Transformación en la industria del tabaco: el problema de la combustión y el rol de la nicotina

A pesar de las políticas de reducción de tabaquismo, para 2025 continuará habiendo más de 1000 millones de fumadores en el mundo
Por iProfesional
26/11/2021 - 15,48hs
Transformación en la industria del tabaco: el problema de la combustión y el rol de la nicotina

Cuando se analiza la industria tabacalera, no cabe duda de que el objetivo de toda política pública relacionada al tabaco es que los fumadores dejen de serlo. Sin embargo, los datos y la experiencia demuestran que muchos seguirán fumando. En esos casos, las herramientas de reducción del daño por tabaquismo pueden ser una salida para reducir el daño a la salud de estas personas al producirse el cambio de humo por otra forma de consumo de nicotina para los adultos fumadores que continuarían fumando.

Investigadores y científicos han investigado durante años para llegar a la conclusión de que el mayor problema del tabaquismo es la combustión. Cuando se enciende un cigarrillo la temperatura del mismo al principio del proceso es de 400°C aproximadamente, temperatura en la cual comienza el proceso de combustión del tabaco. A partir de los 247°C se comienza a liberar la nicotina, uno de los factores junto con el sabor y el ritual por los cuales las personas fuman. Este mismo cigarrillo una vez encendido llega a temperaturas de alrededor de los 900°C, a estas temperaturas, se generan más de 6.000 sustancias químicas; muchas de las cuales se consideran dañinas o potencialmente dañinas. 

 

Por su parte, la nicotina está presente en la planta de tabaco y de forma natural. La nicotina es un componente que, si bien no está exento de riesgo y es adictiva, no es la principal causa de enfermedad relacionada al tabaco; otros productos químicos presentes en el humo sí lo son. Un comunicado de NICE (National Institute for Health and Care Excellence) concluyó que "son principalmente las toxinas y carcinógenos del humo del tabaco, no la nicotina los que causan enfermedades". A su vez, el organismo de salud pública del Reino Unido, Public Health England también analiza la percepción pública sobre la nicotina, diciendo que "hay un malentendido generalizado sobre la nicotina (cerca del 10% de los adultos entienden que la mayoría de los daños a la salud por fumar no son causados por la nicotina)", cuando el problema real es la combustión.

 

La mejor decisión que puede tomar un fumador es dejar el tabaco y la nicotina por completo; sin embargo, muchos no lo hacen. Gracias a la ciencia y la tecnología, se han desarrollado alternativas sin humo como los productos de tabaco calentado y otras formas de consumo sin combustión, para aquellos adultos que, de otro modo, seguirían fumando. Cuando estas alternativas están científicamente probadas y se fabrican bajo los controles de calidad y seguridad adecuados, pueden ser una mejor opción que seguir fumando. No obstante, estos productos no están exentos de riesgos y contienen nicotina, que es adictiva.

Con la idea de reducir el daño provocado por el tabaco, muchos países ya tomaron decisiones en términos de salud pública que llegan a recomendar el uso de productos alternativos en los casos en los que abandonar no es una opción o un deseo de las personas. Si bien la cesación sigue siendo un pilar fundamental de la política de salud suman otro enfoque, justamente, la reducción del daño.

El caso de Japón es interesante. Históricamente, fue un país con tasas de fumadores tradicionalmente altas que, en los últimos años, fue testigo de una creciente disminución en el consumo de cigarrillos convencionales. La Ley Japonesa del Negocio del Tabaco que regula los productos de tabaco incluye los productos de tabaco calentado. La gran aceptación de estos productos en Japón hace que las estadísticas muestren que el aumento del consumo de productos de calentamiento de tabaco se correlacione con la disminución de las tasas de fumadores en dicho país. Así, las ventas de tabaco combustible cayeron 33% desde la aparición del tabaco calentado.

Estados Unidos ya realizó algunos pasos en cuanto la adaptación y modernización de su política contra el tabaquismo. En agosto de 2017, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) lanzó un plan integral de mejora de la salud pública basado, por un lado, en incrementar la prevención del consumo de cigarrillos y, por otro, en asegurar que los fumadores adultos tengan acceso a productos alternativos y de menor riesgo. En esta línea, en julio de 2020 la FDA aseguró, por ejemplo, que el sistema de tabaco calentado IQOS, de Philip Morris, reduce la exposición de los fumadores a las toxinas producidas por los cigarrillos. Anteriormente, el organismo ya había autorizado el producto para ser comercializado en los Estados Unidos, considerando que es apropiado para la protección de la salud pública. En una decisión más reciente, la FDA autorizó la comercialización de una nueva versión del producto, IQOS 3, en el mercado estadounidense.

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