Rechazo de la FUBA al nombramiento de Juan Cruz ívila al frente de Polí­ticas Universitarias

El presidente de la entidad estudiantil dijo que la universidad está "en alerta" y que el productor televisivo "no es neutral" como afirmó Esteban Bullrich
Rechazo de la FUBA al nombramiento de Juan Cruz ívila al frente de Polí­ticas Universitarias

La designación del productor de TV y psicólogo, Juan Cruz Ávila, al frente de la Secretaría de Políticas Universitarias, generó numerosos cuestionamientos dentro de la comunidad académica. 

Uno de los primeros organismos en pronunciarse fue la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), que agrupa nada menos que a los centros de estudiantes de las facultades de la Universidad de Buenos Aires. 

Julián Asiner, presidente de la FUBA, difundió en las redes sociales un comunicado en el que rechaza la elección del ministro de Educación designado, Esteban Bullrich. 

"Su nombramiento representa un salto frente al pasado, cuando las políticas privatistas y de mercantilización educativa se canalizaban a través de la burocracia universitaria", afirmó Asiner en la misiva.

"A tono con su gabinete de operadores financieros, Mauricio Macri colocó a un empresario a manejar las universidades", continuó. 

Por su parte, Bullrich mostró confianza en el productor televisivo, quien además es hijo del empresario mediático Carlos Ávila. "Va a ser muy transparente", dijo el ministro designado y confió en que será "una figura neutral para la grieta". 

El productor de ciclos como "Animales Sueltos" y "Fútbol de Primera" también es desde 2013 jefe de Hospital de Día del servicio de Salud Mental del Hospital de Clínicas. 

A continuación reproducimos la misiva difundida por Asiner en las redes sociales, titulada "Juan Cruz Ávila secretario, la universidad en alerta":

"La designación de Juan Cruz Ávila al frente de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) causó estupor en buena parte de la comunidad universitaria. Su nombramiento representa un salto frente al pasado, cuando las políticas privatistas y de mercantilización educativa se canalizaban a través de la burocracia universitaria. Ahora, a tono con su gabinete de operadores financieros, Mauricio Macri colocó a un empresario a manejar las universidades.

El desasosiego crece cuando se analizan los antecedentes académicos de Ávila. Licenciado en la Universidad de Belgrano, su único vínculo con la universidad pública se reduce a una labor de asesoramiento a las autoridades del Hospital de Clínicas de la UBA. Esas autoridades llevaron al histórico hospital escuela a una situación de vaciamiento sin precedentes, y son las que ahora mismo están cuestionadas por escandalosas denuncias de corrupción y por el deterioro creciente del hospital que derivó, semanas atrás, en la explosión de una máquina esterilizadora.

Entrevistado por La Nación, Esteban Bullrich se refirió al futuro Secretario de Políticas Universitarias del PRO como un "neutral". Ávila será neutral en las disputas entre las camarillas universitarias pero no es neutral respecto a los intereses sociales que viene a proteger: el usufructo capitalista a costa de la ciencia y la universidad. Fue la defensa irrestricta de esos mismos intereses la que garantizó la continuidad de un lobbysta del glifosato, Lino Barañao, al frente del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

El nombramiento de Ávila es una señal de alerta para el conjunto de la universidad. Es un golpe para una universidad ya golpeada por la precarización que dejan años de cogobiernos kirchneristas, radicales y peronistas. Las federaciones estudiantiles y docentes recuperadas por la izquierda pueden jugar un gran papel poniendo en marcha un movimiento nacional de estudiantes y trabajadores en defensa todas las reivindicaciones de la universidad pública".