El dueño del bar atacado: "Rompían por romper, ya se habían llevado lo que querían, que era el alcohol"
Los locales cercanos al Obelisco amanecieron este lunes destrozados.
Tras la derrota de la selección argentina, varios hinchas rompieron vidrieras y comercios en el microcentro porteño, donde otros se habían reunido a festejar el segundo puesto del equipo de Alejandro Sabella en el Mundial de Brasil.
El dueño de un bar que terminó completamente desecho tras los incidentes contó que vio por televisión cuando saqueaban su local. "Me senté y sabía que no había a quién llamar. Rogaba que pasaran rápido para que destrozaran los menos posible", dijo el comerciante, identificado como Itaí, propietario de un negocio ubicado en Cerrito y Lavalle.
El hombre afirmó a TN que los agresores "rompían por romper, porque se habían llevado lo que querían, que era el alcohol".
Comentó que al llegar al bar se encontró con "todos los vidrios rotos, la chopera. Se llevaron la computadora, sombrillas, sillas, las botellas, rompieron la barra, tiraron la comida guardada en las heladeras buscando bebidas, estaba todo por el piso".
"Vivo en la Argentina, ya sé como funcionan las cosas y me voy a tener que hacer cargo yo con mis amigos", se resignó el comerciante, quien lamentó: "Así vivimos, vivimos echándole la culpa a los demás, pero la culpa es nuestra; somos nosotros los que tenemos que reeducarnos para que esto no pase más".
Los incidentes se registraron pasadas las 21 y se extendieron durante más de tres horas, con un resultado de al menos 15 policías heridos a causa de las pedradas y unos 50 detenidos.
Un grupo de violentos saqueó comercios y rompió vidrios en edificios y semáforos, en medio de la celebración tras la derrota 1-0 de Argentina ante Alemania en la final del Mundial de Brasil.
También habló el empleado de un hotel de la zona que contó que debieron bloquear los ascensores y encerrarse para que los atacantes no pudieran ingresar más allá del lobby del lugar.