Bill Gates: los consejos de un genio dedicado a la filantropía
En el marco de la la Asamblea Anual del Banco Interamericano de Desarrollo, Bill Gates -el poderoso empresario fundador de Microsoft y uno de los tres hombres más ricos del mundo-, apareció en escena sin ningún papel a la vista, con tono sencillo, muy claro y también exhibiéndose como un hombre de bajo perfil.
Sin nada de grandilocuencias ni palabras rebuscadas, llegó a la audiencia con lo que considera es su verdad sobre el camino a emprender, desde su nueva vida y enfoque: la filantropía.
"Es vital no solo donar dinero para combatir la pobreza y las enfermedades, hay que dedicarle tiempo. No es solo decir, me sobra, doy tanto y me desentiendo, hay que seguir y ayudar para que el fin se cumpla", apuntó el dueño de Microsoft en uno de los amplios salones del Centro de Convenciones de Miami.
Bill Gates, con sus intensos 53 años, desde 2008 se dedica en exclusivo a "Bill y Melinda Fundation", creada en 2002. El empresario quedó como presidente de honor de la compañía.
Pero su meta apunta a combatir el SIDA y la pobreza así como a equilibrar las oportunidades de acceso a la educación y a los servicios de salud.
Nadie puede negar su constante esfuerzo. Apenas a cinco años de creada, la fundación -con su padre de presidente y la lucha inteligente y el esfuerzo de su esposa Melinda- ya proyectó contribuciones por u$s25.000 millones.
Esfuerzos
Para Gates, Microsoft puede apoyar para dar cabida a requerimientos de muchos millones de dólares y avanzar en la tecnología, en sectores como la agropecuaria. "Para alcanzar a esos fines hay que tecnificarse y preparar a fondo a estudiantes en el mundo. Hay progresos notorios, pero no los suficientes. Merece destacarse, entre otros, el caso de Brasil y Colombia en Latinoamérica, donde la preparación de miles de estudiantes ha abierto un panorama de posibilidades", remarcó.
A su juicio, esos estudiantes "son y serán los que en el presente y el futuro lucharán para terminar con los problemas de desigualdad graves que todavía nos castigan".
El disertante recordó que en todas sus intervenciones insiste e insiste en que el "capitalismo debe ser creativo". Se debe tomar conciencia que "hay algunos logros en la lucha contra la pobreza y las diferencias de recursos", pero aún persisten desafíos "muy grandes".
"Si se reconoce que hay que caminar seguros para buscar la eliminación de las enfermedades, daremos un gran paso. No se puede eliminar una enfermedad de una zona del mundo e ignorar la realidad de íÂfrica. Si se deja sin combatir, ese virus vuelve y resurgen enfermedades que se pensaba habían desaparecido", advirtió.
Para Bill Gates el caso de América Latina es claro. "Han habido avances importantes, su economía, ha mejorado notoriamente, pero la región tiene 12 enfermedades que están presentes constantemente. Hay que tomar conciencia de lo que hay que hacer, con esfuerzo de todos, para que esos problemas desaparezcan", alentó Gates.
Para el fundador de Microsoft es "fundamental la existencia de universidades de alto nivel en la región". Sin embargo los datos reales "exhiben que, entre las 20 principales del mundo, de 15 a 19 están en Estados Unidos".
Para contrarrestar esta situación "es necesario hacer alianzas para afirmar las investigaciones científicas, seguir con el avance de la tecnología y con la ayuda económica de todos buscar combatir los males que azotan a la humanidad".
Los Consejos de Bill Gates
Desde que las pronunció en una universidad norteamericana, frente a un auditorio colmado de padres de familia, las once reglas de Gates para la correcta educación de hijos adolescentes se expandieron por la web con la misma potencia con que los mandamientos de Moisés invadieron el mundo cristiano.
Están destinadas sobre todo a padres sobreprotectores que "consienten a sus hijos y les dan lo que piden, aún cuando no lo me recen":
- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.
- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
- No ganarás u$s5.000 mensuales justo después de haber salido de la preparatoria y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.
- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
- Dedicarse a cocinar hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: la llamaban "oportunidad".
- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores: aprende de ellos.
- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan "aburridos" como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estabas. Así que, antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida; empezando por tu habitación.
- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.
- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo -si lo deseas- en tu tiempo libre.
- La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café, de la película, para irse a trabajar.
- Sé amable con los "nerds" (los más aplicados de tu clase). Hay muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.
"Quiero que mis hijos sean capaces de tomar sus propias decisiones. Tuve mucha suerte de encontrar un campo por el cual me apasioné. Consideraba que software y tecnología eran asuntos desafiantes. Tenía una idea clara de cómo abordarlos y de esa manera el mundo podría sacar provecho de ellos. Mis padres se enojaron cuando les dije que dejaba Harvard. Pero luego lo comprendieron. Me gustaría que mis hijos tuvieran la oportunidad de escoger lo que les gusta hacer y cómo quieren pasar el resto de sus vidas", sostuvo Gates.
El hombre que dice esto es también el mismo que decidió que sus dos hijos sólo recibirán 10 millones de dólares cada uno como herencia y destinará el resto de sus 100 mil millones a la batalla contra el Sida y el paludismo.
"En muchos lugares del planeta existen personas que no tienen acceso a necesidades básicas. Por eso decidí donar, junto con Melinda (su esposa desde 1994), sumas de dinero para resolver problemas relacionados con la salud".
"Una vacuna bien distribuida puede ayudar a lograr la meta de un mundo libre de Sida. Melinda y yo queremos que nuestros hijos y que todos los niños crezcan en un mundo sin flagelos", justifica quien se ha convertido en el mayor donante privado del mundo.