"Falta más de media década para el surgimiento de las primeras redes 5G"
El movimiento alrededor de lo que será la llamada 5G ya ha comenzado. La atención que actualmente se le brinda a la que deberá próxima generación de tecnologías móviles –que por cierto, aún no existe ya que todavía se encuentra en los papeles– es entendible, porque los dispositivos móviles forman parte de la vida cotidiana de las personas.
Pero no es totalmente infundada: algunos sectores de la industria ya están debatiendo e intentando ponerse de acuerdo en los lineamientos de lo que será esta nueva familia de tecnologías móviles.
Vayamos por partes. Es verdad que existe algo de confusión respecto a los nombres y las tecnologías. Lo que popularmente conocemos como 3G, 4G y ahora 5G, son nombres comunes que la industria y los medios han adoptado para agrupar a determinadas generaciones de tecnologías móviles.
No se trata de tecnologías en sí mismas. Por ejemplo, la tecnología GSM es un estándar de segunda generación (2G), mientras que existe consenso en que tecnologías como UMTS y HSPA sean consideradas como de tercera generación (3G).
Pero las distintas tecnologías no son estáticas, sino que son desarrolladas continuamente. A veces es difícil determinar dónde termina la evolución de una y comienza otra distinta.
Por ejemplo, HSPA , una evolución de HSPA, puede ser considerada una tecnología de cuarta generación (4G) por las prestaciones que permite. Por otro lado, nadie cuestiona que LTE es 4G.
Pero mientras que la forma de agrupar las generaciones tecnológicas puede ser confusa, en donde no existe lugar para la interpretación es en las definiciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
Este brazo de las Naciones Unidas (ONU) es el que emite los requerimientos que luego “dan forma” a las tecnologías.
Así, los requerimientos de International Mobile Telecommunications-2000 (IMT-2000) dieron vida a la 3G, y posteriormente los requerimientos IMT-Advanced engendraron la 4G.
Ahora, la industria, a través de las contribuciones individuales, las asociaciones y organismos normalizadores, está discutiendo lo que serán los requerimientos IMT-2020, de los cuales deberá nacer la tecnología futura que ya estamos llamando 5G.
Vivimos en un mundo de estándares, y la industria de telecomunicaciones no escapa a esta regla.
La estandarización permite reducir los costos, y acelerar y facilitar la llegada de nuevas tecnologías y hacerlas accesibles para la mayor cantidad de personas que sea posible.
La definición de estándares es posible gracias al debate y a los acuerdos. Ponerse de acuerdo en las necesidades y requerimientos de una tecnología es el primer paso para idear un nuevo avance consensuado.
En este sentido, 4G Americas es una de las organizaciones que está liderando el debate sobre cuáles deberían ser algunas de las características que debe tener la tecnología que se denomine como 5G.
Para cumplir este fin hemos publicado varios estudios sobre el tema, que incluyen desde un listado de cuáles serían algunas de las tecnologías que deben incorporarse como parte del ecosistema que acompañe a 5G, hasta el más reciente, que identifica algunas frecuencias de espectro radioeléctrico que podrían asignarse para los servicios de esta nueva generación inalámbrica digital.
4G Americas se encuentra activa participando en foros de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL) y dialogando con reguladores de los distintos países de las Américas.
Como se ve, el acuerdo y el diálogo forman un elemento central en la evolución tecnológica de las telecomunicaciones.
También las empresas necesitan ser muy claras en explicar a los gobiernos cuáles serán los beneficios de mejorar los servicios que ofrecen las redes digitales inalámbricas que hay en la actualidad en cada uno de los mercados de la región.
Este diálogo debe ser muy claro también al momento de establecer tiempos de despliegue de la nueva tecnología digital, pues –como se ha aclarado al principio– la UIT aún no ha definido los parámetros de lo que se espera sea la tecnología 5G.
En otras palabras, a corto y mediano plazo los operadores y fabricantes deben resaltar la importancia de LTE y su evolución, LTE-Avanzado, en la región como punto de enlace a futuras generaciones.
No porque se mencione en medios la 5G significa que en pocos meses la veremos desplegada comercialmente. Falta, como mínimo, más de media década para el surgimiento de las primeras redes de esta tecnología.