Cableros se preparan para enfrentar a las telcos por el triple play
Operadores de televisión por cable del interior del país se preparan para enfrentar la ofensiva de las grandes empresas de telecomunicaciones en la oferta de servicios convergentes de voz, datos e imagen por un mismo proveedor (en la jerga, triple play), con inversiones en infraestructura de redes.
Es una oportunidad de negocio que atacan a partir de su cercanía con el cliente y en el desinterés de las "telcos" por llegar a mercados de localidades pequeñas. Detrás del mismo filón están las cooperativas de servicios públicos, en especial las de teléfonos.
Sin embargo, los "cableros" cuentan con una ventaja legal: El ingreso de las incumbentes telefónicas al triple play está vedado por ahora por ley, mientras que los operadores de TV por cable pueden hacerlo asociados de empresas que tengan licencias para ofrecer servicios de telecomunicaciones, o como en el caso de Telecentro, que posean esa autorización oficial.
Un ejemplo de estos movimientos de los cableoperadores se registró el miércoles en una pequeña ciudad bonaerense, General Alvear, a 280 kilómetros al sudoeste de la Capital Federal, donde se inauguró el servicio de banda ancha, brindado por Producentro, un sistema de televisión por cable local, y el proveedor de servicios de telecomunicaciones Broad Band Tech (BBT), que este año facturará entre 10 y 11 millones de pesos. Hoy esta empresa tiene 15 mil abonados a Internet, y estima llegar a fin de año a unos 18 mil.
La apertura del servicio en esta comunidad rural de 11.500 personas permitirá el acceso de los abonados de Producentro a servicios de duo play, es decir, TV por cable e Internet, y en un futuro a llamadas telefónicas.
Silvio Tonolini, director de BBT, explicó a Infobaeprofesional.com que el servicio de triple play ya se ofrece en Pergamino, Capilla del Señor y Los Cardales con valores de 149 pesos mensuales. La empresa factura por separado con el cableoperador local los servicios de banda ancha.
La inversión en la construcción de una red de fibra óptica fue de 2 millones de dólares, que se recuperará, de acuerdo a los directivos del cableoperador, entre un año y medio y dos años. Sus expectativas son alcanzar en el primer año de operación a unos 600 abonados, de entre 3.500 hogares que hay que General Alvear.
El caso de Producentro es similar a la de la mayoría de los 700 cableoperadores privados que hay en unas 1.100 localidades del país: "Somos tres generaciones de una misma familia que hace años pensó en este proyecto. Hoy quiero agradecer el esfuerzo, el respaldo y el trabajo mancomunado de todos los actores involucrados. Es para nuestra ciudad un cambio en la posibilidad de acceso y comunicación", dijo el gerente general de Producentro, Martín Trezza.
Pese a que está a menos de 300 kilómetros de Buenos Aires, General Alvear no contaba con un servicio de acceso a Internet por banda ancha que alcanzara en teoría a toda la población. El único vínculo es a través de un operador de tecnología inalámbrica a velocidades apenas superiores al dial-up telefónico.
BBT opera el servicio más de 20 ciudades del país. El presidente de la compañía, Carlos Morea, apuntó contra "la desigualdad existente hoy en el acceso a Internet", a la que comparó con "la disparidad de la distribución de la riqueza".
El empresario aseguró que "la red de cable es técnicamente superior a la red de cobre para prestar servicios de video y de Internet y, si bien con respecto a telefonía, la red de par de cobre fue siempre un medio óptimo, bien dimensionada, la red de cable puede prestar un excelente servicio de telefonía".
Morea se mostró optimista sobre las perspectivas del negocio de este integrador que tiene presencia en Mendoza, Pergamino, Formosa, Villa María y otras ciudades: "Contrario a lo que se suele decir, si una empresa de cable mediana o pequeña del interior del país instala un servicio integrado de Internet y telefonía que se suma a su presencia local de muchos años de proveer video y la natural preferencia que los clientes sienten por ella y no por las grandes empresas de telecomunicaciones, el servicio tiene garantizado el éxito y un beneficio para las comunidades".
En ese sentido, señaló que "con la penetración de TV por cable que la Argentina tiene, no existen razones lógicas para que la penetración de Internet por banda ancha sea tan baja en el interior del país".
En la Argentina la penetración de Internet es fuerte en Buenos Aires con más del 50% de los hogares pero es muy baja en la mayor parte del interior del país donde es menor al 5 o 3 por ciento de los hogares.
"La razón de esto es clara. El capital suele ir a los lugares adonde pueden obtener rápidamente una masa crítica de abonados y así obtener altos retornos y es reticente a llegar a zonas menos pudientes o menos pobladas", dijo Morea. "En muchos casos, parecería que para las grandes empresas las localidades de menos de 50 mil habitantes no son relevantes al momento de decidir sus inversiones".
La situación de los cableros argentinos es singular en el mundo. La Argentina es el tercer país en proporción de abonados de televisión por cable, es superior al 53%. "Esta realidad debe convocar a todos los actores del sector e institucionales a empujar la inversión y el desarrollo. Esto hará más fuertes e independientes a las empresas de Cable y dará oportunidades de elección a los ciudadanos por la competencia", dijo el empresario.
Conexión cara
Una de las razones de la postergación de la llegada de la banda ancha a los pequeños centros urbanos son los costos de interconexión de la red local con los nodos de distribución de Internet. Desde BBT explicaron que mientras en Buenos Aires la conexión de 2 MBps se abona en su modalidad mayorista se abona a Telefónica unos 80 dólares mensuales, en el caso de General Alvear ese cargo asciende a… 935 dólares mensuales. Si fuera a través de un operador satelital, ascendería a 5 mil dólares mensuales.
Sin embargo, y a pesar de la ventaja de su cercanía física con el cliente, los cableoperadores enfrentan obstáculos culturales. Desde BBT apuntaron sobre el carácter conservador de las inversiones de los cableros pequeños y medianos. "No dan banda ancha por que ya ganan con el video, pero despiertan cuando llega algún rival o alguna telco con el servicio de Internet. Ven que se viene el tsunami (del triple play) pero dicen que aun falta para eso", señaló un vocero.
Además, aquellos que emprenden este camino de la convergencia deben "evangelizar" al mercado, explicando de qué se trata el servicio. Por ejemplo, Producentro y BBT debieron imprimir folletos detallando qué es el cable módem.
Las expectativas de Producentro son aumentar un 30 por ciento sus ingresos gracias a la llegada de Internet, además de fidelizar a sus clientes.
César Dergarabedian
Enviado especial a General Alvear, Buenos Aires.
(©) Infobaeprofesional.com