10 ajustes en la configuración que hay que hacer antes de usar un celular nuevo
La adquisición de un celular nuevo en la Argentina no es un trámite menor. Ya sea por la volatilidad cambiaria, las cuotas o la simple búsqueda del modelo que mejor equilibre precio y calidad, el momento en que finalmente tenemos esa caja sellada en las manos se siente como una pequeña victoria personal. El olor a electrónica nueva, el plástico protector sobre la pantalla y el brillo inmaculado del chasis invitan a encenderlo y comenzar a usarlo de inmediato. Aquí reside el primer error fundamental.
Un celular recién salido de fábrica no está listo para el mundo real. Viene configurado para satisfacer los intereses del fabricante, no los del usuario. Trae puertas abiertas que deberían estar cerradas, notificaciones que interrumpen la concentración y una gestión de batería que prioriza el impacto visual sobre la durabilidad a largo plazo. A continuación te compartimos los diez pasos ineludibles que todo usuario debe ejecutar antes de que el celular salga a la calle. Este no es un proceso de cinco minutos, sino una inversión de tiempo que define la experiencia de los próximos dos o tres años.
1. La prioridad absoluta: WhatsApp y la continuidad digital
Puede parecer obvio, pero la ansiedad suele jugar malas pasadas. WhatsApp no es solo una aplicación de mensajería instantánea; en la Argentina es la herramienta estándar de comunicación laboral, social y familiar. A diferencia de servicios como Telegram o el correo electrónico, que residen en servidores de acceso remoto (computación en la nube, en la jerga informática) y permiten el acceso inmediato con usuario y contraseña, WhatsApp vincula su historial al dispositivo físico y a una copia de seguridad específica.
El traspaso de la tarjeta SIM no transfiere los chats. El proceso correcto exige rigor: realizar una copia de seguridad manual en el celular antiguo justo antes de apagarlo por última vez. Al iniciar el nuevo equipo, la verificación del número debe ser el primer paso tras la conexión a Wi-Fi.
Un error común ocurre al abrir la aplicación sin restaurar la copia de seguridad de inmediato; si se omitiera este paso, recuperar esos años de conversaciones se vuelve una tarea titánica o imposible. Es vital asegurar que la cuenta de Google o Apple ID coincida exactamente con la del equipo anterior para que el sistema detecte el archivo en la nube.
Además, este es el momento ideal para activar la verificación en dos pasos si no se hizo antes. Con el aumento de estafas virtuales y robos de cuentas, configurar el PIN de seis dígitos antes de compartir el nuevo número o unirse a grupos es una barrera de seguridad indispensable.
2. Limpieza profunda: guerra al "bloatware"
Los fabricantes tienen acuerdos comerciales que el usuario final rara vez percibe, hasta que enciende su pantalla. Es habitual encontrar aplicaciones preinstaladas de juegos, redes sociales, portales de noticias o herramientas de ofimática que jamás solicitamos. Esto se conoce como "bloatware". Estas aplicaciones no solo ocupan espacio valioso de almacenamiento; a menudo se ejecutan en segundo plano, consumen batería y recolectan datos de uso.
La acción recomendada es implacable: revisar el cajón de aplicaciones completo. Si el sistema permite la desinstalación, procedé sin dudar. En casos donde el fabricante bloqueá esta opción, algo común en aplicaciones nativas de la marca o de socios estratégicos como Facebook o LinkedIn en ciertos modelos, la alternativa es "Deshabilitar" o "Inhabilitar".
Al inhabilitar una aplicación, esta deja de ejecutarse, desaparece del menú y deja de actualizarse, lo que evita que consuma recursos del procesador y datos móviles. En un contexto donde los planes de datos deben cuidarse, evitar que una aplicación inútil descargue actualizaciones pesadas es una medida de ahorro inteligente.
3. Recuperar el control: edición de aplicaciones predeterminadas
Al hacer clic en un enlace web, ¿queremos que se abra el navegador del fabricante o Chrome? Al tocar una dirección, ¿preferimos Google Maps o la opción nativa? Los celulares vienen con una jerarquía de aplicaciones predeterminada que rara vez coincide con la preferencia del usuario experimentado.
Es necesario sumergirse en el menú de Ajustes, buscar la sección de "Aplicaciones" y luego "Aplicaciones predeterminadas". Aquí se define la experiencia diaria de navegación. Para un usuario argentino, configurar la billetera digital por defecto es crucial. Si el celular posee NFC y se utiliza para pagos sin contacto, definir Google Wallet o la aplicación bancaria de preferencia evita momentos incómodos en la línea de cajas.
Del mismo modo, el "Launcher" o lanzador de inicio define la interfaz visual. Si la interfaz de marcas como Samsung (One UI) o Xiaomi (HyperOS) resulta abrumadora, este es el momento de instalar alternativas como Nova Launcher, que ofrecen una experiencia más limpia y cercana a Android puro.
4. Silencio táctil: desactivar la retroalimentación háptica innecesaria
Los motores de vibración mejoraron notablemente, pero eso no significa que el celular deba vibrar ante cada interacción. La "retroalimentación háptica" al escribir en el teclado, al tocar botones de navegación o al desbloquear el dispositivo genera un drenaje constante y sutil de la batería. Además, para muchos usuarios, resulta una experiencia sensorial invasiva.
En el menú de "Sonido y vibración", es recomendable navegar hacia las opciones avanzadas o de sistema. Allí se debe evaluar qué vibraciones aportan valor real (como una llamada o una notificación importante) y cuáles son ruido (vibrar al pulsar la tecla "A"). Desactivar la vibración del teclado y de los toques del sistema otorga una sensación de fluidez y calma al uso del dispositivo, además de extender la autonomía diaria en un porcentaje pequeño pero acumulativo.
5. La contaminación acústica: apagar los sonidos del sistema
En la misma línea del punto anterior, los sonidos de sistema son vestigios de una era tecnológica antigua. No necesitamos un "clic" artificial para confirmar que hemos bloqueado la pantalla, ni un sonido de gotas de agua cada vez que tocamos un ícono. Estos sonidos no solo son molestos para el usuario, sino también para el entorno en una oficina, un transporte público o una sala de espera.
La configuración ideal es el silencio absoluto en la interacción con la interfaz. Dirigíte a los ajustes de sonido y buscá "Sonidos del sistema" o "Otros sonidos". Desactivá los tonos de teclado, los sonidos de bloqueo de pantalla, los sonidos de carga (a menos que necesite confirmación auditiva de que el cable funciona) y los sonidos táctiles. Tu celular se sentirá inmediatamente más profesional y discreto.
6. La herramienta de escritura: instalar y configurar Gboard
El teclado es la aplicación que más utilizaremos a lo largo de la vida útil del equipo. Los teclados nativos de fabricantes como Samsung o los incluidos en marcas chinas han mejorado, pero Gboard (el teclado de Google) sigue manteniendo una ventaja en predicción, corrección ortográfica en español rioplatense y funcionalidades extra como el portapapeles múltiple o la traducción integrada.
Si el celular no lo trae por defecto, su descarga desde la tienda de aplicaciones es prioritaria. Una vez instalado, hay que configurarlo a fondo: ajustar la altura del teclado para la ergonomía de los pulgares, activar la fila de números siempre visible (clave para ingresar claves bancarias o direcciones rápidamente) y revisar el diccionario personal. La sincronización de Gboard permite que el teclado "recuerde" nuestra forma de escribir del celular anterior, ahorrando semanas de correcciones automáticas erróneas sobre modismos locales.
7. Seguridad biométrica: el equilibrio entre comodidad y blindaje
Durante la configuración inicial, el sistema suele sugerir el registro de una huella digital o el rostro. A menudo, el usuario registra una sola huella y avanza rápido. Grave error. El momento de configurar la biometría es ahora, con las manos limpias y tiempo disponible.
Se recomienda registrar el mismo dedo pulgar dos veces como si fueran dos huellas distintas; esto mejora la tasa de reconocimiento y la velocidad de desbloqueo en situaciones difíciles (manos frías o ligeramente húmedas). También registrá los dedos índices de ambas manos si solés usar el celular apoyado sobre una mesa.
Respecto al desbloqueo facial, es crucial distinguir entre el reconocimiento 2D (basado en la cámara de fotos, menos seguro y susceptible a engaños con fotografías) y el 3D o con sensores infrarrojos. Si su equipo solo ofrece el método 2D básico, considerá si preferís la comodidad o la seguridad estricta. En un entorno urbano donde el robo de dispositivos desbloqueados es un riesgo real, la huella dactilar suele ser el método más robusto para proteger las aplicaciones bancarias y billeteras virtuales.
8. Inicio de sesión preventivo: la regla de la "no urgencia"
Imaginá esta situación: estás en la calle, llueve, necesitás pedir un auto de una aplicación como Uber o Cabify urgentemente. Abrís la aplicación y descubrís que debés iniciar sesión, y peor aún, que la aplicación te pide un código enviado a un correo electrónico que no tenés configurado en el nuevo celular. El estrés es evitable.
El octavo mandamiento es iniciar sesión en todas las aplicaciones críticas antes de necesitarlas. Esto incluye:
- Aplicaciones de transporte (Uber, Cabify, DiDi).
- Billeteras virtuales (Mercado Pago, Modo , Naranja X).
- Aplicaciones de salud (obras sociales, credenciales digitales).
- Gestores de contraseñas.
Dedicá quince minutos a abrir una por una, ingresar credenciales, validar la identidad (muchas aplicaciones bancarias piden foto del DNI o biometría facial al detectar un nuevo dispositivo) y dejarlas listas para operar. Hacer esto en la comodidad del hogar con una red Wi-Fi estable es infinitamente preferible a intentarlo con una red de datos inestable en medio de una vereda céntrica.
9. El espacio personal: personalización funcional de la pantalla de inicio
La pantalla de inicio no es solo estética; es flujo de trabajo. La disposición de fábrica suele ser caótica. Tomáte el tiempo para limpiar el escritorio. Eliminá los accesos directos redundantes. Organizá las aplicaciones por carpetas temáticas (Finanzas, Viajes, Social) o por frecuencia de uso.
La incorporación de "widgets" útiles transforma la experiencia. En lugar de abrir la aplicación del clima, configurá un widget con el pronóstico visible. Colocá el widget de calendario a pantalla completa en una segunda página para ver la agenda del mes de un vistazo.
Para el usuario argentino, tener el acceso directo a funciones específicas es vital: un atajo para el escáner QR de pagos o para la tarjeta de transporte público ahorra segundos valiosos en la rutina diaria. La personalización debe responder a la pregunta: ¿qué necesito hacer con un solo toque?
10. Actualización de software: la base de la seguridad
Es un error asumir que un celular nuevo trae la última versión del sistema operativo. El dispositivo pudo haber sido fabricado meses atrás y haber permanecido en un depósito o en la aduana hasta su venta. En ese lapso, se lanzaron parches de seguridad críticos que corrigen vulnerabilidades recién descubiertas.
Antes de cargar datos sensibles, debés ir a Ajustes > Sistema > Actualización de software. Buscá actualizaciones manualmente. Es probable que haya una actualización pesada de Android o iOS, seguida de varios parches de seguridad más pequeños. Instalá todo hasta que el sistema diga "Su dispositivo está actualizado".
Ignorar esto deja al equipo expuesto a "exploits" conocidos. Además, las actualizaciones suelen incluir mejoras en la gestión de la batería y la cámara. Es el paso final de la puesta a punto técnica para asegurar que el hardware rinda al máximo de su potencial lógico.
La tecnología al servicio del usuario
Configurar un celular nuevo no debe verse como una tarea tediosa, sino como el acto de apropiación del dispositivo. Al realizar estos diez ajustes, transformamos un producto genérico de consumo masivo en una herramienta personalizada, segura y eficiente.
En un mercado donde los celulares son cada vez más costosos y la información que almacenan es cada vez más crítica, la negligencia en la configuración inicial es un lujo que no podemos permitirnos. Tomáte esa hora inicial, mate o café de por medio, para ajustar los tornillos digitales de tu nuevo compañero. Tu productividad, tu seguridad y tu paciencia te lo agradecerán cada día que uses el celular. La diferencia entre un usuario que padece la tecnología y uno que la domina comienza, invariablemente, en los ajustes del primer día.