Remington, el fabricante del fusil utilizado en varias masacres en EE.UU., declaró la quiebra
El fabricante de fusiles Remington acaba de declararse en banca rota luego de que su situación financiera se agravara por la caída de las ventas y por un litigio penal vinculado a la masacre en la guardería Sandy Hook, donde fueron asesinados 20 niños y seis adultos.
Con dos siglos de historia, se trata de una de las empresas más antiguas dedicadas a la venta de armas y municiones en Estados Unidos. Desde la quiebra, formalizada este domingo en un tribunal de Wilmington, en Delaware, el control de la firma pasará a sus acreedores, destacándose entre ellos el banco JPMorgan Chase.
El fusil Bushmaster AR-15, diseñado para operaciones de asalto en la guerra de Vietnam, fue utilizado por civiles en recientes matanzas en suelo estadounidense: en cine Aurora (Colorado), en la escuela San Bernardino (California). También lo utilizó Adam Lanza el 14 de diciembre de 2012 en Newtown, Connecticut, en la masacre de Sandy Hook.
Remington, comprada por el fondo Cerberus Capital hace 11 años, tuvo otro golpe fatal: el fin de semana, más de un millón de estadounidenses salió a la calle para pedir un mayor control sobre la posesión de armas. En este sentido, hace un mes, la cadena de artículos deportivos Dick's Sporting anunciaba que dejaba de vender fusiles semiautomáticos tras la muerte de 17 civiles en Parkland.
Después de este incidente, Remington no pudo negociar un acuerdo con sus acreedores para inyectar fondos y reestructurar su deuda. Por su parte, los bancos presionan a las compañías en las que invierten para que acepten un mayor control sobre la venta de armas, un negocio que viene en picada desde que Donald Trump es presidente de EE.UU.