viejas reglas es derrotado con facilidad", afirmó.

En los últimos cuatro años, los ejecutivos de Toyota rechazaron un acercamiento secreto por parte de Google y lucharon incluso con la terminología, ya que la palabra "autónomo" era considerada tabú.

Tuvieron que lidiar incluso con las maneras de persuadir al jefe, de acuerdo con personas involucradas en el proyecto del vehículo autónomo.

Toyoda, nieto del fundador de Toyota, había dejado claro su escepticismo acerca de los conductores robots.

En 2014, dijo que no confiaría en un vehículo que opera de manera autónoma hasta que fuera capaz de ganarle en la pista de carreras de Nürburgring, en Alemania, donde Toyoda participa a menudo en una carrera de resistencia de 24 horas.

Ahora que Toyoda reveló su cambio de enfoque, Toyota está desplegando una iniciativa tras otra.

La compañía anunció que invertiría más de 1.000 millones de dólares y contrataría a algunos de los mejores talentos de Silicon Valley.

Además, planea producir, para 2020, coches que se conduzcan solos en las carreteras y analizará otras oportunidades de negocio que surjan de la inteligencia artificial y la robótica.

"Tengo esperanzas de que lo que estamos estudiando ahora pueda utilizarse más allá del negocio automotor", indicó Toyoda al medio estadounidense.

Temas relacionados