"El ciudadano tiene derecho a un juez equilibrado y prudente"

Lo dijo Ricardo Lorenzetti, flamante ministro de la Corte. El jurista también destacó la importancia que tiene la "comunidad jurí­dica" para consolidar el estado de Derecho
Por iProfesional
ACTUALIDAD - 20 de Diciembre, 2004

El nuevo juez de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, que asumirá en sus funciones el próximo 22 de diciembre, aseguró que las heridas que se han generado por las crisis constituyen un problema que atañe a todos los poderes del Estado y a la sociedad en su conjunto.

Lorenzetti, que cubrirá en el Máximo Tribunal la vacante que dejó Adolfo Vázquez, dijo también que "a lo largo de muchos años nos transformamos en expertos en situaciones anormales; ahora debemos ser especialistas en la construcción de la normalidad".

¿Por qué aceptó la candidatura para integrar la Corte Suprema? ¿Qué pierde y qué gana integrando la Corte?

En los últimos años hubo una importante reacción de la sociedad civil y de muchos ciudadanos que, en diferentes ámbitos, decidieron no ser indiferentes frente a los destinos de la República.

Acepté la candidatura porque creo que todos debemos prestar un servicio la Nación cuando ésta nos reclama. Naturalmente, ello implica asumir riesgos, aceptar crí­ticas, estar expuesto mediáticamente, tomar decisiones difí­ciles, pero en eso consiste justamente la vida humana.Usted se define como un "representante de la comunidad jurí­dica argentina" y no viene de la justicia, ¿qué siente que le puede aportar a la Corte Suprema?

La comunidad jurí­dica argentina está entre las más importantes del mundo occidental, y es necesario que esa tradición se refleje en el estado de Derecho. Ello tiene implicancias muy concretas, ya que el aporte de ese saber, consolidado en la tradición, es relevante para la estabilidad de las decisiones.

El ciudadano tiene derecho a un juez equilibrado, prudente, que base sus decisiones en criterios conocidos, discutidos y consensuados por quienes profundizan el estudio del Derecho; es una garantí­a de imparcialidad.En un reportaje periodí­stico, usted dijo que cree que la gente está insatisfecha con el servicio de justicia, ¿por qué piensa eso?

Este es un problema que existe en todos los paí­ses; hace ya muchos años un gran jurista, Roscoe Pound, que luego fue ministro de la Corte en los Estados Unidos, señaló con agudeza que habí­a un malestar de la ciudadaní­a respecto del servicio.

En nuestro paí­s existe ese mismo sentimiento agravado por lo que todos hemos vivido y conocemos. No obstante, debo señalar que hay una enorme mayorí­a de magistrados, funcionarios y empleados, a lo largo y ancho del paí­s, que hacen su trabajo con gran esfuerzo y dignidad.

Hubieron muchos cambios positivos en la composición de tribunales importantes. Por ello, estimo que los principales problemas actuales son estructurales y organizacionales.¿Cree usted que la Corte Suprema puede cerrar la herida que abrió en la gente la pesificación?

Las heridas que se han generado por la crisis constituyen un problema que atañe a todos los poderes del Estado y a la sociedad en su conjunto. Todos debemos tener una conducta encaminada hacia la solución de los conflictos de gran repercusión socia,l de modo que podamos avanzar.

A lo largo de muchos años nos transformamos en expertos en situaciones anormales; ahora debemos ser especialistas en la construcción de la normalidad y ésa es una tarea que debe hacerse paso a paso y gradualmente. ¿Qué rol deberí­a cumplir la Corte Suprema de ahora en más?

La Corte debe resolver casos sosteniendo la primací­a de la Constitución.Por el hecho de provenir del interior, ¿siente que puede aportar a la Corte una visión más federal del paí­s?

De conformidad con la Constitución, tenemos un sistema federal. Creo que la diversidad de las regiones, el fortalecimiento de los municipios, la descentralización de las decisiones, son aspectos que requieren de un esfuerzo continuo para que sean realidad.

Perfil

Lorenzetti es especialista en derecho de daños y posee una extensa trayectoria académica que incluye un doctorado en la Universidad de Salamanca. Nació en Rafaela  -Santa Fe-, el 19 de setiembre de 1955, donde aún reside. Se graduó como abogado en 1978 en la Universidad Nacional del Litoral, en Santa Fe, donde posteriormente obtuvo un doctorado en ciencias jurí­dicas. 

Es titular de su propio estudio jurí­dico en Rafaela, es amigo del presidente Néstor Kirchner y de su esposa, la senadora Cristina Fernández, que en agosto pasado propuso al jurista santafesino como miembro del jurado de enjuiciamiento del Ministerio Público.

Actualmente es titular de la cátedra de Contratos Civiles y Comerciales, en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde además dirige el posgrado de Derecho de Daños. Además, dicta clases en Universidad Nacional del Litoral y la Universidad de Belgrano, y es miembro de la Academia Nacional de Derecho; posee un doctorado de la Universidad de Salamanca, España, y ha realizado y dictado cursos en Italia, Brasil, Uruguay y Chile.

Te puede interesar

Secciones