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AST SpaceMobile versus Starlink: así es la carrera por la Internet satelital que viene

El origen de esta rivalidad se remonta a la explosión de la demanda por cobertura post pandemia, cuando las brechas digitales se hicieron insostenibles.
01/01/2026 - 10:03hs
AST SpaceMobile versus Starlink: así es la carrera por la Internet satelital que viene

La competencia por el dominio de la Internet satelital directa al celular escaló a una auténtica "carrera de las órbitas", donde gigantes tecnológicos luchan por conectar miles de millones de dispositivos móviles en los rincones más remotos del planeta.

En el centro de esta carrera se encuentra AST SpaceMobile, una empresa con sede en Texas, que irrumpe para desafiar el dominio de Starlink, la división de Internet satelital de la compañía SpaceX del magnate sudafricano-estadounidense Elon Musk.

Mientras Starlink transformó la conectividad con su constelación masiva de satélites en órbita baja, AST propone una alternativa radical: transformar satélites en torres celulares flotantes que se conectan directamente a teléfonos móviles inteligentes estándar, sin necesidad de hardware y/o software adicional.

Esta visión no solo amenaza la supremacía de Starlink, sino que redefine el ecosistema de las telecomunicaciones globales, aliarse con operadores tradicionales en lugar de competir con ellos.

El origen de esta rivalidad se remonta a la explosión de la demanda por cobertura universal post pandemia, cuando las brechas digitales en zonas rurales, marítimas y montañosas se hicieron insostenibles.

Starlink, con miles de satélites lanzados desde 2019, ofrece Internet de alta velocidad pero requiere terminales especializados, limitando su alcance a usuarios con equipo dedicado. AST SpaceMobile, fundada por Abel Avellan, apuesta por la simplicidad: cualquier celular con tecnologías de telefonía móvil de cuarta o quinta generación (4G o 5G) se convierte en un portal al espacio.

Avellan, un ingeniero con experiencia de décadas en satélites, declaró que "el futuro no está en más satélites, sino en satélites más inteligentes que eliminen las zonas muertas para 5.000 millones de móviles en el mundo".

Esta competencia no es solo tecnológica; implica billones de dólares en espectro, alianzas geopolíticas y regulaciones orbitales. Con el lanzamiento reciente de BlueBird 6, AST acelera su despliegue, forzando a Starlink a responder con actualizaciones en su servicio Direct-to-Cell. El ganador no solo capturará mercados emergentes, sino que reescribirá la economía espacial, valorada en 500 mil millones de dólares para 2030.

BlueBird 6: Un coloso en órbita baja

El 23 de diciembre de 2025, el Centro Espacial Satish Dhawan en India vibró con el rugido del cohete LVM3 de la ISRO, la agencia espacial india, que impulsó al cielo el primer satélite de la serie Block 2 de AST SpaceMobile: BlueBird 6.

Este lanzamiento marca un punto de inflexión en la carrera espacial comercial, ya que BlueBird 6 no es un satélite convencional, sino un titán orbital con una antena desplegable de casi 223 metros cuadrados —la más grande jamás desplegada en órbita baja por una entidad comercial— y un peso superior a las 6 toneladas.

La ISRO, conocida por su precisión quirúrgica en misiones como Chandrayaan, asumió un rol principal al proporcionar una trayectoria impecable a 500-550 km de altitud, optimizada para la constelación de AST. Avellan celebró el lanzamiento en redes sociales, donde afirmó: "BlueBird 6 inicia la era de la conectividad 5G desde el espacio para celulares cotidianos, gracias a la maestría de ISRO".

Las dimensiones de BlueBird 6 desafían la ingeniería convencional. Su antena "phased-array", compuesta por miles de elementos activos, se despliega como un vasto panel solar inteligente, capturando señales débiles de teléfonos móviles en tierra y amplificándolas para enlaces bidireccionales.

A diferencia de prototipos previos, este Block 2 incorpora procesadores avanzados para compensación Doppler en tiempo real —un fenómeno físico donde la velocidad orbital relativa desplaza las frecuencias de radio— asegurando estabilidad en comunicaciones móviles.

El satélite orbita en una inclinación que cubre latitudes medias, priorizando América, Europa y Asia, con capacidad para manejar miles de conexiones simultáneas. Su lanzamiento desde India no fue casual: fortalece alianzas geopolíticas, ya que AST prometió cobertura prioritaria para esa potencia asiática, donde 1.400 millones de personas enfrentan brechas digitales masivas.

Este lanzamiento se construyó sobre pruebas pioneras. En Midland, Texas —el corazón operativo de AST—, el desarrollo de BlueBird 6 tomó años de iteraciones en instalaciones que simulan vacío espacial y radiación.

Previamente, el satélite BlueWalker 3, lanzado en 2023, demostró viabilidad al realizar llamadas de voz y video desde un celular común en Texas y Hawái, alcanzando velocidades de 21 Mbps de bajada de datos.

Esas pruebas validaron la física subyacente: señales en banda baja (como 850 MHz) penetran mejor el follaje y los edificios, superando las limitaciones de frecuencias altas usadas por sus rivales. BlueBird 6 eleva la apuesta con potencia amplificada 10 veces, prometiendo 120 Mbps en condiciones ideales y cobertura para un millón de kilómetros cuadrados por satélite.

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Instalaciones de AST SpaceMobile en Texas.

De prototipos a la realidad

En Midland, un polvoriento epicentro petrolero convertido en un Silicon Valley espacial, se encuentra el cuartel general de AST SpaceMobile desde 2017. Aquí, bajo el liderazgo de Avellan, un equipo de 500 ingenieros transformó un hangar industrial en un laboratorio de vanguardia.

El viaje inició con BlueWalker 1, un satélite en forma de cubo en 2021 que validó despliegues de antenas. BlueWalker 3, lanzado en 2023, orbitó a 500 km y conectó celulares, transmitiendo video en 4K desde el desierto texano.

Estas pruebas en Midland involucraron ranchos remotos donde las señales terrestres fallan, demostrando que un iPhone o Samsung Galaxy podía "ver" el satélite como una torre celular estándar.

La física jugó un rol crucial. En frecuencias premium como la banda de 850 MHz (parte del espectro celular bajo), las ondas largas viajan más lejos y penetran obstáculos —bosques densos, colinas, interiores— con menos atenuación que las frecuencias Ku/Ka de Starlink (12-40 GHz), propensas a lluvias y follaje.

Ingenieros en Midland desarrollaron algoritmos de formación de haces, enfocando haces de señal en spots de 1-5 km de diámetro, rastreando celulares en movimiento a 28.000 km/h relativos. El procesamiento de a bordo maneja gigabits por segundo, usando ASIC personalizados para demodulación 5G NR, compensando latencia de 50 ms. Avellan destacó: "En Midland se probó que no necesitamos modificar teléfonos móviles; el espacio se adapta a la Tierra".

Arquitectura, capacidad y ventajas de AST frente a Starlink

La arquitectura de red de AST SpaceMobile redefine el Direct-to-Cell. Sus satélites actúan como "torres celulares en el espacio", reutilizando frecuencias terrestres licenciadas de socios como AT&T, Vodafone o Verizon.

Un teléfono móvil escanea el espectro LTE/5G estándar (698-960 MHz para banda baja), detectando el satélite vía un código de red especial, sin aplicaciones o chips extras. Esto contrasta con Starlink Direct-to-Cell, que inicia con mensajería de textos cortos (SMS) e Internet de las cosas (IoT) en LTE de banda estrecha, escalando lentamente a voz y datos limitados vía satélites Gen2 modificados. AST procesa señales a bordo con matrices masivas, permitiendo entrega sin problemas entre satélites y torres terrestres.

En capacidad y velocidad, AST brilla. BlueBird 6 soporta hasta 120 Mbps de bajada teóricos —suficiente para streaming HD—, versus los 2-7 Mbps iniciales de Starlink para datos básicos. La clave radica en la antena gigante: 223 metros cuadrados capturan potencia de enlace de -130 dBm desde celulares de 200 mW, imposible con antenas pequeñas de Starlink (3-10 metros cuadrados).

En cuanto al hardware, AST gana por simplicidad. Starlink Direct-to-Cell requiere modificaciones en el firmware en algunos modelos de celulares, como por ejemplo el iPhone 14 con bandas específicas, mientras AST funciona con 100% de celulares modernos gracias a su espectro bajo.

En zonas boscosas, la banda 850 MHz de AST sufre 5-10 dB menos pérdida que las bandas de Starlink, penetrando 20-30% más profundo. Pruebas de BlueWalker 3 confirmaron video llamadas en interiores de casas texanas, algo inalcanzable para Starlink.

La escalabilidad técnica favorece a AST en eficiencia espectral. Con 90 satélites para cobertura global continua (vs. 12.000 de Starlink), cada BlueBird maneja 10 Gbps totales, priorizando densidad urbana remota.

Starlink depende de los láseres entre satélites para su red de retorno (backhaul), añadiendo complejidad; AST usa puertas de enlace (gateways) terrestres de socios, reduciendo latencia a 40-60 ms.

Expansión global y alianzas estratégicas

AST SpaceMobile no compite con las telcos; se alía con ellas. Su modelo de negocio a negocio y luego al consumidor (B2B2C) licencia su capacidad a operadores, compartiendo ingresos por suscripción.

Sus alianzas ya firmadas cubren 2.800 millones de suscriptores: AT&T/Verizon en EE.UU., Vodafone en Europa/África, Rakuten en Japón. En América latina, el acuerdo estratégico con Personal en la Argentina ejemplifica esta expansión. Firmado en 2025, proveerá cobertura Direct-to-Cell, eliminando zonas muertas donde no hay torres.

Las alianzas de AST SpaceMobile con Google (Android) y Apple (iOS) aceleran su adopción. En India, luego del lanzamiento realizado por ISRO, el operador de telefonía móvil Jio invertirá para llegar a 1.000 millones de usuarios. Este enfoque genera ingresos recurrentes sin CAPEX masivo en usuarios finales, contrastando con el modelo D2C de Starlink.

Desafíos para el futuro

La escala define los retos. Starlink ya opera más de 7.000 satélites, que cubren 70% del globo; AST tiene cinco en órbita y necesita 60-90 para ofrecer una continuidad 24/7. Cada lanzamiento cuesta entre 50 y 100 millones.

Por otro lado, las regulaciones estadounidenses e internacionales limitan la densidad orbital, y la basura espacial amenaza con colisiones que pueden afectar a las redes. Además, Starlink acelera su Gen3 con matrices en fase más grandes.

Sin embargo, la eficiencia de AST, con menos satélites y mayor potencia, promete un retorno de inversión (ROI) superior, con un punto de equilibrio económico en 2027 vía 1.000 millones de dólares en contratos.

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