El Gobierno, inflexible con la oferta buitre: ¿qué caminos se abren para el paí­s?

El Ejecutivo confirmó que si los holdouts quieren negociar deberán aceptar el mismo acuerdo que quienes ingresaron al canje. La opinión de especialistas
El Gobierno, inflexible con la oferta buitre: ¿qué caminos se abren para el paí­s?

Tras el vencimiento de la cláusula RUFO, desde el gobierno ya anticiparon que se les ofrecerá a los fondos buitre las mismas condiciones que las de los canjes 2005 y 2010. 

En este escenario, son varios los caminos que surgen para llegar a un acuerdo, con diferentes tiempos e implicancias. Analistas manifestaron sus puntos de vista sobre el camino inmediato de la Argentina.

Quien se muestra optimista es Federico Tomasevich, presidente de Puente. "El Gobierno ya ganó la pelea de fondo contra los buitres, porque a pesar de tener una sentencia favorable ya se han dado cuenta de que no la pueden cobrar, y, por lo tanto, no tiene el valor que dijo el juez Thomas Griesa".

Según Tomasevich, ello implica que la intransigencia que los buitres manifestaron a mediados de junio a un arreglo tendería a desaparecer a lo largo de 2015.

"La Argentina tiene que empezar a capitalizar esta situación y lograr un arreglo bueno que permita a los buitres cobrar y al país volver a tener acceso a los mercados internacionales", opinó Tomasevich a Tiempo Argentino, quien además aseguró que "estas manifestaciones públicas son una exposición de una postura fuerte frente a los buitres, pero las verdaderas negociaciones van a ser en privado".

Por consiguiente, se pondrán en marcha una larga serie de reuniones en las que se vayan acercando posiciones de las partes.

El ex director del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Arnaldo Bocco, prevé un litigio más turbulento.

"¿Por qué los buitres aceptarían las mismas condiciones del canje hoy y no lo hicieron antes, con menores costos legales?", se preguntó. Luego señaló que "tampoco es que la Argentina pueda hacer otra cosa, teniendo la Ley Cerrojo y las modificaciones posteriores vigentes, así como la Ley de Pago Soberano. Por el marco legal no está autorizada a realizar una mejor oferta."

Este contexto sugiere una fuerte tensión entre los intereses de los fondos buitre y el Gobierno. Para Bocco "nadie puede pagar una sentencia al contado como pide Griesa que, al sumar todos los reclamos, podría llegar a u$s20.000 o u$s30.000 millones".

Si el país deseara realizar un acuerdo en estas condiciones, debería estar preparado para "cambiar todas las leyes y tener un arreglo por detrás con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por ese importe", explicó Bocco.

"Este Gobierno no va a hacer de ninguna manera eso. Quizás Macri lo haga de ser presidente, porque ya dijo que iba a pagar", indicó Bocco.

Agregó que "otra posibilidad que ofrecen los buitres es que se entreguen riquezas naturales, pero de nuevo, este gobierno no lo va a aceptar", consideró.

Para la economista del Frente para la Victoria (FPV) María Fernanda Vallejos, es posible que esta racionalidad prime sobre la económica: "Dado que los principales candidatos a presidente en las elecciones 2015 dijeron que iban a arreglar, los buitres tienen un fuerte incentivo para sentarse a esperar. Sólo si la presidenta Cristina Fernández de Kirchner decide ordenar el esquema electoral, elegir el candidato y ganar en octubre, el panorama se aclara. Porque los fondos van a tener que esperar cuatro u ocho años para cobrar, y se van a resignar".

Si no hay acuerdo, o el mismo requiere varios meses de negociación, una de las preguntas más relevantes es cómo administrar la escasez de divisas en un año electoral con un acceso limitado al mercado financiero.

De acuerdo al pensamiento del director del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO), Andrés Asiain, "la alternativa que puede estar pensando el Gobierno es emitir deuda, aunque la tasa de interés va a ser cara. Todo dependerá de cómo resulte el saldo externo y la liquidación de exportaciones. Otra opción es que se incrementen las restricciones a la compra de dólares para ahorro y turismo, y por último a las importaciones. Pero creo que el gobierno va a intentar evitar este tipo de acciones."

Según Bocco, es importante recordar que "el país tiene compromisos financieros y el vencimiento del Boden 2015. Puede hacer refinanciamiento de los pagos o alguna otra ingeniería financiera para conseguir divisas, pero si hay algo seguro es que el va a seguir pagando como lo ha hecho anteriormente".

En este contexto, el economista no prevé mayores inversiones extranjeras que las que están pactadas y las que pueda conseguir YPF, pero tampoco descarta la posibilidad de un swap con Rusia.

"Las autoridades ya venían hablando, pero la caída del petróleo y la corrida cambiaria debilitaron al presidente Vladimir Putin. Ahora hizo una movida muy importante y redobló la apuesta, comprando los paquetes accionarios de las empresas petroleras y normalizando de a poco la situación", precisó Bocco.

Tomasevich aseguró que "va a haber oportunidades para poder reproducir el canje realizado el último diciembre del Boden 2015, con o sin arreglo con los buitres".

Sin embargo, estimó que en el caso de un acuerdo, las condiciones serían más favorables. En el mismo sentido, Bocco opinó que "el riesgo país se reduciría a un tercio de lo que está hoy, bajando el costo del endeudamiento. Pero hay que ver cuánto valora el Gobierno esos beneficios financieros".

Vallejos, en cambio, dijo que una de las principales preocupaciones del Ejecutivo es "generar los canales legales de pago para que los tenedores de bonos del canje puedan cobrar y sentirse seguros. Eso es lo que importa si hay que tener acceso al financiamiento, no el pago del 100% a los buitres".

El gobierno instrumentó para ello la Ley de Pago Soberano, que desplazaba al Bank of New York Mellon (BoNY) del rol de fiduciario y permitía pagar a los bonistas a partir de una cuenta de Nación Fideicomisos en el BCRA.

Sin embargo, los acreedores no aceptaron este mecanismo, y hasta el día de hoy siguen sin cobrar el dinero. Uno de los riesgos es que estos bonistas pidan el dinero por adelantado al país, operación llamada aceleración.

"Las necesidades de la Argentina para 2015 no dependen de los buitres, sino que tienen que ver con los problemas estructurales", indicó Vallejos. Y acotó: "Para poder manejar la coyuntura se cuenta con lo que queda del swap con China, las inversiones hidrocarburíferas, mineras y de telecomunicaciones en el marco de la agenda estratégica, la diversificación de exportaciones y, en ese marco, también se puede agregar alguna oferta de canje similar a la del último diciembre".

El único punto en el que acordaron todos los especialistas es en no volver a pedir prestado al Fondo Monetario. Salir del stand by requiere firmar el artículo IV del estatuto y aceptar la intromisión en la economía local, el Gobierno no va a hacer eso", opinó Bocco a Tiempo Argentino. Vallejos agregó que "la Argentina no va a ir arrastrándose afuera para conseguir un dólar"

El caso Brasil
Los analistas consultados destacaron la importancia de la evolución de Brasil para lograr un superávit comercial en 2015 que permita afrontar los pagos de deuda y de la compra de divisas para ahorro y para turismo si el acuerdo con los fondos buitre no se puede lograr o se demora.

"Brasil está alicaído", señaló Asiain, "lo cual va a ser un panorama complejo para las exportaciones del complejo automotor. Esto va a complicar la balanza comercial en un sector que ya de por sí es deficitario."

Según el economista, esta debilidad tiene razones políticas: "la estrategia económica del nuevo mandato de la presidenta Dilma Rousseff va a ser ortodoxa y contractiva, porque al mismo tiempo va a estar enfrentando a los grupos mediáticos. No va a pelear ambos frentes al mismo tiempo. Pero eso a nosotros nos va a perjudicar".

Bocco, por su parte, también auguró un resultado tormentoso para los primeros meses de 2015 en los mercados emergentes en general, debido a que "los precios de las commodities no van a tener ni piso ni techo, hay mucha volatilidad en los mercados internacionales". En consecuencia, el ex director del BCRA sostuvo que Brasil no influirá en el ingreso de dólares por vía comercial, importando productos argentinos o financiera, a través de la inversión extranjera directa.

Finalmente, la economista Vallejos, coincidió con los anteriores economistas en las dificultades económicas de la coyuntura brasileña, por lo que pidió "profundizar la diversificación de los destinos de exportación para reducir la influencia de Brasil en el comercio exterior. Esta nación no va a tener un 2015 mejor que lo que aconteció en 2014, que claramente no generó derrames positivos para nuestro país".

Vallejos concluyó que si bien "hay que seguir trabajando en una mejor y más variada inserción comercial externa que nos permita evitar la dependencia de la volatilidad de un socio comercial importante como es Brasil, no hay ningún escenario asfixiante para la Argentina en 2015. Incluso con estos condicionamientos en el frente externo, comenzamos el año con una inflación fuertemente desacelerada, perspectiva de paritarias más tranquilas y una economía más ordenada que en 2014".

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