Diez momentos que resumen el "Super papelón" de la Bombonera

Cómo se dieron los hechos de una noche para el olvido en el superclásico entre River y Boca. El minuto a minuto y las consecuencias para ambos equipos
Diez momentos que resumen el "Super papelón" de la Bombonera

El fútbol argentino vivió este jueves una de sus noches más negras, tras los incidentes contra los jugadores de River en la cancha de Boca, cuando estaba por comenzar el segundo tiempo del super clásico para definir octavos de final en la Copa Libertadores. 

¿Cómo se dio uno de los papelones más grandes del futbol local de la historia?

1. Ataque con gas pimienta
Cuando los jugadores millonarios cruzaban la manga para salir a la cancha del segundo tiempo del partido, un confuso incidente los hizo volver atrás: alguien había tirado gas pímienta. Los deportistas tenían severas lesiones en los ojos, en las vías respiratorias y en la piel. ¿El resultado? Luego de la revisación médica, cuatro futbolistas riverplatenses padecen quiratitis química y deberán guardar reposo por 72 horas.

2.El drone de la B
Inmediatamente se interrumpió el partido y mientras se decidía qué hacer una curiosa imagen se apreció en el cielo. Completamente ajeno a lo que sucedió unos metros más abajo, un drone sobrevolaba al estadio y de él colgaba una camiseta de River pintada con un fantasma de la B, y se burlaba  del descenso del  Millonario en 2011. Más tarde se supo que el dispositivo era manejado por un hincha, aunque se desconoce cómo burló el control policial que se había montado para la ocasión, que incluyó 1.300 oficiales. 

3. ¿Un soldador en el campo de juego?
Cuando los millones de televidentes miraban atónitos lo que ocurría en la Boca, con jugadores llorando, directivos azorados e hinchas enardecidos, las cámaras de la transmisión enfocaban lo que ocurría en las tribunas, ahí justo donde comenzaba la manga del plantel de River: un barrabrava atacaba la reja que lo sepaban de la cancha con un extraño fuego. Al principio, pareció ser una maquina soldadora ( lo que deja la pregunta de cómo ingresó al estadio) y luego se confirmó que se trataría de bengalas, aunque el ministro de Seguridad, Sergio Berni lo negó de plano. 

4. ¿Solidaridad entre rivales?
Pasaban los minutos y aumentaba la tensión: los futbolistas más afectados no mejoraban y las autoridades del partido no decidían si debería continuar el juego o interrumpirse ahí mismo. Ahí se vivió uno de los pocos momentos rescatables de la jornada: el delantero de Boca, Daniel Osvaldo, se acercó al vestuario de River para ver cómo seguía su par millonario Leonardo Ponzio, uno de los más afectados por los gases. 

5. Falta de acuerdo entre técnicos
Ante la falta de respuesta de la Conmebol sobre la continuidad del encuentro, el director técnico de River, Marcelo Gallardo, acudió a su colega, Rodolfo Arruabarrena, para pactar entre ambos responsables una solución. Sin embargo, el tono del cruce fue en aumento ya que el primero pretendía terminar el partido y que su equipo abandone el campo de juego y el segundo quería seguir jugando. ¿El resultado? Gallardo recibió más de un insulto de parte del DT de Boca Juniors. 

 

6. Jugadores o rehenes
Casi una hora después del comienzo de los incidentes, los jugadores de River decidieron que lo mejor era abandonar el campo de juego, donde recibían insultos, botellazos y amenazas, aunque aún no se sabía cómo iba a terminar el partido. Sin embargo, esto se demoró hasta el final, ya que ninguno de los dos equipos ni los responsables de la seguridad en la cancha podían garantizar que los jugadores lo hicieran sin correr mayores riesgos. Luego de más de dos horas de espera, lograron ir en busca de refugio, no sin antes tener que esquivar las botellas y otros implementos que caían de las gradas.

 

 

7. Un debut para el olvido
Era la primera vez que el árbitro Damián Herrera dirigía un partido de la Copa Libertadores. Y nunca va lograr olvidar la deplorable experiencia. Fue uno de los pocos que pudo mantener la calma en medio de las negociaciones de la Conmebol y mostrarse con el rostro sereno. Aunque al finalizar la contienda recibió duras críticas por que su objetivo fue reanudar el partido, cuando a las claras los jugadores no estaban en condiciones de seguir jugando.

8. Boca inmovil
Mientras los directivos de ambos clubes buscaban la manera de desalojar el campo de juego sin exponer aún más a sus futbolistas, el presidente de River, Rodolfo D´Onofrio se acercó al lugar y dialogó con el presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici para que ambos equipos dejaran la cancha. Pero, el plantel de Boca se negó. No querían marcharse sin que River lo hiciera antes, para dejar en claro quién era quien abandonaba, actitud que fue ampliamente reprochada. Casi no hubo solidaridad con los adversarios.

Una vez en el vestuario, el cuestionado capitán boquense, Agustín Orión se justificó: "Nosotros también somos víctimas de esta situación. En este país son todos moralistas".

9. La Conmebol, en la mira 
El veedor la Conmebol presente fue el boliviano Roger Bello. Al comisario deportivo se le vio bajar de la tribuna, hablar largamente por teléfono, trasladarse a toda velocidad a través la cancha, y hablar con distintos personajes involucrados en el incidente. Pero 70 minutos más tarde, no parecían verse avances en las gestiones para resolver el caos, revelando la alarmante improvisación a la que debió recurrir el organismo. "Estábamos esperando los informes, por eso tardábamos", dijo Bello ya cerca de la una de la mañana.

 

10. Un "saludito" para la hinchada

Finalmente, cuando los jugadores de River habían conseguido dejar el campo de juego y los de Boca se aprestaban a hacer lo propio pasó lo impensado. El capitán del equipo, Orión, levantó sus manos y saludó a la hinchada, que en su mayoría también había abandonado el estadio y en ese momento se resumía al núcleo más duro de la barrabrava. El reprochado gesto fue imitado por sus compañeros y seguido por un increíble aplauso. 

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