Trump: continúa la polémica por la construcción del muro en la frontera con México
El flamante presidente de los EE.UU., Donald Trump, se mantuvo fiel a la promesa que realizó el primer día de campaña en la cual aseguraba que, tras asumir su mandato, empezaría a trabajar en un muro alto e impenetrable, a fin de solucionar el problema de la inmigración ilegal y del narcotráfico en la frontera con México.
Si bien tuvo que soportar manifestaciones en contra de su decisión, Trump defendió su idea y, por decreto, comenzó con el operativo para iniciar el plan.
Sin embargo, la firma de la orden ejecutiva no significa que la obra esté a punto de empezar, ya que hay muchas dudas respecto a la viabilidad del proyecto. Por ello ahora el republicano, junto con sus aliados, tendrá que convencer al resto del Congreso.
Desde que se conoció la intención del magnate, especialistas comenzaron a criticar la medida, asegurando que el plan es demasiado costoso y no solucionará los problemas del narcotráfico, ni los migratorios.
Según entienden expertos en seguridad, la mejor forma para controlar una frontera no es con la construcción de un muro, sino acon más personal de seguridad.
Los principales puntos que ponen en duda la propuesta de Trump:
*La zona fronteriza entre ambos países posee una topografía accidentada, desde montañas escarpadas a profundos cañones y ríos. Esto hace que los trabajos sean arduos y extensos, motivos por los que se encarece el costo de la mano de obra.
* La mayor parte de la frontera entre Estados Unidos y México no es tierra, es agua. De modo que generar una muralla aumentará la posibilidad de inundaciones y será poco seguro.
*La construcción de un muro que cubra el 60% de la frontera que no tiene la valla tendría un costo billonario sin sentido ya que los inmigrantes buscarían zonas remotas para pasar al país, arriesgando sus vidas. De igual manera, los narcotraficantes se esmerarán para diseñar mejores estrategias e ingresar la droga a esa nación.
*La muralla fronteriza desgastará aun más el vínculo bilateral entre México y EE.UU.
*Los tratados internacionales entre ambos países no permiten que se construya una verja ni en el río ni en su cauce potencial.
*Dividir de esta manera la frontera ocasionará problemas logísticos, por lo que México podría reclamar ante la ONU una violación al libre tránsito.
*Si bien el gobierno federal es dueño de gran parte del espacio fronterizo en los estados de Arizona y Nuevo México, en Texas los terrenos son privados. Así, en caso de que los propietarios lo deseen, deberán ser indemnizados.