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Caso "Muñeco" Gallardo: cómo saber si es momento de irse o conviene quedarse en un proyecto exitoso

¿Qué moviliza a una persona a dejar su "zona de confort", el éxito garantizado y animarse a probar otra cosa? ¿Qué se pone en la balanza?
Por Rocío Bravo
19/12/2021 - 08,34hs
Caso "Muñeco" Gallardo: cómo saber si es momento de irse o conviene quedarse en un proyecto exitoso

Si bien las últimas novedades indican que Marcelo Gallardo continuaría siendo el técnico de River Plate por un año más, surgen a partir de su caso una serie de inquietudes sobre cuándo es el momento indicado para una persona para bajarse del barco del éxito en cualquier actividad profesional.

Antes de tomar la decisión de quedarse, Gallardo había expresado que se sería la decisión más importante de su vida. El DT de River sin dudas podría seguir al frente del proyecto: la estadística le juega a favor. A los ocho títulos que había ganado como jugador, como entrenador desde que asumió hace siete años y medio, le sumó otros 13: de los 68 títulos oficiales que ganó River, Gallardo participó en 21.

Sin embargo, también podría haber elegido irse ahora en "modo triunfo" y aceptar algunas de las tantas ofertas que ha recibido: era pretendido por la selección de Uruguay como reemplazante de Óscar Washington Tabárez, pero dijo que nunca pensó en esa posibilidad. Pocas semanas atrás también recibió un interés del Barcelona como posible reemplazante de Ronald Koeman e incluso de la Roma.

Pero no lo ha hecho. Su amor por la camiseta tuvo más peso que el atractivo económico que otros clubes le ofrecían e incluso corriendo el riesgo de que la racha de los triunfos se corte y llegado el momento se tenga que ir en "modo devaluado". El caso del DT de Uruguay, Washington Tabárez, es un buen ejemplo para dar cuenta de esto. Luego de muchos años al mando de la selección de su país, de ser ídolo para los uruguayos, lo terminaron echando por mal desempeño.

Fuera de lo deportivo hay casos en los que se ha visto lo contrario: Marcelo Longobardi, por ejemplo, decidió abandonar un proyecto que lideraba su segmento y apostar a un nuevo desafío profesional. Algo similar ocurrió con Santiago Del Moro, quien cambió el éxito y la visibilidad de un programa como Intratables, por algo totalmente diferente, en otro canal. 

La disputa entre el confort, el éxito y el rendimiento

Para Guillermo Miguenz, Psicólogo Social y Comunicador Social, la relación éxito-zona de confort no suele darse de manera fácil. "Lograr éxito tiene que ver con un alto rendimiento tanto para el deporte como para el ámbito corporativo. Y si un líder se siente en confort es porque el éxito está por desaparecer, porque lo que media aquí es el rendimiento. Si está estabilizado, ese éxito en mediano o largo plazo va a dejar de suceder". En el caso de una empresa, plantea, "el éxito se mide en resultados por lo que, si se está en una zona confortable, los objetivo son medianos". 

Por ende, para el líder, ya sea en lo personal como en sus equipos de trabajo, al notar que el rendimiento comienza a mermar, percibe que se dificulta el cumplimiento de los objetivos. Por otro lado, dice Miguenz, "puede pasar que los objetivos personales de esta persona no estén alienados a los de la empresa".

Sebastián Cantero, empresario, plantea que el camino hacia el éxito es un trabajo muy duro y solitario. "Lo importante es reunir el equipo correcto que te permita tomar las mejores decisiones y el éxito se vive como algo muy personal. Todo empresario, para su solidez, tiene que tener trabajo, un buen entorno afectivo y espiritualidad. Si no se es capaz de disfrutar la subida ¿vos sabés que hay cuando llegás arriba? Nada", dice. "El éxito es llegar, pero cuando estás arriba no hay nada. Es como el escalador de montaña que planifica, proyecta dónde dormir y cuando llega a la punta del Everest ¿qué hay? Nada".

Gallardo, en su apogeo como DT. ¿Será su próximo paso el correcto?
Gallardo, en su apogeo como DT. ¿Será su próximo paso el correcto?

Las emociones que nos dominan

De acuerdo con Teresita de Velazco, Directora y fundadora de Hire Partners, "las emociones son las que nos llevan a ponernos en movimiento, quedarnos en el lugar o incluso retroceder.  Animarse a probar algo distinto supone un desafío, un riesgo, atravesar una zona de incertidumbre y hasta dar un paso al vacío". Según ella, para dar ese paso, lo que hay del otro lado tiene superar la situación actual. "Las ganas de hacerlo tienen que ser más grandes que las ganas de quedarme donde estoy", destaca.

"Lo emocional y lo racional están íntimamente relacionados, generalmente primero sentimos en el cuerpo. El miedo, la ansiedad, la curiosidad, adrenalina y luego procesamos racionalmente, somos consciente de que es lo que estamos sintiendo. En la cabeza se traduce ponernos en movimiento o quedarnos en el lugar que estamos. La dimensión racional es la que arma escenarios, planifica, proyecta situaciones que no están ocurriendo, mientras que el cuerpo siente las emociones gatilladas por un estímulo concreto", detalla la vocera.

Miguenz agrega: "Somos seres emocionales que razonamos. Las emociones son la fuerte de información más fidedigna, pero hay emociones placenteras y otras que no lo son. Lo rico de lo racional es poder, a través de la razón, de la conciencia, ver qué nos está diciendo lo emocional". 

Ricardo Rubinstein, Médico Psicoanalista, autor del libro "Deportes al diván", miembro Titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina y Director de Sport Mind, por su parte, trae dos conceptos que también juegan un rol fundamental al momento de tomar la decisión de cambiar el lugar donde una persona se ubica. Por un lado, los ideales, por otro, la ambición. "En este último caso, el lugar que dejan es un peldaño que lo llevará más allá del éxito actual", explica.

¿Salto al vacío en medio del éxito?

Para Guillermo Miguenz, tanto en las empresas como en el deporte puede haber un presente exitoso, pero, aunque te quedes en el mismo lugar, al otro año hay otro objetivo, entonces estás en otro lugar, por más que estés en la misma institución o empresa

Según el psicólogo social, a veces es más riesgoso quedarse, aunque haya éxito que irse, porque se trabaja a través de resultados y para poder mantenerlos el rendimiento se debe elevar. "Las empresas competitivas te van conociendo y van detectando las estrategias del líder, lo mismo pasa en el deporte. Entonces, para continuar con éxito, hay que elevar el rendimiento. El éxito es solo parte del presente", sentencia. 

Para el especialista, en caso de animarse a dejar ese lugar de éxito, de ninguna manera podría concluir en un fracaso. "Todo trabajo humano es error y aprendizaje, no fracaso. En el deporte, pero también en el mundo empresarial, son más las veces que hay errores que las que hay aciertos. La palabra fracaso clausura, no permite aprendizaje". 

En al ámbito corporativo como en todos los ámbitos, complementa Teresita de Velazco, hay errores, hay personas que performan excelentemente en una posición y al ascender minimizan su rendimiento. "Esto también tiene que ver con el tiempo de adaptación que se le otorga, con las expectativas que hay puestas sobre esa persona y con que muchas veces hay un GAP grande de desarrollo entre una posición y otra, y no se acompaña al individuo. Se esperan resultados, sin reparar en el aprendizaje que tiene por delante. En algunas organizaciones se termina quemando el talento por apresurar los pasos", asegura.

"El fracaso es un gran aprendizaje; es un éxito también, en definitiva", complementa Cantero. "No hay fracaso que no pueda ser tomado como éxito. El golpe hace que permita que salgas de la zona de confort y reacomodarte.  La palabra fracaso es cruel, la sociedad le presta más atención al fracaso que al éxito. 

Yendo a nuestro ejemplo deportivo, "Marcelo Gallardo está tomando una decisión que habla de un gran liderazgo, él se juega mucho más quedándose que yéndose", opina Miguenz. Y sigue: "El mundo corporativo y también el del deporte de alto rendimiento trabajan en la inmediatez por lo que en dos años no gana ningún título lo van a invitar a que se vaya. Eso es precisamente lo que sucedió con Tabárez". 

Desgaste: tras años de gloria, Tabárez fue despedido de la selección Uruguaya.
Desgaste: tras años de gloria, Tabárez fue despedido de la selección Uruguaya.

En el caso del ex DT de la Selección uruguaya, "luego de tantos años exitosos, puede suceder que hay un desgaste, un bajón", expresa Rubinstein. "Esto hace que desde la entidad se busque un nuevo aire".

"Un buen líder se queda si cree que todo está dado para elevar el rendimiento en pos de lograr el éxito de cara a los objetivos que vienen", expone Miguenz. "Gallardo había dicho hace un año que se quedaba si las condiciones estaban alineadas para sostener el rendimiento o elevarlo. Esto es lo clave para un líder y tiene que ver con la motivación. La motivación es el arma más poderosa, es lo que nos lleva a salir de lo confortable para seguir generando resultados, sin eso es muy difícil ir creciendo. La superación no es confort".

Finalmente, el psicólogo y comunicador plantea que el cerebro está diseñado para sobrevivir no para aprender. "El aprender requiere esfuerzo, entonces, para obtener rendimiento y después resultado es necesario salir de la zona de confort". En la misma sintonía, Cantero plantea que hay que salir de la zona de confort. "La zona de confort es muy mezquina; el éxito continuo es riesgoso, y la herramienta fundamental para transitar el camino que te lleva a lo que en general se considera éxito es la curiosidad". 

"En el caso de Gallardo -reflexiona el empresario- creo que hay que ser muy inteligente para formar un equipo que se quede en la cúspide y vos retirarte para volver a emprender otra vez el camino al éxito. El éxito no puede ser algo estático".

Esta vez, al parecer al "Muñeco" lo motivó lo sentimental, la pasión por el club de Núñez. Habrá que ver si en un año, esa misma "corazonada" lo mantiene en tierra millonaria o si lo lleva por otros caminos en busca de nuevos objetivos y, por ende, nuevos éxitos.

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