Confesiones de Cristina en el Senado: "Sentí desconfianza por mis adversarios"
La presidenta Cristina Kirchner admitió este jueves que sintió una "profunda desconfianza" cuando el médico Cristian Fuster le diagnosticó el hematoma craneal, por el que debió ser intervenida quirúrgicamente.
"Sentí una profunda desconfianza. ¿No me querrá hacer algo? Uno tiene algunos adversarios, ¿qué me querrá hacer", reveló la mandataria durante el homenaje que se realizaba a Fuster en el Congreso por su labor profesional.
La Presidenta entregó este jueves la Mención de Honor Senador Domingo Faustino Sarmiento al director médico de la Fundación Favaloro, quien la operó de un hematoma subdural en octubre de 2013.
"Cuando decidí operarme, muchos especialistas dudaron porque me operaba un médico joven y yo dije 'mejor, porque si es joven tiene buen pulso'", bromeó la Presidenta al cerrar el encuentro. En ese sentido, mencionó que "este hombre que nadie conocía, salvo el mundo científico, fue el que operó mi cabeza y hoy estoy acá para agradecerle".
La mandataria ponderó que el neurocirujano "es humilde, no le gusta hablar por orgullo. Yo los desafío a todos ustedes a que recuerden una foto, un reportaje como el médico que operó a la Presidenta", afirmó. "El bajo perfil, el no careteo, es absoluto en él", insistió.
Asimismo, afirmó: "Quería estar aquí para contarles estas cosas. Hay profesionales como Fuster, que son jóvenes, son capaces, son anónimos. Cristian hasta hoy era anónimo, nadie sabía que era él quien me operó de la cabeza".
En ese sentido, aprovechó para disparar contra sus detractores: "Así como hoy te están dando un premio, hay algunos que después de haberme salvado, no te darían un premio, pero son una minoría muy pequeña por suerte".
Luego dijo, al cerrar su discurso, en tono sarcástico que "la Presidenta tiene neuronas, vos lo pudiste comprobar", en referencia a aquellos que la fustigan.