Menos estaciones de servicios, colas más largas: ya desaparecieron 2.200 bocas de expendio
Una postal netamente urbana: ahí donde había una estación de servicio ahora hay un moderno edificio de departamentos con amenities. La falta de surtidores es mucho más que una sensación que los automovilistas tienen cuando deben hacer varios kilométros para cargar nafta.
La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (CECHA) informó que 2.194 estaciones cerraron desde 2000: unas 46 al año ó 12 por mes. En simultáneo, se sumaron al tránsito más de tres millones de vehículos en los últimos 15 años, por cuanto si antes había un local de expendio cada 1.531 autos, hoy cada establecimiento debe atender más de 3.000 vehículos.
Luis Malchiodi, titular de la Federación de Entidades de Combustibles bonaerense (FECOBA), expresó que "hay una intención de las compañías petroleras de concentrar la oferta. Entonces, de alguna forma, van dejando a las estaciones de servicio, en principio sin la marca.
Luego estas estaciones no consiguen el producto que desean y los precios competitivos. El camino de esas bocas de expendio es cerrarlas. Pero la decisión parte de las petroleras, que de alguna forma pretenden concentrar la oferta para que el lucro de todos esos negocios pasen a engrosar su erario".
"Previamente a cada estación de servicio que se instaló se hizo un estudio de factibilidad. Las que se cierran también son bocas necesarias. Han dejado muchos sectores de la Argentina sin abastecimiento próximo de combustibles, sobre todo en el sur argentino", acotó Malchiodi en diálogo con Infobae.