Se resolvió el misterio de la factura barata de Daniel Vila: el empresario tenía el medidor roto
No es novedad: el aumento de las tarifas provocó un malhumor social, incluso en las personalidades del espectáculo. Marcelo Tinelli, por ejemplo, ironizó sobre la insistencia sobre el ahorro de gas del Presidente Macri : “Hoy no tengo frío, estoy perfecto. No estoy cansado, me voy a poner en remera, no voy a andar en patas", bromeó el conductor.
Pero Tinelli no fue el único que habló en público del tema: el empresario Daniel Vila llamó la atención en su cuenta de Twitter al asegurar: “Me da vergüenza mi factura de gas. $ 97 bimestral. Triplex en Palermo, 700 m2. Calefacción central. Algo no anda bien…”, escribió, denunciando, al contrario que todo el mundo, lo poco que pagaba.
Pero según testimonian este domingo varios medios, el medidor de Vila habría sido anulado hace años, incluso antes de que él habitara esa propiedad. Al parecer, recién ahora se le conectó el servicio, por el que paga el mínimo.
Es decir, unos $71,63 de factura mínima a los que se les suman distintos impuestos. De ahí que el total a pagar sean $97,09.
La propiedad de Vila consta de tres plantas en una de las zonas más cotizadas de la Ciudad de Buenos Aires. Hasta el 2002 perteneció al empresario Carlos Ávila.
Más allá de la polémica que provocó el empresario al publicar su factura, Vila indicó que hasta el momento no ha recibido ningún tipo de respuesta por parte de Metrogas.
Según explicó el empresario, el edificio no tiene servicios comunes y para calentar el espacio se utilizan 36 radiadores de agua que funcionan a gas. “Yo uso gas, de eso estoy seguro. Entonces es irrisorio haber recibido una factura con este monto”, explicó a Noticias.
Consultado sobre la posible avería de su medidor Vila aseguró: “La verdad no tengo idea. Las facturas llegan a la oficina y la secretaria es quien se encarga de abonarlas. Con esto de los aumentos en las tarifas, y que hay gente a la que le llegaron facturas por 10.000 pesos quise mirarla. Vi los 97 pesos y sentí vergüenza”.