Vuelos complicados: los controladores aéreos reactivan su plan de paros para febrero
El panorama para quienes planearon sus vacaciones o viajes de negocios durante el mes de febrero, mediante vuelos, se presenta incierto. Luego de varias semanas de tregua forzada por la Secretaría de Trabajo, la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) anunció la reanudación de su plan de lucha. La falta de respuestas satisfactorias por parte de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) ante los reclamos salariales y operativos agotó las instancias de diálogo administrativo, dejando al gremio en libertad de acción para retomar las protestas.
La situación es especialmente sensible dado que el país se encuentra en plena temporada alta. El conflicto, que ya había generado fuertes dolores de cabeza durante el mes de diciembre, amenaza ahora con impactar en el recambio turístico de febrero. Desde el sector sindical sostienen que la "intransigencia" patronal y el incumplimiento de acuerdos previos no les deja otra salida que la huelga, una medida que afecta directamente la logística de los aeropuertos y el procesamiento de los planes de vuelo en todo el territorio nacional.
El núcleo del conflicto: qué reclaman los controladores aéreos
Detrás de las demoras y cancelaciones que podrían producirse, existe un conflicto profundo que no logró destrabarse en las mesas de negociación. El eje central del reclamo de ATEPSA es una recomposición salarial que arrastra deudas del año pasado; específicamente, el gremio exige el pago de un 15% correspondiente a la paritaria de 2024 que aún no fue liquidado. Para los trabajadores, esta falta de pago representa un recorte directo sobre sus ingresos en un contexto de alta inflación, lo que, según ellos, volvió insostenible la continuidad de las tareas sin medidas de fuerza.
Además del aspecto puramente económico, los controladores denuncian una situación crítica en la infraestructura y los recursos humanos. El reclamo incluye la falta de personal en las torres de control y centros de monitoreo de todo el país, lo que genera una sobrecarga de tareas. Según explicaron desde el sindicato, la empresa estatal EANA no cumplió con los ingresos de personal previstos ni con las inversiones mínimas necesarias para garantizar un entorno de trabajo seguro y eficiente, lo que califican como un "vaciado" del sistema de navegación aérea.
Cronograma de paros y vuelos afectados
Con la conciliación obligatoria vencida este pasado lunes 26 de enero, el gremio liderado por Alberto Cejas ya comenzó a diseñar el nuevo esquema de medidas de fuerza. Si bien el cronograma detallado día por día se comunicará formalmente en las próximas horas, se espera que la modalidad sea similar a las anteriores: interrupciones escalonadas de dos a tres horas en diferentes franjas horarias, afectando tanto a vuelos de cabotaje como internacionales en los 54 aeropuertos de la Argentina. Es importante destacar que cualquier medida de fuerza debe ser notificada con al menos cinco días de anticipación y no puede afectar a más del 45% de las operaciones aéreas.
Para los pasajeros, esto se traduce en una recomendación vital: consultar de manera constante el estado del vuelo a través de las aplicaciones o sitios oficiales de las aerolíneas. Durante las jornadas de protesta, aunque no se cancelan todos los servicios, las restricciones en las autorizaciones de aeronaves y vehículos en tierra provocan un "efecto dominó" de demoras que puede extenderse durante todo el día. Es importante recordar que, por normativa, este tipo de medidas no pueden afectar los vuelos sanitarios, de emergencia o de traslado de órganos, que siempre mantienen su prioridad operativa.
De no mediar un llamado de último momento por parte del Gobierno para reabrir el diálogo con una propuesta superadora, el inicio de febrero estará marcado por las pizarras de Aeroparque y Ezeiza en rojo. La tensión entre el gremio y la empresa estatal parece haber llegado a un punto de no retorno, complicando el cierre de la temporada estival para miles de turistas que buscan regresar a sus hogares o iniciar su descanso.