Berni ahora reconoció que la inseguridad no es sensación, pero culpó a gobernadores
El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, salió este martes a bajarle el tono a la polémica que generó la frase: "¿A quién carajo le importa la sensación de inseguridad?".
El funcionario admitió este martes que "la seguridad es un problema complejo" y aclaró que con esa pregunta quiso destacar que "a la gente no le interesa la semántica, ni los términos técnicos", sino la cuestión de fondo.
"El término ‘sensación de seguridad' es un término totalmente académico", explicó el funcionario al tiempo que remarcó que "a la gente no le importa el término teórico" porque "quiere soluciones concretas".
Berni disparó contra los medios de comunicación y periodistas. Es que, según dijo, con la polémica que se desató el lunes "quieren desviar la atención" y "le quieren hacer creer a la sociedad que nosotros creemos que (la inseguridad) es una ficción, que el problema no es real".
Luego, apuntó contra los mandatarios provinciales. La seguridad en los distritos "es responsabilidad de los gobernadores" y aseguró que "la Nación colabora cada vez que se necesita su intervención".
"Cada vez que el ministro (de Seguridad bonaerense, Ricardo) Casal necesita nuestra intervención, obviamente ahí estamos", dijo Berni en diálogo con radio Diez.
Con esto desestimó las declaraciones del intendente de Junín, Mario Meoni, que dijo que ante los incidentes violentos en su ciudad, llamó a Berni y le pidió la Gendarmería.
"Lo de Meoni fue un acto bajo político y, la verdad, que el enojo nuestro es que no se puede tratar de generar un hecho político de un hecho tan lamentable como es la muerte de una niña de 17 años en un asalto. Entonces ese es el enojo, y a partir de ahí toda la discusión que se arma", aseveró Berni.
Luego, al volver a analizar los homicidios de la adolescente de 17 años Karen Campos en la ciudad bonaerense de Junín y del rugbier de 19 años Juan Pedro Tuculet en la localidad platense de Villa Elisa, insistió con que el ministerio que integra redobló el envío de agentes federales a las provincias.