Menos argentinos: destino internacional reconoce que la temporada no fue como esperaban
Lo que durante décadas fue un ritual de verano -el flujo incesante de autos argentinos cruzando la Cordillera- parece haber entrado en una etapa de declive. El tradicional "aluvión" de turistas nacionales en las costas chilenas no se materializó este año, dejando un balance agridulce y una profunda preocupación en el sector privado del país trasandino. Según admitieron referentes turísticos de Chile, la ausencia masiva de argentinos marcó un punto de inflexión negativo que el turismo interno chileno no logró compensar.
A pesar de que las cifras generales muestran una ocupación promedio del 65%, el diagnóstico de los gremios es unánime: sin el empuje del consumo argentino, la temporada perdió el brillo y el volumen de divisas de años anteriores. El cambio en las condiciones cambiarias y los nuevos precios relativos en Argentina han desarticulado el "turismo de compras", aquel fenómeno que solía desbordar tanto las playas de Viña del Mar como los centros comerciales de Santiago.
Chile ante el fin del "efecto aluvión" del turismo argentino
Jaime Guazzini, presidente de la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), definió esta situación como una "normalización" forzada. Según el dirigente, el ajuste económico en Argentina desalentó los viajes masivos, impactando especialmente en los destinos de la zona central y el norte chico, que históricamente dependen del mercado argentino, y en particular de la cercanía con Mendoza.
La situación se refleja con claridad en el mapa de ocupación por regiones:
- Zona Central y Costa: 65% de ocupación (el área más afectada por la falta de argentinos).
- Santiago (Región Metropolitana): 52% de ocupación, una cifra crítica que los empresarios también atribuyen a una creciente percepción de inseguridad.
- San Pedro de Atacama: 72% de ocupación, con una leve baja interanual.
- Patagonia: 85% de ocupación, siendo la única región que resistió gracias al turismo de alta gama proveniente de Europa y Estados Unidos.
Baja de turistas argentinos en Chile
El impacto no solo se vio en las camas vacías, sino también en el nivel de gasto diario. Máximo Picallo, titular de la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), reveló que destinos emblemáticos como Viña del Mar, Valparaíso y La Serena registraron una baja sensible en el consumo en restaurantes durante todo el mes de enero. El turista argentino, que solía ser un cliente frecuente, fue reemplazado por un visitante local con un perfil de gasto mucho más austero.
Ante este escenario, el sector privado chileno ya activó un "Plan B" para intentar salvar los balances antes de que termine el semestre. La estrategia ahora se centra en atraer al turismo corporativo y de eventos, además de apostar a que las vacaciones se desplacen hacia marzo y abril, buscando captar a aquellos viajeros que evitaron los precios de la temporada alta. Sin embargo, para los empresarios chilenos, la sentencia de este verano ya está escrita: sin argentinos, el motor del turismo trasandino funciona a media máquina.