Recomendaciones de Prosegur para enfrentar el fraude digital
Además de la rapidez con que evolucionan las mafias informáticas, conseguir a un hacker para cometer un ataque no requiere de una gran inversión
La empresa Prosegur participó en Uruguay en el congreso informático Segurinfo, donde Martín Lebrero, responsable de Ciberseguridad para Latinoamérica de la compañía, realizó una presentación acerca de las amenazas más comunes y ofreció una serie de recomendaciones para enfrentar el fraude digital.
Lebrero explicó cómo prevenir los riesgos de ataque a una empresa.
“Lo primero es realizar un diagnóstico de la infraestructura y las aplicaciones que se utilizan, para luego pasar a la segunda parte del trabajo, la más importante, que es la concientización de los usuarios. El eslabón más débil en cualquier sistema de seguridad es la persona”, aseguró.
La División Ciberseguridad de Prosegur ofrece servicios de consultoría en este campo.
Para ello realiza pruebas destinadas a testear el grado de conciencia de los trabajadores.
Por ejemplo, les envía correos electrónicos y controla si caen en “phishing” (robo de datos personales), una de las amenazas más comunes.
También se testea a los empleados dejando pendrives con software malicioso en distintos lugares de la empresa, como si estuvieran olvidados.
Luego se registra cuántos de ellos fueron usados en máquinas de la compañía, que terminarían infectadas si se tratara de un ataque real.
"Con esto evaluamos el nivel de concientización de los trabajadores, que no suele ser alto y requiere de acciones urgentes”, afirmó Lebrero.
“Los criminales suelen ser más rápidos que los que tratamos de detener el crimen. Debemos elevar el nivel para que la vulnerabilidad sea cada vez menor”, enfatizó, citado por el diario uruguayo El País.
Además de la rapidez con que evolucionan estas “mafias”, como las denominó Lebrero, conseguir un hacker para cometer un ataque informático no requiere de una gran inversión.
Según datos aportados por el responsable de Ciberseguridad de Prosegur, hacerse con tarjetas de crédito tiene un costo de tan solo 25 dólares; hackear una cuenta de redes sociales, 129 dólares y contratar a un hacker para un ataque que dure una semana, 350 dólares.
Entre las recomendaciones que dio el especialista está la utilización de plataformas de control de incidentes y correo electrónico, además del monitoreo de Internet y de la llamada Deep Web (Internet profunda), donde “hay un mundo entero relacionado al cibercrimen”.
Destacó la importancia de que haya un fluido intercambio entre gobiernos y empresarios y que los encargados de seguridad de las empresas respondan directamente a la alta gerencia.
“Esto no ocurre demasiado y lamentablemente demuestra la baja importancia que se le asigna a este tema”, afirmó.