CADENA DE PRODUCCIÓN

El fraude del aceite de oliva: te damos 5 consejos para que sepas si lo que compras es genuino

Si bien hay organismos que regulan la venta de este producto, en la medida en que el consumidor final desconoce su calidad, las empresas se aprovechan
ACTUALIDAD - 11 de Abril, 2019

En más de una oportunidad, creemos que estamos comprando un producto de buena calidad cuando en realidad -por nuestro desconocimiento sobre el mismo-, nos venden "gato por liebre", como sucede muchas veces con el aceite de oliva.

Se trata de un artículo que tiene una larga cadena de producción, desde que se recoge la aceituna del árbol hasta que llega a la estantería del supermercado.

"El fraude en el mercado del aceite de oliva ha estado presente por mucho tiempo", dice Susan Testa, directora de innovación culinaria de la productora italiana Bellucci. Y agrega, en diálogo con la BBC: "Se puede mezclar con otros tipos de aceite", sin que la etiqueta lo advierta.

Si bien hay organismos que regulan su venta, las acciones fraudulentas están. La Comisión Europea incluyó al aceite de oliva en una lista de productos adulterados y en febrero de este año la Agencia de Inspección Alimenticia de Canadá (CFIA, por sus siglas en inglés), advirtió que malas cosechas de aceitunas pueden provocar un aumento de aceites fraudulentos este año.

Según el Consejo Oleíco Internacional, hubo una baja en el consumo global de aceite de oliva cercana al 6% en el período 2016-2017, mientras que en Europa la caída llegó a un 12%.

Por estas razones, algunos productores modificar la composición de sus productos. En la medida que el consumidor final o la población desconoce la calidad de un producto, las empresas siempre intentarán venderte la mínima calidad al máximo precio.

Sin embargo, existe una trazabilidad cada vez más rigurosa de toda la cadena de producción de los aceites que llegan a los supermercados.

Para detectar si el aceite de oliva que compras es genuino, Susana Romera, directora técnica de la Escuela Superior del Aceite de Oliva (ESAO), en España, brinda en BBC cinco recomendaciones a tener en cuenta para no caer en la trampa.

1- Comprueba que el aceite de oliva que vas a comprar tenga apellidos. Si no dice en la etiqueta "virgen" o "extra", probablemente se trata de una mezcla.

2- Busca en la etiqueta la fecha en que se cosecharon las aceitunas. Si aparece, quiere decir que la empresa tiene cierta seriedad.

Y evidentemente es mejor que la fecha sea lo más reciente posible. Por ejemplo, si vas a comprar ahora, sería bueno que en la fecha de cosecha dijese "campaña 2018-2019".  De esta manera sabes que las aceitunas son frescas y de este año.

3- Busca en la botella con qué tipo de aceitunas fue hecho el aceite. Puede que sea monovarietal (de una sola variedad), o un blend (una mezcla de distintas variedades).

En cualquiera de los dos casos está bien. Es bueno que la etiqueta incluya la variedad, porque así nos están diciendo que están utilizando aceitunas y no otras grasas.

4- El precio del aceite de oliva virgen o extra debe tener un nivel razonable. Si es demasiado bajo, no hay que fiarse demasiado. Elaborar aceite de oliva conlleva un costo, y si tiene un valor muy bajo, debes desconfiar.

5- Este último paso no es posible realizarlo sin abrir la botella. El aceite de oliva virgen o extra auténtico, debe tener aromas que recuerden a la naturaleza, como a fruta, a hierba, a césped, etc., dependiendo de la variedad. Pero en ningún caso debe tener aromas anómalos o desagradables.

Otros expertos agregan algunos consejos como fijarse en que la botella sea de vidrio oscuro (porque mantiene mejor la calidad del producto) o que indique claramente el lugar de origeno.

Algunos expertos proponen también fijarse en que la botella indique el grado de acidez. Los mejores aceites tienen la menor cantidad de acidez (idealmente inferior a 0.8 grados).

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