Tras la ruptura del Gobierno con Moyano, surgen cinco centrales sindicales
En caso de que el Ministerio de Trabajo impugne la convocatoria a elecciones el 12 de julio en la Confederación General del Trabajo (CGT), podría haber, al menos, cinco centrales obreras.
Si la cartera laboral, al mando de Carlos Tomada, impugna el encuentro de la CGT en el que se decidió la convocatoria al congreso del 12 de este mes para renovar autoridades, el sindicalismo podría dividirse en una CGT cristinista, una CGT moyanista, una CGT barrionuevista, una CTA oficialista y una CTA disidente. De acuerdo al diario Clarín, los sindicalistas cercanos al Gobierno se autoconvocarán para atribuirse la mayoría en el consejo directivo y llamar a un congreso cegetista en 45 días con el fin de elegir la nueva conducción.Los rivales del actual titular de la CGT, Hugo Moyano, sostienen que la reunión del 27 de marzo no tuvo el quórum necesario para tomar decisiones (18 de los 35 integrantes del consejo directivo), pero el moyanismo replicará que sólo se requieren 17 porque así lo estipula el artículo 50 del estatuto. Y dice contar con esa cantidad de firmas.Héctor Recalde asesora al enemigo más fuerte que tiene Cristina Kirchner y, al mismo tiempo, es fiel diputado kirchnerista."Soy leal a mis convicciones", suele explicar Recalde en la intimidad pero destacó que es un legislador oficialista y que "de ninguna manera entrará en contradicción" con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Un día antes del acto en la Plaza de Mayo, Recalde estuvo en un acto en la Casa Rosada y la Presidenta le agradeció públicamente su presencia. Luego se ausentó del acto convocado por Moyano en la Plaza de Mayo porque prefirió quedarse en el recinto de la Cámara de Diputados, donde se debatieron varios proyectos de su autoría, agregó el matutino. Los allegados a ambos aseguraron que Recalde informó a Moyano de todos sus movimientos y que se verán las caras para analizar la estrategia legal ante la impugnación ministerial e incluso decidirán presentar una denuncia por prevaricato contra el funcionario que firme la resolución. Luis Barrionuevo, que preside la pequeña CGT Azul y Blanca, no quiere sumarse a una central oficialista, aunque tampoco acercarse a Moyano. Pero su rechazo al Gobierno lo ubicará como un aliado táctico del camionero.El dirigente gastronómico pide que la próxima CGT sea conducida por un triunvirato. El metalúrgico Antonio Caló, favorito de la Casa Rosada para liderar la central obrera más antigua del país, se negó a que en una solicitada de una veintena de gremios antimoyanistas se aceptara la renuncia a la central obrera con que había amagado el jefe camionero. De esta manera, es visto de reojo por ellos. Según Clarín, hace diez días, Caló no contestó los llamados de la propia Cristina Kirchner a su celular para invitarlo a un encuentro secreto, en Olivos, al que concurrieron Jorge Omar Viviani, Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez y José Luis Lingeri, y del que fueron excluidos los "Gordos". "Me estaba haciendo unos estudios médicos", se excusó. Días después, le insinuó a un grupo de metalúrgicos que prefería seguir al frente de la UOM y no saltar a la CGT. Algunos dirigentes cercanos a Moyano ya bautizaron como "CGT Balcarce" (por la ubicación de la Casa Rosada) para diferenciarla de la actual, a la que comienzan a llamar "CGT Azopardo" porque mantiene la histórica sede.