La última llamada que hizo Osama bin Laden antes del 11S fue a su madre: qué le dijo

La última llamada que hizo Osama bin Laden antes del 11S fue a su madre: qué le dijo
Trascendieron detalles de los que habría sido la última llamada telefónica del líder de Al Qaeda apenas 24 horas antes del ataque terrorista
Por iProfesional
11.09.2021 13.48hs Actualidad

Este sábado se cumplen 20 años de los ataques a las torres gemelas de Manhattan y al Pentágono, que dejaron un saldo de 2.996 fallecidos y miles de heridos y damnificados, y en ese marco se conocen más detalles de la actividad previa realizada por el autor intelectual de los atentados.

La revista Newsweek reveló esta semana la que habría sido la última llamada de Osama bin Laden un día antes del hecho, el 10 de septiembre de 2001: según la publicación, llamó a su madre, Alia Ghanem, quien en ese momento se encontraba en Siria.

En la comunicación telefónica, el líder de Al Qaeda le decía a su progenitora que lo más probable es que no pudiera reunirse con ella durante un "tiempo largo"; incluso que no podrían hablar en "mucho tiempo" porque iba a suceder "algo grande".

Al día siguiente se producía el ataque sobre territorio norteamericano y, de hecho, Ghanem no volvió a ver a su hijo, pues fue abatido por un equipo de comandos Seal de los Estados Unidos el 2 de mayo de 2011 en Pakistán.

Los argentinos que murieron en el atentado

Los recuerdos del hecho que dejó 3000 muertos siguen latentes. Entre ellos, había cinco argentinos -un enfermero, un bombero y tres empresarios-, quienes se encontraban en el lugar y fueron parte de la tremenda tragedia que marcó un ante y un después para ese país y para el mundo entero.

Mario Santoro, un rosarino que trabajaba de paramédico en Nueva York, se encontraba de licencia el día del atentado, pero al ver desde el balcón de su casa una de las dos torres ardiendo, le comunicó a su mujer que debía acudir al lugar de la tragedia: "Voy para allá; me van a necesitar".

Santoro formaba pareja con una estadounidense, Leonor, y tenía una hija, Sofía, tras vivir desde muy pequeño en esa ciudad a la que había llegado junto a sus padres.

Otro argentino que perdió la vida mientras intentaba asistir a las víctimas fue Sergio Villanueva, un bombero nacido en Bahía Blanca, quien falleció a los 33 años.

La gran tragedia que sacudió al mundo.
La gran tragedia que sacudió al mundo.

En 1992, Villanueva había ingresado al departamento de Policía de Nueva York y siete años después se convirtió en bombero. Estaba comprometido con Tanya Bejasa y era conocido en su círculo íntimo por el apodo de "Big Daddy" (Gran Daddy). Había finalizado su turno a las 8 de la mañana, apenas unos 45 minutos antes de que un avión de American Airlines se estrellara contra la Torre Norte del World Trade Center, pero luego ingresó en el mismo edificio, poco después de que el segundo avión impactara la Torre Sur.

El exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, se refirió en su momento a Villanueva: "Hay un puñado de personas que nacieron para servir y dar el ejemplo. Sergio era uno de ellos".

Además, la Universidad de Hofstra, en Nueva York, hoy cuenta con la llamada "Beca Villanueva" en honor a su nombre, para ayudar a estudiantes-atletas a completar sus estudios universitario.

Gabriela Waisman, una psicóloga de 33 años, se encontraba de visita para una reunión en las Torres Gemelas. Desgraciadamente, fue la primera argentina identificada en la lista de personas fallecidas. Nacida en el barrio porteño de Caballito, se había mudado a los 6 años con su familia a Nueva York y en la Gran Manzana había desarrollado su carrera profesional en una empresa de software llamada Sybase.

Trabajaba en una oficina ubicada a nueve cuadras del complejo del World Trade Center, pero aquella mañana se encontraba en el piso 106 de una de las torres durante una feria comercial de su empresa.

Waisman se comunicó por teléfono su familia, que veía el atentado por televisión: "Estaba asustada, decía que había mucho humo y que le costaba respirar", relató Armando, su padre. "En el último llamado, decía que ya no podía respirar. Lloraba mucho. No la volvimos a escuchar", afirmó Waisman.

La explosión que sacudió al mundo.
La explosión que sacudió al mundo.

Otro argentino que murió el 11-S fue Pedro Grehan, quien tenía su oficina en una de las torres del World Trade Center. Nacido en 1965 en San Isidro en 1997, decidió irse a probar suerte a Nueva York, tras permanecer desempleado, casado y con tres hijos.

Después de unos años, Grehan se consolidó como analista financiero de la empresa Cantor Fitzgerald y trabajaba el día a día dentro de las torres. Llegó poco después de las 6:30 de la mañana a su oficina de trabajo. Un par de horas después, el primer avión impactaría unos pisos por debajo de donde él se encontraba, dentro de la Torre Norte.

Su madre, Inés Oteiza, aseguró haber visto a su hijo asomado en una ventana en una foto de un diario estadounidense y confió en que Pedro fue uno de los cientos que se arrojaron al vacío antes del colapso de las dos torres. Pero su cuerpo nunca fue encontrado.

El nombre del quinto fallecido, identificado en 2009, no fue incluido en una placa que en 2003 el expresidente Néstor Kirchner descubrió en el edificio del Consulado argentino en Nueva York, como homenaje a las víctimas argentinas del ataque.

Se llamaba Guillermo Alejandro Chalcoff. Era un empresario de 41 años que poco antes del atentado había recibido la ciudadanía estadounidense, por lo que había sido registrado como una víctima local. Chalcoff era el presidente de Accutek Information Systems, una empresa contratista cuyas oficinas se encontraban en otro punto de la ciudad.

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