Del lujo total a ser condenado a 24 años de prisión por asesinar a Diego Feinmann: la historia del empresario Gastón Berganza

El empresario pasa sus días en la cárcel, condenado por asesinato, en medio de un enfrentamiento marcado por la violencia y la venganza
Por Lucas Moran
27/10/2022 - 18,16hs
Del lujo total a ser condenado a 24 años de prisión por asesinar a Diego Feinmann: la historia del empresario Gastón Berganza

Dos semanas después de unas lujosas vacaciones en Miami junto a su novia, Gastón Berganza (40) pasó su primera noche en un calabozo de dos metros por uno. Fue un anticipo de lo que años más tarde sería su nueva vida, lejos de los autos de carrera, los yates y los viajes por el mundo. Hoy el empresario pasa sus días en la cárcel, condenado por asesinar a Diego Feinmann, en medio de un enfrentamiento marcado por los celos, la violencia y la venganza.

El crimen fue cometido el 20 de noviembre de 2015 en la puerta del restorán "Fettuccine Mario" de Pilar, al norte del Conurbano. Feinmann, medio hermano del reconocido periodista, llegó hasta ese lugar en un taxi, acompañado por un amigo. Cuando vio salir a Berganza del local se abalanzó contra el BMW del empresario. Le pateó la puerta y lo invitó a pelear. "Bajate cagón", le gritó. Como respuesta recibió tres tiros. Murió segundos después.

Tras los disparos, el empresario salió arando con su auto. Estaba acompañado de su mamá, su pareja, María Laura Ayalón, y la hija menor de la mujer. Luego declararía que no reconoció a Feinmann y que pensó que le querían robar. "Estaba en riesgo mi vida y la de mi familia. Hice lo que tenía que hacer", sostuvo.

La Justicia no le creyó. "No buscó la situación, pero se le presentó la oportunidad y mató a Feinmann porque tenía odio contra esa persona", aseguró la fiscal María Inés Domínguez en su alegato. Además, afirmó que el empresario intentó matar al taxista que trasladó a la víctima, con dos tiros que impactaron contra el auto.

En marzo de 2018, Berganza -dedicado al rubro de la importación, la tecnología y la explotación ganadera- fue condenado a 24 años de prisión por "homicidio simple agravado por el uso de arma, homicidio simple agravado por el uso de arma en grado de tentativa y portación ilegal de arma atenuada".

Hostigamiento, peleas y muerte entre el empresario y Feinmann

El enfrentamiento entre Berganza y Feinmann comenzó meses antes del homicidio, cuando el medio hermano del periodista se enteró que Ayalón, su ex novia, estaba en pareja con el empresario.

El empresario hoy pasa sus días en la cárcel, condenado por asesinar a Diego Feinmann

Hacía tiempo que hostigaba a la mujer. La iba a buscar a su casa o a la puerta del colegio de sus hijos. Le insistía para que volviera con él. Estaba obsesionado y era violento.

El hostigamiento aumentó cuando supo que su ex había iniciado una nueva relación. Creó una cuenta de Twitter falsa en la que publicaba videos en los que se veía a Ayalón teniendo sexo con él. Quería que Berganza los viera. Por eso llamaba reiteradamente a su empresa y al celular de la mujer.

Uno de esos llamados fue atendido por el empresario. "Laura se está bañando, habla el novio", se presentó. No fue la única conversación que tuvieron. Feinmann le mandaba mensajes diciéndole que Ayalón estaba con el sólo por el dinero. Berganza se encargó de que Feinmann se enterara del viaje que la pareja iba a hacer a Dubai para fines de 2015. La respuesta anticipó la tragedia: "Voy a hacer cualquier cosa para que eso no pase", le habría advertido el medio hermano del periodista, según reconstruyeron los testigos.

El empresario de la velocidad, los viajes y las armas

Berganza no estaba acostumbrado a que le dijeran qué debía hacer. La pericia psicológica determinó que tiene "una personalidad de tipo narcisista que ejerce un inadecuado manejo y control de la expresión de sus pensamientos, afectos e impulsos".

De alto perfil en las redes sociales, mostraba su pasión por la velocidad y los lujos que le permitían sus millones.

Había competido como piloto de carrera en las categorías TC Pistas, TC Mouras y GT 2000. Por las cocheras de sus propiedades pasaron motos y autos importados, entre los que se destacaba una Ferrari F430 EX que había pertenecido a una constructora del parricida Sergio Schoklender.

Entre otros lujos, al empresario también le gustaba navegar y tenía su propio yate

También le gustaba navegar. Compró un yate al que bautizó "Billions". Lo guardaba en la casa que alquilaba en el country Marinas Yacht de Nordelta, aunque en el momento del crimen ya no vivía allí. Se había mudado con su novia a Vicente López. En su larga lista de bienes también figuraba un departamento en Puerto Madero.

Los viajes eran otra de sus pasiones. Lo demostró incluso luego después del homicidio. Tras pasar 34 días detenido, logró que lo excarcelaran a la espera del juicio. En los siguientes dos años recorrió el mundo. La reconstrucción del hecho tuvo que postergarse porque estaba de vacaciones en Bahamas. Tiempo después se enteró de que se había fijado fecha para el debate oral mientras paseaba por Europa.

Las armas también estaban presentes en su vida. Según él mismo contó, las usaba cada vez que tenía que ir al Conurbano, con excepción de cuando estaba en Vicente López o Nordelta. "Lo primero que me dijo el instructor de tiro fue: ‘El arma no la sacás nunca. El día que la sacaste, la usás’. ¿Sabés cuántas veces en mi vida saqué el arma? Una sola", aseguró en una entrevista con Clarín.

La noche del crimen

El 20 de noviembre de 2015, Berganza fue a cenar a Pilar con su madre, su novia y la hija menor de la mujer. Fiel a su costumbre, llevó con él la pistola glock calibre .40 que usó luego para matar a Feinmann.

El ex de Ayalón había llegado hasta ahí acompañado por su amigo Vadim Lapenkov, un joven nacido en Bielorrusia que llegó a la Argentina con 9 años y conoció trabajando al medio hermano del ex periodista -con quien Diego no tenía relación-.

Durante el juicio, Lapenkov contó que Feinmann sabía que Berganza solía cenar los jueves con sus amigos y que planificó ir a buscarlo a la salida para pegarle. Aseguró que él intentó hacerlo cambiar de opinión y que al ver que no podía hacer nada se subió al taxi para acompañarlo.

Este 29 de octubre el empresario cumple en la cárcel los 41 años

Al llegar vieron al empresario saliendo del local. Se sorprendieron al ver que estaba con su familia. Feinmann igual decidió encararlo. Lapenkov aseguró que Berganza vio al agresor antes de subir a su BMW y que cuando Feinmann pateó la puerta no le dio tiempo a nada. Disparó cinco veces y escapó a toda velocidad.

El joven vio como su amigo moría en sus brazos.

Separación y regreso a prisión

Después de su primera estadía tras las rejas, Berganza volvió a convivir con su pareja. La relación duraría poco más de un año. Ayalón aseguró que no soportó que maltratara a su hija y que le echara la culpa por lo que había sucedido.

Con el tiempo, la mujer comenzó a dudar de la versión del empresario. Sospechó que había reconocido a Feinmann y que debería haber reaccionado de otra manera. "Nunca lo voy a perdonar", dijo antes de la condena.

La madre de Feinmann tampoco pudo perdonarlo. "Berganza nunca se va a arrepentir de lo que hizo y creo que lo volvería a hacer", aseguró Antonia Ortiz Medina.

Presente durante el juicio, la mujer reconoció los errores de su hijo. "Diego estaba enfermo, pero no merecía que lo mataran así", lamentó.

El crimen de Diego Feinmann fue el 20 de noviembre de 2015 en la puerta del restorán "Fettuccine Mario" de Pilar, 

No pudo mirar a la cara al asesino de su hijo el día que se fijó el monto de la condena. Berganza había sido detenido 10 días antes, cuando el tribunal lo declaró culpable del crimen. Dos años después lo trasladaron a la Unidad N° 9 de La Plata, donde sigue preso actualmente.

"Somos una familia de empresarios. Mi viejo nos formó. Soy el presidente de dos compañías y de ahí a estar preso por un homicidio. Eso para una familia como la mía no te lo olvidás más. Si me meten preso es lo mismo que me maten. Te morís", había asegurado antes de la sentencia.

Este 29 de octubre cumplirá en la cárcel los 41 años. Lejos del futuro que había imaginado para su vida.

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