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ALERTA

El dilema de los trabajadores informales de los países emergentes: "quedarse en casa para no enfermar o comer"

La OIT alertó que los confinamientos y las necesarias medidas de contención de la pandemia amenazan con incrementar drásticamente los niveles de pobreza
07/05/2020 - 12:12hs
El dilema de los trabajadores informales de los países emergentes: "quedarse en casa para no enfermar o comer"

Desde el inicio de la pandemia de coronavirus se planteó un gran dilema para millones de trabajadores de la economía en las principales ciudades de los países emergentes: quedarse en casa para no enfermar o comer.

Este dilema se repite de Yakarta a Ciudad de México; de Nueva Delhi a São Paulo, por ejemplo. Este jueves, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) alertó que los confinamientos y las necesarias medidas de contención de la pandemia global del coronavirus amenazan con incrementar drásticamente los niveles de pobreza ya de por sí altos que enfrentan quienes se ven obligados a desempeñarse en la economía sumergida. 

"No trabajar supone perder sus empleos y su sustento: morir de hambre o por el virus es la disyuntiva, demasiado real, que encaran muchos", remarcan los autores de un estudio que pone encima del tablero la, quizá, derivada más dramática y menos observada de la crisis. Hasta 1.600 millones de empleados informales se están viendo golpeados por las restricciones de movimiento para frenar el virus, según indicó Elpaís.com.

La OIT estima que, sin alternativas de ingresos —algunos países, como Brasil, sí han puesto en marcha programas de cubertura de emergencia para que quienes están bajo el yugo de la informalidad puedan salir del paso—, elevará el índice de pobreza entre los informales en un 21% en los países de renta media, en un 52% en los de renta alta y, atención, en un 56% en los de renta baja, por mucho los más golpeados. 

"Dado que quienes están en la informalidad tienen que trabajar, los confinamientos y otras medidas de contención [de la enfermedad] son una fuente de tensión social y prácticas transgresivas que ponen en riesgo los esfuerzos de las autoridades para proteger a la población", subraya el ente con sede en Ginebra.

Es la pescadilla que se muerde la cola: si los trabajadores del sector informal caen enfermos, no tienen acceso a los servicios sanitarios ni a las redes de protección de ingresos; si no pueden acceder a la sanidad, el virus se extiende a mayor velocidad; y si sí lo logran —en muchas áreas rurales ni siquiera están disponibles—, se ven obligados a hacer un enorme desembolso para su capacidad económica, se ven forzados a endeudarse o a vender lo poco que tienen. Una espiral que desemboca, sí o sí, en un aumento de la pobreza. 

La informalidad es, a su vez, la única salida posible en tiempos de estrecheces económicas. Y estos lo son y lo serán.

 "El colapso económico y el cierre permanente de pymes desencadenará un incremento del desempleo y el subempleo sin precedentes y la economía informal se expandirá", alertan los economistas de la OIT.

 "En ausencia de un reemplazo de ingresos, especialmente en países de renta media y media-baja, con sistemas de protección social débiles y con cobertura baja, mucha gente recurrirá a la creación de micronegocios por cuenta ajena [informales] para tratar de generar lo necesario para vivir y algunas pymes del sector formal se verán empujadas a la informalidad".

La respuesta que propone la agencia de la ONU para la defensa de los trabajadores es doble: universalización de los esquemas de protección social y aumento de la formalización de los que hoy trabajan en B.

 "La última década ha estado marcada por un creciente reconocimiento de que una economía informal abultada es un gran obstáculo para la reducción de la pobreza, el trabajo decente y el desarrollo sostenible", remarcan los autores del estudio. Y la crisis económica desatada por el coronavirus, que llevará al bloque emergente en su conjunto a su primer retroceso económico en al menos seis décadas, supone también una severísima llamada de atención sobre un problema sin resolver. Un recordatorio de la necesidad crucial de que la transición de la informalidad a la formalidad sea un área prioritaria en las agendas de los Gobiernos: "la recuperación económica, aunque necesaria, no la reducirá por sí solas; las políticas públicas son esenciales".

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