La computación en la nube abre nuevas posibilidades laborales

2016 es el año en que las empresas comenzarán a completar el proceso y mover los restos de sus sistemas para avanzar con soluciones alojadas en "cloud"
La computación en la nube abre nuevas posibilidades laborales

Casi todas las empresas utilizan la nube para la totalidad o parte de su negocio. En los Estados Unidos, según BetterCloud, ese nivel llega al 93%.

La nube permite la conectividad con otros sistemas, además de costos de mantenimiento reducidos y la posibilidad de desempeñarse en entornos de movilidad, entre otros beneficios.

En los últimos años se ha visto una amplia adopción de la computación en nube, pero 2016 es el año en que las empresas comenzarán a completar el proceso y mover los restos de sus sistemas para avanzar con soluciones alojadas directamente en este ecosistema.

De acuerdo a un estudio de iCloud Seven, actualmente el 68% de las empresas ejecuta menos de una quinta parte de sus carteras de aplicaciones en línea, un porcentaje que podría considerarse bajo dada la necesidad de que los sistemas se encuentren conectados e interactúen con dispositivos conectados, API de otras empresas y trabajadores móviles. 

Entre las principales tendencias que vislumbran los expertos en el inicio de este 2016, se advierte que la capacidad de trabajar desde cualquier lugar, en cualquier momento y a través de cualquier dispositivo, es una de las que ya provoca cambios en la manera de ofrecer servicios.

Si bien el tema viene poniéndose en la agenda tecno desde hace al menos tres años, el estado en el que actualmente se encuentra indica no sólo que la predicción de entonces se cumple sino que ya forma parte de un modo de operar que obliga a replantear distintas estrategias de negocios.

En pocas palabras, el trabajo ya no es un lugar al que ir, es algo que se hace, y la generación de los "millennials" ha abrazado plenamente ese concepto.

Según las investigaciones de Kenan-Flagler Business School, "uno de cada tres Millennials dijo que prioriza la flexibilidad del dispositivo, la libertad que otorgan los medios sociales y la movilidad, sobre el salario en la aceptación de una oferta de trabajo."

La capacidad de trabajar desde lugares como el hogar, hoteles, cafeterías, aeropuertos e incluso aviones, desde dispositivos que son familiares para los usuarios finales, ofrece el tipo de flexibilidad buscada sin comprometer la productividad.

La condición es que cada uno de los actores involucrados en esa cadena de valor cuente con las herramientas en la nube necesarias para su actividad.

Cualquier dispositivo, incluido un smartphone, es el terminal desde el cual se podrá escribir, editar un video, revisar y modificar una planilla de cálculo, realizar una facturación final, gestionar un pago, monitorear una cámara de seguridad, controlar la circulación de personas cuando se hacen ofertas.

Las herramientas están, y si no están, es posible crearlas y tenerlas en muy poco tiempo. Otra vez, gracias a cloud. Hay un ejército de programadores creando todo el tiempo. 

Es la flexibilidad que ofrece el mundo conectado, donde los dispositivos hacen su aporte al acceso y cloud es la base para crear, desarrollar y concretar cualquier tarea.