EE.UU. dice que no quiere derrocar al régimen de Corea del Norte y le pide que frene su programa nuclear
El secretario de Estado Rex Tillerson aseguró este martes que Estados Unidos no intenta derrocar al régimen de Kim Jong-Un en Corea del Norte, pero advirtió que debe detener su programa misilístico
Informando a los reporteros sobre los esfuerzos diplomáticos para presionar a Pyongyang, Tillerson dijo que Washington estaría dispuesto a conversar con Corea del Norte si sus líderes aceptan que deben emprender una política de desarme.
Intentó tranquilizar a este autoritario y aislado régimen asegurándole que no necesita armas nucleares para defenderse de un ataque de Estados Unidos.
"No vemos un cambio de régimen. No buscamos su colapso. No buscamos una acelerada reunificación de la península", destacó Tillerson.
"No buscamos una excusa para enviar a nuestro ejército al norte del paralelo 38. Y estamos tratando de explicar eso a Corea del Norte"'.
"No somos tu enemigo. No somos una amenaza, pero tú te estás convirtiendo en una inaceptable amenaza para nosotros, y tenemos que responder", advirtió.
El presidente de Estados Unidos Donald Trump ha exigido que China, vecino de Corea del Norte y su mayor aliado comercial, ayude a su país a contener las ambiciones nucleares de Pyongyang, y el fin de semana escribió unos tuits en donde se mostraba muy molesto porque China no estaba haciendo nada al respecto.
"Ciertamente no culpamos a China por la situación con Corea del Norte. La culpa recae solo en los norcoreanos, pero creemos que China tiene una relación especial y única, por el fluido comercio que existe entre estos países, y puede influenciar al régimen norcoreano como ningún otro país", completó.
Preparados para la guerra
Los comentarios de Tillerson llegaron luego de que el influyente senador Lindsey Graham, un halcón en materia de política exterior, declarara que "hay una opción militar: destruir el programa (misilístico) de Corea del Norte y a la propia Corea del Norte".
El líder norcoreano Kim Jong-un se jactó la semana pasada tras su último ensayo de misil balístico intercontinental de que su país podía alcanzar cualquier objetivo en territorio estadounidense.
Las potencias mundiales han intentado sofocar el programa armamentista de Pyongyang con severas sanciones económicas, pero el régimen no se ha inmutado.
Graham afirmó que si la diplomacia y, en particular la presión de la vecina, China, no logra detener el programa norcoreano, Estados Unidos no tendrá entonces más opción que una acción militar devastadora.
"Habrá guerra con Corea del Norte por el programa de misiles balísticos si siguen intentando atacar Estados Unidos con un ICBM (misil balísitco intercontinental)", agregó Graham en referencia a sus conversaciones con Trump.