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El heredero de un gigante global fue condenado por soborno y malversación de fondos

El heredero de un gigante global fue condenado por soborno y malversación de fondos
Su volumen de negocios total representa una quinta parte del producto interno de su país, motivo por el que es crucial para la salud económica nacional
Por iProfesional
18.01.2021 08.34hs Tecnología

El heredero de Samsung, Lee Jae-yong (en la foto superior), fue condenado este lunes en Seúl a dos años y medio de prisión en un escándalo de corrupción, una decisión que priva al conglomerado surcoreano de su principal dirigente, informa la agencia Yonhap.

Oficialmente vicepresidente de Samsung Electronics -el mayor fabricante mundial de teléfonos inteligentes y chips de memoria- pero de hecho jefe de la compañía, Lee fue declarado culpable de corrupción y malversación de fondos e inmediatamente detenido.

Samsung es el mayor de los chaebols del país, es decir los conglomerados industriales controlados por familias que dominan la 12ª economía mundial. Su volumen de negocios total representa una quinta parte del Producto Interno Bruto (PIB) surcoreano, motivo por el que es crucial para la salud económica del país.

El caso contra Lee Jae-yong

En 2017, Lee fue condenado a cinco años de prisión por corrupción, malversación de fondos y otros delitos relacionados con el escándalo de corrupción que provocó la destitución de la presidenta surcoreana Park Geun-hye (2013-2017), y su posterior encarcelación.

En la apelación, la mayoría de los cargos por corrupción fueron desestimados y Lee recibió una pena de cárcel en suspenso. Sin embargo, la Corte Suprema ordenó un nuevo juicio.

El caso gira en torno a los millones de dólares pagados por Samsung a la confidente de la presidenta, Choi Soon-sil, que -según la Fiscalía- estaban destinados a facilitar el traspaso de poder al frente del conglomerado, debido a los problemas de salud de Lee Kun-hee, el padre de Lee Jae-yong.

Este escándalo saca a relucir de nuevo las conexiones entre el poder político y las grandes familias que controlan los chaebols, los conglomerados que favorecieron la prodigiosa recuperación después de la Guerra de Corea.

El antecedente paterno

El presidente de Samsung Electronics, Lee Kun-hee, que convirtió al grupo surcoreano de telecomunicaciones en un gigante mundial, falleció el 25 de octubrea los 78 años, anunció el grupo surcoreano en un comunicado.

Bajo su dirección Samsung se convirtió en el mayor productor de smartphones y de chips electrónicos del planeta. El volumen de negocio global de la multinacional equivale a un quinto del Producto Interno Bruto (PIB) de Corea del Sur, lo que le convierte en un activo fundamental de la salud económica del país asiático.

Lee, conocido por su modo de vida solitario, estaba en cama desde que sufrió un accidente cardiovascular en 2014. Pocas informaciones habían filtrado sobre su salud, lo que rodeó su existencia de un halo de misterio hasta sus últimos días.

"Con gran tristeza anunciamos la muerte de Lee Kun-hee, presidente de Samsung Electronics", anunció el grupo en un comunicado. "El presidente Lee falleció el 25 de octubre acompañado de su familia, incluido el vicepresidente Jay Y. Lee", señala el comunicado.

"El presidente Lee fue un verdadero visionario que ha transformado Samsung, convirtiéndola de una empresa local en líder mundial de la innovación y del poderío industrial", recuerda la empresa que agrega que "su herencia será indeleble".

Samsung es por lejos el mayor conglomerado familiar ("chaebols") de Corea del Sur, 12va economía mundial.

Samsung recuerda a su presidente como un
Samsung recuerda a su presidente como un "verdadero visionario".

Relaciones opacas

Estos conglomerados ayudaron al espectacular desarrollo económico del país, tras la Guerra de Corea, pero están hoy acusados de relaciones opacas con el poder político y de apartar a cualquier grupo que suponga una competencia.

El propio Lee había sido reconocido culpable de corrupción en 1996 y de corrupción y evasión fiscal en 2008, pero escapó a la cárcel ya que fue condenado con suspensión de pena.

Lee había enfrentado cargos por corrupción.
Lee había enfrentado cargos por corrupción.

El crecimiento de la empresa

Cuando heredó la presidencia del grupo Samsung en 1987, fundado por su padre, un exportador de fruta y pescado, la empresa ya era el mayor conglomerado del país , con un sector de actividades que abarcaba desde la electrónica hasta la construcción. Lee se dedicó a concentrar la actividad de la empresa para convertirla en un grupo de dimensión internacional.

Hoy la empresa es también un actor mundial de primer orden en el ámbito de los semiconductores y de las pantallas LCD.

Lee Kun-hee se aventuraba rara vez lejos de los altos muros de su residencia privada en el centro de Seúl, lo que le valió el apodo de "rey ermita.

El vicepresidente, su hijo Lee Jae-yong, está al frente de la multinacional desde que Lee sufriera la crisis cardíaca de 2014.

Lee Jae-yong fue condenado a cinco años de cárcel en 2017 tras haber sido reconocido culpable de corrupción y otros delitos relacionados con el antiguo presidente Park Geun-hye, aunque después fue absuelto de las acusaciones más graves en apelación y liberado un año después. Este caso está todavía en curso.

Halo de misterio

Los negocios y el poder político siempre han ido de la mano en Corea del Sur y en 1996, Lee Kun-hee fue condenado por sobornar al presidente Roh Tae-woo.

Cuando Roh estaba en el poder, Lee le pagó "una enrome cantidad de dinero en sobornos durante mucho tiempo" a cambio de favores, según el tribunal que lo condenó.

Lee también fue condenado por corrupción y evasión fiscal en 2008, llevándole a abandonar momentáneamente la presidencia de la compañía.

Pero las condenas con suspensión de pena lo libraron de la cárcel y recibió dos perdones presidenciales, llegando a liderar los exitosos esfuerzos del país para organizar los Juegos de Invierno de 2018.

Unos años después, salió victorioso de la demanda que le interpusieron sus hermanos que reclamaban una parte de las acciones de compañía por miles de millones de dólares.

Lee se casó con Hong Ra-hee, cuyo padre fue ministro de Justicia, con quien tuvo dos hijos y tres hijas.

Tras su ataque cardíaco, Lee pasó sus últimos años recluido sin que prácticamente nada trascendiera de su estado dejando un halo de misterio hasta el final de sus días.

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