EE.UU. alertó a sus aliados que Edward Snowden aún posee documentos secretos
Estados Unidos avisó a sus aliados internacionales que el ex analista Edward Snowden todavía tiene en su poder decenas de miles de documentos de alto secreto que aún no reveló y que pueden comprometer a varios países.
Mientras, el presidente Barack Obama solicitó revisar la política de espionaje, tras conocerse en las últimas horas que su país espió a 35 mandatarios de todo el mundo, informó EFE.
"Esperamos que más denuncias salgan a la superficie, dada la cantidad de información clasificada filtrada por el señor Edward Snowden ", indicó en una rueda de prensa la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki.
"Esas nuevas denuncias podrían ver la luz en las próximas semanas", anticipó la portavoz en momentos en que está creciendo el malestar, tanto en Europa como en Latinoamérica, por el espionaje del país del norte a gobiernos y mandatarios extranjeros.
Según fuentes del Gobierno citadas por The Washington Post, la Oficina del Director Nacional de Inteligencia, James Clapper, está informando a los servicios de inteligencia extranjeros sobre la posibilidad de que Snowden revele operaciones de espionaje conjuntas extremadamente delicadas.
De acuerdo con ese diario, el "topo" asilado actualmente en Rusia, tiene en su poder 30.000 documentos de la red de inteligencia JWICS, que integra las bases de datos secretas del Pentágono, el Departamento de Estado y otras agencias de seguridad y espionaje.
Esa red secreta es la misma de la que el soldado Bradley (Chelsea) Manning recopiló información clasificada durante meses para transferirla luego a la organización WikiLeaks.
EE.UU. teme ahora que pueda quedar al descubierto la cooperación en materia de espionaje con países que no son tradicionales aliados suyos o con departamentos de un gobierno extranjero sin el conocimiento de otras autoridades de ese mismo país.
Como ejemplo, The Washington Post indicó que existen programas de inteligencia contra Irán, Rusia y China en los que los países colaboradores no son conocidos públicamente como aliados del Gobierno norteamericano.