Hyundai prepara sus fábricas para los robots humanoides y apunta a producir 30.000 al año
Hyundai ya definió hasta dónde quiere llevar el uso de robots humanoides en su industria: la compañía espera que estas máquinas puedan participar del ensamblaje de componentes en sus fábricas para 2030.
El fabricante coreano comenzó a delinear ese camino después de completar en junio el control total de Boston Dynamics, firma especializada en robótica humanoide. La operación le permite incorporar a su estrategia industrial una tecnología que busca ampliar el número de tareas automatizadas dentro de sus plantas.
Antes de llegar al ensamblaje, los robots tendrán funciones más específicas. Hyundai prevé utilizarlos para reunir componentes, prepararlos y ubicarlos en el orden requerido para abastecer las líneas de producción.
La apuesta también contempla desarrollar una capacidad propia de fabricación. La empresa planea levantar una planta con capacidad para producir 30.000 robots por año, con la intención de convertirla en "la primera planta de fabricación de robots comerciales a gran escala del mundo".
Hyundai fabricará 30.000 robots al año para acelerar la automatización de sus fábricas
La compañía también prepara infraestructura propia para sostener este desembarco. Hyundai proyecta construir una planta especializada en la fabricación de robots con una capacidad estimada de 30.000 unidades por año.
La escala prevista muestra la importancia que la automotriz le asigna a esta tecnología. La empresa aspira a convertir esa instalación en "la primera planta de fabricación de robots comerciales a gran escala del mundo".
El CEO de Hyundai, José Muñoz, presentó parte de esta estrategia durante el Investor Day realizado la semana pasada en Corea. En ese encuentro explicó cómo imagina la relación entre las nuevas máquinas y las personas que actualmente realizan esas tareas.
"Los robots están al servicio de los humanos. Realizan las tareas difíciles y repetitivas", comenzó diciendo Muñoz, para explicar que "los robots no están reemplazando a los humanos. Estamos creando nuevas categorías de empleo, como el mantenimiento de robots, al tiempo que maximizamos el potencial humano".
La definición de Muñoz apunta a uno de los principales argumentos de Hyundai para justificar la automatización: la empresa sostiene que la expansión de los robots no necesariamente implica una reducción de puestos, sino una transformación de las funciones dentro de las plantas.
La automatización abre un frente con los trabajadores
El avance tecnológico, sin embargo, coincide con un momento de tensión dentro de Hyundai. Los trabajadores de la compañía terminaron recientemente la primera huelga total en más de una década, en un contexto marcado por los reclamos para obtener mayores garantías sobre la continuidad de sus empleos frente a la automatización.
El principal problema es que el discurso de la empresa sobre la creación de nuevas funciones todavía no está acompañado por precisiones. Hyundai afirma que surgirán puestos vinculados con la nueva tecnología, pero no detalló cuáles serán esas tareas ni cuántos empleos estarán disponibles.
La falta de respuestas concretas mantiene abierta la discusión entre la compañía y su plantilla. Mientras la dirección acelera el desarrollo de una nueva generación de fábricas, los trabajadores buscan conocer qué impacto tendrá esa transformación sobre sus actuales puestos.
El próximo salto de la robótica industrial
El plan de Hyundai refleja, además, una tendencia que excede a la industria automotriz. El desarrollo de la inteligencia artificial y de sistemas robóticos cada vez más sofisticados está ampliando las posibilidades de automatización en actividades que hasta ahora requerían intervención humana.
Las fábricas de automóviles ya utilizan robots en numerosos procesos, pero Hyundai busca avanzar sobre una nueva frontera mediante máquinas humanoides capaces de asumir tareas adicionales dentro de la producción.
Por eso, el proyecto tiene dos dimensiones. Por un lado, la compañía busca desarrollar una capacidad industrial para fabricar miles de robots y utilizarlos dentro de sus propias operaciones. Por otro, intenta determinar hasta dónde pueden llegar estas máquinas en una planta automotriz.
El resultado dependerá tanto de la evolución de la tecnología como de la forma en que Hyundai consiga integrar estos sistemas con su fuerza laboral. La huelga reciente demuestra que, mientras la empresa acelera hacia ese nuevo modelo productivo, sus trabajadores todavía reclaman certezas sobre el lugar que ocuparán las personas en las fábricas del futuro.