"Bergoglio no fue cómplice de la dictadura, pero le faltó coraje para acompañar nuestra lucha"
El activista por los Derechos Humanos, Adolfo Pérez Esquivel, aseguró que Jorge Bergoglio, flamante papa Francisco, no fue "cómplice de la dictadura", pero señaló que "le faltó coraje para acompañar nuestra lucha por los derechos humanos".
El premio Nobel de la Paz argentino lo afirmó en una nota que publicó este jueves en su sitio www.adolfoperezesquivel.org, luego de que más temprano sostuviera en declaraciones a la prensa que Bergoglio "no tenía vínculos con la Dictadura" como lo acusan organismos de derechos humanos, la izquierda y sectores del kirchnerismo.
En su escrito titulado "Los desafíos del primer Papa Latinoamericano", Pérez Esquivel celebró su nombramiento y su elección del "esperanzador" nombre Francisco para llevar a adelante su período papal.
"Esperamos que pueda trabajar por la justicia y paz más allá de las presiones y los intereses de las potencias mundiales. Esperamos pueda dejar de lado la desconfianza Vaticana al protagonismo de los pueblos en su liberación. Así como que también aliente las transformaciones sociales que se vienen llevando adelante en América Latina y en otras partes del mundo, de la mano de gobiernos populares que tratan de superar la noche del neoliberalismo", apuntó.
El activista no escatimó críticas a la Iglesia, cuya cúpula es fuertemente cuestionada en la Argentina por el rol que adoptó durante los golpes militares y la última dictadura.
"Esperamos que tenga el coraje para defender los derechos de los pueblos frente a los poderosos, sin repetir los graves errores, y también pecados, que tuvo la Iglesia", dijo.
"Durante la última dictadura argentina los integrantes de la Iglesia católica no tuvieron actitudes homogéneas. Es indiscutible que hubo complicidades de buena parte de la jerarquía eclesial en el genocidio perpetrado contra el pueblo argentino, y aunque muchos con "exceso de prudencia" hicieron gestiones silenciosas para liberar a los perseguidos, fueron pocos los pastores que con coraje y decisión asumieron nuestra lucha por los derechos humanos contra la dictadura militar", se explayó.
Y a continuación cuestionó a Bergoglio, en un giro parcial de la postura que había adoptado horas antes al asegurar que "hubo obispos que fueron cómplices, pero él no".
"No considero que Jorge Bergoglio haya sido cómplice de la dictadura, pero creo que le faltó coraje para acompañar nuestra lucha por los derechos humanos en los momentos más difíciles", advirtió en sus líneas más duras.
"Francisco I no ha heredado un trono imperial sino la humilde silla de un pescador. Por eso esperamos que no olvide las palabras del Obispo mártir argentino, Monseñor Enrique Angelelli, cuando decía que "debemos tener un oído en el Evangelio y otro en el pueblo, para saber qué nos dice Dios", señaló al recordar al cura villero y militante de izquierda, desaparecido por la última dictadura.
En tanto, el administrador apostólico de la Diócesis Merlo-Moreno, monseñor Jorge Casaretto, contó que el flamante pontífice "intercedió por sacerdotes" ante los máximos responsables de la última dictadura militar.
"Fue interpelado por la Justicia y quedó claro que él intercedió por dos sacerdotes: uno de ellos murió y el otro mantiene buenas relaciones con Bergoglio", enfatizó.
Además, planteó volver a tratarse "como hermanos y no como enemigos", al tiempo que destacó la labor del ex arzobispo de Buenos Aires que permitió la multiplicación de los denominados "curas villeros" en los últimos años.
Furia kirchnerista contra Bergoglio
El miércoles, tras el anuncio del Vaticano de la elección del arzobispo de Buenos Aires como Sumo Pontífice, algunos referentes del oficialismo cuestionaron su pasado.
En las redes sociales, Agustina Kämpfer, la novia del vicepresidente Amado Boudou, se preguntó vía Twitter: "No entiendo; ahora somos todos reee católicos y la Iglesia es la casa de Dios de verdad?". "Ay! No, no me pone contenta. No me llena de orgullo. No", disparó la periodista, tras lo cual comenzó a retuitear mensajes en contra del nuevo Papa que lo vinculan con la última dictadura militar.
Otro que salió muy duro fue el piquetero kirchnerista Luis D'Elía.
"Franciso I es a América Latina lo que Juan Pablo II fue a la Unión Sovietica. El nuevo intento del imperio por destruir la unidad suramericana", sentenció vía Twitter.
Y agregó: "Que Francisco I sea muy distinto al Jorge Bergoglio, que entregó a los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics a la dictadura genocida", en alusión a la sospecha que pesa sobre el ahora Papa, de estar vinculado al Terrorismo de Estado "entregando" curas del tercer mundo.
También hubo mensajes de la periodista del programa 6-7-8, Cynthia García. "¿Cuánto tiempo tardará la Iglesia Católica en pedir perdón por haber elegido a Bergoglio papa? Como mínimo, durante la dictadura fue cómplice", afirmó.
Y de la decana de la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata, Florencia Saintout. "Un Papa de derecha no podrá con el avance nuestro americano", dijo.
"Bergoglio Papa, ojalá me equivoque, pero no me gusta", escribió Carlos Raimundi, diputado nacional por Nuevo Encuentro, aliado del Gobierno.