Británicos piden que no se recorte la cantidad de estudiantes extranjeros en las universidades
Los ciudadanos británicos estarían en contra del objetivo que anunciaron las autoridades del Reino Unido de recortar la inmigración a ese país, sobre todo en lo que afecta a los estudiantes extranjeros que cursan en su prestigioso sistema de educación superior.
Sucede que el año que viene habrá elecciones presidenciales en este país y las leyes de migración son uno de los ejes de la campaña. Más aún, el ingreso por estudios es el factor más importante de flujo de personas hacia Gran Bretaña desde afuera de la Unión Europea.
En ese marco, el actual primer ministro, David Cameron, prometió que reducirá la cantidad neta de extranjeros en Gran Bretaña a menos de 100.000 para 2015, mientras que su ministra del Interior, Theresa May, prefirió hablar de una reducción de orden de las decenas de miles. Según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, en sus siglas en inglés), la migración neta a largo plazo al Reino Unido fue en 2013 de 212.000 personas.
Poco tiempo antes, un escándalo por el abuso del sistema de visas de estudio como forma de ingresar al país hizo su aparición en el Parlamento británico.
Muchas universidades habían apoyado alumnos que no concurrían a las clases, vivían a largas distancias de los campus en donde decían estar cursando, y en algunos casos además ni siquiera sabían hablar inglés. En esa oportunidad, 60 entidades académicas perdieron la facultad de apoyar la candidatura de estudiantes extranjeros
Sin embargo, el público británico no estaría de acuerdo con reducir la cantidad de alumnos internacionales en sus casas de altos estudios de manera de recortar la inmigración neta.
El estudio "International students and the UK immigration debate" del conglomerado Universities UK (que reúne a más de 130 academias superiores del país europeo) indicó que el 59% de los consultados consideran que el Gobierno no debería reducir la cantidad de alumnos internacionales incluso si eso afecta la habilidad de las autoridades para recortar los números generales de la inmigración.
Sólo el 22% de los más de dos mil consultados mantuvo la posición contraria y sostuvieron que éstos deberían contar como inmigrantes en general.
En un análisis más profundo, Universities UK también relevó que el 66% de los encuestados que eran favorables al partido conservador, se oponen a este recorte de estudiantes que planean las autoridades del gobierno.
Y un 60% remarcó que los alumnos internacionales ingresan dinero a la economía británica, mientras que solo el 12% piensa que es más lo que retiran de ese mercado.
Finalmente, el 75% concluyó que el Estado británico debería permitirle a los alumnos internacionales quedarse e incluso trabajar en Gran Bretaña una vez que se gradúan, al menos por un período de tiempo.