Qué fue de la vida de Pedro Iarley, el brasileño que en un año ganó todo con Boca

Qué fue de la vida de Pedro Iarley, el brasileño que en un año ganó todo con Boca
Tuvo un paso fugaz pero memorable por la institución. Le hizo un gol a River, ganó la liga y llegó a ser campeón del mundo con el Xeneize
Por Juan Minotti
19.09.2021 08.54hs Actualidad

Pocos futbolistas tienen la suerte de tener un paso tan corto pero tan determinante en la historia de un club. Para la mayoría, dejar una huella indeleble en una institución de más de 100 años de vida requiere de varias temporadas, de esfuerzos denodados, de fracasos múltiples, hasta conseguir el éxito. Pero no fue el caso de Pedro Iarley, que en un año lo ganó todo con Boca. Qué fue de la vida del brasileño que un año llegó a ser campeón del mundo con el Xeneize.

Iarley comenzó su carrera en equipos menores de su país como Ferroviario y Quixadá. Posteriormente fue a probar suerte a España, donde jugó en otro equipo humilde como el Foios, pero eso le valió su oportunidad de probar suerte en el Real Madrid Castilla, el equipo filial del club más ganador de Europa. Allí, a mediados de los años 90’, fue dirigido nada menos que por Vicente Del Bosque, quien fue el DT de la Selección de España que se consagró en el Mundial de Sudáfrica 2010.

Por aquel entonces, el equipo español probaba a decenas de extranjeros y al brasileño nunca le llegó la oportunidad de debutar. Por eso volvió a su país y pasó por clubes equipos de segundo orden, hasta que recaló en una institución que sería el despegue total de su carrera. En la temporada 2002-2003 llegó a Paysandú, un humilde equipo del norte de Brasil con un sólo título nacional en su historia, un título que le permitió a Iarley dar el gran salto.

El equipo que hoy está en la Tercera División brasileña ganó en 2002 la Copa de Campeones, un torneo que sólo se jugó tres veces en Brasil y que reunía a los campeones de todos los torneos estaduales. Paysandú lo ganó y eso le valió el pasaje a la única Copa Libertadores de su historia. El humilde equipo sorprendió, alcanzó los octavos de final y allí enfrentó al que por entonces era el más poderoso de la época: el Boca de Carlos Bianchi.

Encima, en el primer duelo en La Bombonera, los brasileños volvieron a dar la nota y ganaron 1 a 0, con un gol y una gran actuación de Iarley. El Xeneize dio vuelta la historia de visitante y fue campeón del torneo, pero a Bianchi, la actuación de aquel delantero ágil y gambeteador le quedó en la cabeza. Al finalizar el torneo, por un contacto con un empresario argentino que tenía jugadores en Paysandú, Iarley pasó a Boca.

Fue campeón de la Copa Intercontinental ante el Milán

La 10 de Boca, un salto en su carrera

El entrenador le ofreció la 10 en su llegada, a pesar de que en el equipo había jugadores de peso como Carlos Tévez, Guillermo Barros Schelotto y Fabián Vargas. A partir de entonces la carrera del brasileño dio un salto incontenible: fue campeón del torneo local en su primer semestre, convirtió un gol para ganarle a River en el Monumental y fue campeón de la Copa Intercontinental ante el Milán. De hecho, en aquella final contra el poderoso italiano, fue quien tiró el centro para el empate de cabeza de Matías Donnet, que llevó el encuentro a los penales, donde el conjunto argentino se impuso.

No pudo ganar la Libertadores en el club de La Ribera, dado que no llegó a formar parte del equipo del equipo en el primer semestre del 2003, aunque si formó parte del del 2004 y estuvo en el banco cuando Boca eliminó a River, el día que Tévez celebró con la "gallinita" y también en la final perdida con Once Caldas en Manizales, pero poco después de eso partió.

Pasó por equipos importantes de su país como Corinthians e Inter de Porto Alegre. En el conjunto del sur de Brasil se dio el lujo de ser campeón de la Copa Libertadores y de la Recopa Sudamericana. Pero su máximo logro fue ganarle la final del Mundial de Clubes al Barcelona de Frank Rijkaard, que contaba en su plantel con Carles Puyol, Rafael Márquez, Andrés Iniesta, Xavi y Ronaldinho y Lionel Messi, que estaba lesionado. A 9 minutos del final, con el partido empatado, Iarley armó una jugada bárbara y asistió a Adriano Gabiru para que su equipo sea campeón del mundo.

En 2017 volvió a jugar de manera oficial, a los 43, en el futsal

Su vuelta al futsal

Se retiró de la actividad profesional en Ferroviario, su primer club, en el 2014. En realidad, se retiró del fútbol profesional en cancha de 11, porque en 2017 volvió a jugar de manera oficial, a los 43, en el futsal. Fue contratado por el Alvorada de la Segunda División Gaúcha para demostrar sus capacidades en un juego diferente, con espacios reducidos.

Desde hace años es el Coordinador de todas las categorías juveniles del Inter de Porto Alegre, donde, tras la obtención de los mencionados títulos, se convirtió en ídolo absoluto. Incluso, ya cuando volvió a la actividad para jugar futsal, se repartía en las dos tareas. Se encarga de todas las inferiores de una de las tantas instituciones fuertes que tiene el fútbol brasileño que tuvo varios referentes argentinos, como Andrés D’Alessandro, Pablo Guiñazú y Fernando Cavenaghi.

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