Las claves del éxito de la mujer de 91 años que trabaja en Silicon Valley
Barbara Knickerbocker Beskind trabaja en Silicon Valley como asesora para equipo y diseño de productos y servicios. Con 91 años, sigue en el trabajo de su sueños.
Es diseñadora y pionera en el campo de la terapia ocupacional, trabaja en la parte de la creación de productos para la población de adultos mayores.
En diálogo con la cadena británica BBC, Barbara contó cómo surgió su pasión por la invención: "Durante la Depresión no teníamos dinero para comprar nada, así que desde el principio todos tuvimos que aprender a aportar soluciones. Y así hacíamos de todo, excepto zapatos y lentes"
"Mi padre fue uno de los primeros 100 hombres que trabajaron para el FBI, pero cuando yo tenía un año perdió su empleo y no tuvo trabajo durante siete años. Nos mudamos con mi abuela. Mi padre era un agudo observador de su ambiente y mi madre era muy creativa. Y yo seguí el ejemplo. Como no teníamos dinero para comprar juguetes los hacíamos nosotros. Coloqué dos llantas de coche juntas para crear un caballo mecedor y aprendí mucho sobre gravedad porque me caí muchas veces". Con esta sorprendente descripción, Knickerbocker cuenta cómo surgió su espíritu creativo.
Lo cierto es que, durante la Depresión en EE.UU, los niños tenían que construir sus propios juguetes. Así fue que la asesora, en su rol de terapeuta ocupacional en el ejército tuvo que concebir muchas cosas porque eran únicas para las necesidades de cada paciente, tanto adaptar el equipo al paciente como adaptar los dispositivos a cada uno de ellos para hacerlos independientes y capaces de tomar una cuchara, tenedor o utensilio de escritura.
En ese entonces, las epidemias de polio abundaban. "Recuerdo específicamente a uno de mis pacientes de polio: un comandante de vuelo que salió de Hickam Field en Hawái con un escuadrón de nueve aviones(...) nunca volvió a caminar", cuenta Bárbara.
Luego de su experiencia en el ejército, a sus 42 años, entró en la práctica privada. "Fui la primera terapeuta ocupacional que hacía esto en Estados Unidos. Siempre fui una pionera", cuenta convencida.
Bárbara trabajó con niños con trastornos de aprendizaje y quería desarrollar equipo que fuera atractivo para ellos pero también que los ayudara a mejorar su equilibrio.
"En 2013, ví a David Kelley, el fundador de la firma de diseño IDEO, en el programa de TV 60 Minutos. Cuando me di cuenta que aceptaba, y realmente respetaba, a gente con una variedad de antecedentes, pensé: 'Tengo una experiencia de vida y habilidades de diseño muy singulares. Puedo ser de valor para su firma'. Para ese entonces, yo tenía 89 años", dijo la anciana.
Bárbara escribió una carta a máquina, que quizás captó su atención ya que no suelen recibir mucha comunicación vía el correo ordinario. Una semana después, la carta fue respondida. "Estaban comenzando a diseñar implementos que pudieran ser útiles para la gente mayor, así que era un hecho fortuito que yo estuviera allí en ese momento", explicó.
"Me invitaron a reunirme con unas cuantas personas. Cuando me senté en una mesa para cuatro en la cafetería, pensé que todo era muy agradable, pero creí que habría algunas personas más(...) me presentaron como la conferencista", concluyó Bárbara.