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Parece sacado de Harry Potter: el castillo oculto que sorprende en Buenos Aires: dónde queda

El Castillo de Obligado parece salido de una novela y se esconde en el norte de la Provincia de Buenos Aires, a pocos kilómetros de la Ruta 9
Por IM
24/02/2026 - 10:22hs
turismo

A pocas horas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se levanta una construcción que rompe con el paisaje habitual de la provincia. Torres, ventanales góticos y una silueta imponente sobre una barranca generan la sensación de estar frente a un escenario de novela fantástica.

El lugar recuerda inevitablemente a Hogwarts, el colegio de la saga de Harry Potter, aunque no hace falta atravesar ningún portal mágico para encontrarlo. Basta con recorrer la Ruta 9 durante unas dos horas para llegar a las inmediaciones del Castillo de Obligado, una edificación histórica ubicada en el norte bonaerense.

El Castillo de Obligado, una joya arquitectónica a dos horas de CABA

El Castillo de Obligado fue construido en 1895 por encargo del poeta Rafael Obligado, a unos 20 kilómetros de Villa Ramallo, localidad bonaerense que limita con la provincia de Entre Ríos. La propiedad se encuentra sobre tierras adquiridas en 1785 por Antonio Obligado, padre del escritor, y hasta la actualidad permanecen en manos de la familia.

Rafael Obligado, integrante de la generación de 1880 y conocido como "el poeta del Paraná", dedicó gran parte de su vida a la poesía gauchesca, aunque con un estilo refinado y distante del lenguaje cotidiano de los gauchos. Entre sus obras más reconocidas se encuentra el poema Santos Vega.

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Se trata de una edificación única en la zona

Movido por un gesto personal, el poeta decidió obsequiarle a su esposa, Isabel Gómez Langenheim, una construcción singular. Para ello contrató al arquitecto Adolfo Büttner y le dio una indicación precisa: el edificio debía parecer salido de una novela.

La inspiración tenía un destinatario claro. Gómez Langenheim era admiradora del escritor francés Walter Scott, autor de novelas románticas ambientadas en castillos y escenarios medievales. Con esa referencia en mente, Obligado impulsó la construcción de una residencia que evocara ese universo literario.

El resultado fue una estructura de tres pisos, con 24 habitaciones, seis baños y amplios ventanales de estilo gótico. Los materiales utilizados fueron traídos desde Europa por el propio Rafael Obligado, lo que aportó a la edificación un carácter único para la época.

Ubicado sobre una barranca con vista directa al río Paraná, el castillo ofrece un entorno natural que realza su presencia. A lo largo del tiempo, fue visitado por distintas figuras de la literatura argentina, entre ellas Jorge Luis Borges, Leopoldo Lugones y Fermín Estrella Gutiérrez.

En el centro de la construcción se encuentra el Patio de Armas, considerado uno de los espacios más relevantes del edificio. Desde allí se conectan distintos sectores, como la recepción, las habitaciones y la capilla. Aunque no está habilitado para visitas sin autorización, el castillo puede apreciarse desde la ruta y caminos rurales cercanos.

Los relatos que rodean al castillo

Además de su valor arquitectónico e histórico, el Castillo de Obligado está rodeado de relatos que lo ubican entre los sitios más enigmáticos del norte bonaerense. Vecinos y antiguos cuidadores sostienen que, durante la noche, el edificio no permanece completamente en silencio.

Entre los testimonios se repiten descripciones de puertas que se abren solas, pasos en los pasillos y ruidos metálicos. Estos relatos coinciden en señalar movimientos y sonidos que no tendrían explicación aparente.

La figura más mencionada en estas historias es la de un supuesto fantasma conocido como "Toto". Según la tradición oral, se trataría del espíritu de un antiguo habitante que aún recorrería las habitaciones del castillo.

A "Toto" se le atribuyen episodios como la caída de objetos, el desplazamiento de muebles livianos y la sensación de presencias invisibles en determinados sectores del edificio. Estas versiones forman parte del imaginario popular que rodea al lugar.

El aislamiento del castillo y su ubicación sobre las barrancas del río Paraná contribuyen a reforzar ese clima de misterio. La combinación de arquitectura gótica, entorno natural y el paso del tiempo consolidaron la imagen del lugar como un sitio singular dentro de la provincia de Buenos Aires.

Así, a tan solo dos horas de la capital, el Castillo de Obligado se presenta como una construcción que mezcla historia, literatura y relatos que alimentan la curiosidad. Aunque no se trate de un escenario de ficción, su silueta y su entorno lo convierten en una de las postales más llamativas y menos conocidas del territorio bonaerense.

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